PERSPECTIVAS
La llegada a Monte la Reina de unidades militares transformará Zamora
Hablamos de 1.235 Ha, 250 blindados, 700 vehículos de rueda, dos años de obras, con dinero consignado para el pre estudio, que realizarán 700 militares, posiblente, en el CEI, la nueva Universidad Laboral, frente al Virgen de la Concha
Eugenio-Jesús de Ávila
Cuando El Día de Zamora ofreció, en rigurosa primicia, que después el periódico que empequeñeció, casi hasta dejarla invisible, la cabecera de El Correo de Zamora, y la presidenta de la Diputación intentaron apropiárselo, a través de una entrevista kafkiana, que el Ministerio de Defensa volvería a utilizar lo que fue el campamento de El Monte de la Reina para instalar, de forma permanente, uno o dos batallones del Ejército, muchos zamoranos, tan acostumbrados a perder que ganar les ofendería, mostraron su incredulidad con tal información. Lógico. Porque siempre que esta ciudad y su provincia intentaba levantar el vuelo, aparecía la escopeta de un cazador, casi siempre furtivo, para que no surcara el cielo del progreso. Recuerden los de la FASA, lo de TESLA, lo de aquella empresa mexicana de alta tecnología que iban a elegir nuestra tierra para invertir. Los sueños posibles, como pensaba Pessoa, engendran frustración.
Pues voy a ser breve con este asunto. Parece definitivo que, más allá de los resultados electorales, Monte La Reina pudiera recibir a unos 3.000 militares. De hecho, unos 700 dirigirán en Zamora las operaciones de preparación del recinto. El problema es dónde encontrar acomodo para realizar sus labores. Quizá en la vieja Universidad Laboral. Lo conoceremos en breve.
Al parecer, Monte La Reina reúne todas las condiciones que los militares exigen realizar maniobras: el río Duero y los montes que rodean el recinto resultan excepcionales. Por lo tanto, se añadirían a esos batallones que se asentasen en Zamora, maniobras de la OTAN con cierta periodicidad.
Si nada cambia, si no se produce un terremoto político, si las fuerzas caciquiles zamoranas y la voracidad del eje Valladolid-Burgos no exigen que esos 3.000 militares, con sus correspondientes familias, encuentren un destino diferente al de Monte la Reina, se producirá una gran transformación de la capital de la provincia y, por ende, de Toro.
También hay zamoranos que aman su tierra, entre ellos algunos militares, que están trabajando desde hace años para que Monte la Reina se convierta en un emporio militar, aunque no siempre recibiesen, por parte de algunas autoridades locales, el trato que merecían por su esfuerzo, por su busca de progreso para su patria chica. Creo en estas personalidades, como creo que, porque así me han informado autoridades militares, ese espacio de Monte La Reina resulta idóneo, ideal, perfecto para los planes la preparación militar de nuestro Ejército, la institución, según encuestas, tras el monarca Felipe VI, más admirada por los españoles.
Objetivamente, pues, esa zona de nuestra provincia parece un paraíso para que militares españoles continúen avanzando en sus carreras profesionales. Los zamoranos, sin duda, entre los que hay muchos soldados, los recibirán con los brazos abiertos. Porque, además, contribuirán a transformar la economía de Zamora, también su demografía y, por supuesto, esa mentalidad provinciana, pacata, pusilánime, timorata, tan enraizada en el alma, de la que se aprovecharon los caciques, los de antes, que tenían más clase, y los de ahora, palurdos con dinero.
Ahora, ya solo nos queda que el pueblo se sacuda tanta polvo político y vote en consecuencia para que Zamora avance, se olvide del pasado, pero no de los que nos causaron tanto daño, a los que aquí permanecimos, como a los que no encontraron otra manera de progresar que emigrar. Ahora bien, si todo sigue igual el 27 de mayo de 2019, jubilaré mi pluma y me dedicaré a buscar la arcadia feliz lejos de mi tierra. Ya no soportaría más incuria intelectual y social.
Eugenio-Jesús de Ávila
Cuando El Día de Zamora ofreció, en rigurosa primicia, que después el periódico que empequeñeció, casi hasta dejarla invisible, la cabecera de El Correo de Zamora, y la presidenta de la Diputación intentaron apropiárselo, a través de una entrevista kafkiana, que el Ministerio de Defensa volvería a utilizar lo que fue el campamento de El Monte de la Reina para instalar, de forma permanente, uno o dos batallones del Ejército, muchos zamoranos, tan acostumbrados a perder que ganar les ofendería, mostraron su incredulidad con tal información. Lógico. Porque siempre que esta ciudad y su provincia intentaba levantar el vuelo, aparecía la escopeta de un cazador, casi siempre furtivo, para que no surcara el cielo del progreso. Recuerden los de la FASA, lo de TESLA, lo de aquella empresa mexicana de alta tecnología que iban a elegir nuestra tierra para invertir. Los sueños posibles, como pensaba Pessoa, engendran frustración.
Pues voy a ser breve con este asunto. Parece definitivo que, más allá de los resultados electorales, Monte La Reina pudiera recibir a unos 3.000 militares. De hecho, unos 700 dirigirán en Zamora las operaciones de preparación del recinto. El problema es dónde encontrar acomodo para realizar sus labores. Quizá en la vieja Universidad Laboral. Lo conoceremos en breve.
Al parecer, Monte La Reina reúne todas las condiciones que los militares exigen realizar maniobras: el río Duero y los montes que rodean el recinto resultan excepcionales. Por lo tanto, se añadirían a esos batallones que se asentasen en Zamora, maniobras de la OTAN con cierta periodicidad.
Si nada cambia, si no se produce un terremoto político, si las fuerzas caciquiles zamoranas y la voracidad del eje Valladolid-Burgos no exigen que esos 3.000 militares, con sus correspondientes familias, encuentren un destino diferente al de Monte la Reina, se producirá una gran transformación de la capital de la provincia y, por ende, de Toro.
También hay zamoranos que aman su tierra, entre ellos algunos militares, que están trabajando desde hace años para que Monte la Reina se convierta en un emporio militar, aunque no siempre recibiesen, por parte de algunas autoridades locales, el trato que merecían por su esfuerzo, por su busca de progreso para su patria chica. Creo en estas personalidades, como creo que, porque así me han informado autoridades militares, ese espacio de Monte La Reina resulta idóneo, ideal, perfecto para los planes la preparación militar de nuestro Ejército, la institución, según encuestas, tras el monarca Felipe VI, más admirada por los españoles.
Objetivamente, pues, esa zona de nuestra provincia parece un paraíso para que militares españoles continúen avanzando en sus carreras profesionales. Los zamoranos, sin duda, entre los que hay muchos soldados, los recibirán con los brazos abiertos. Porque, además, contribuirán a transformar la economía de Zamora, también su demografía y, por supuesto, esa mentalidad provinciana, pacata, pusilánime, timorata, tan enraizada en el alma, de la que se aprovecharon los caciques, los de antes, que tenían más clase, y los de ahora, palurdos con dinero.
Ahora, ya solo nos queda que el pueblo se sacuda tanta polvo político y vote en consecuencia para que Zamora avance, se olvide del pasado, pero no de los que nos causaron tanto daño, a los que aquí permanecimos, como a los que no encontraron otra manera de progresar que emigrar. Ahora bien, si todo sigue igual el 27 de mayo de 2019, jubilaré mi pluma y me dedicaré a buscar la arcadia feliz lejos de mi tierra. Ya no soportaría más incuria intelectual y social.


















Gonzalo Julián | Miércoles, 20 de Marzo de 2019 a las 21:01:49 horas
Sin querer hacer un comentario adulador gratuito... espero que, en las próximas elecciones, ocurra lo necesario para que el último párrafo de tu excelente artículo no ocurra, ni jubiles tu pluma.
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