Eugenio de Ávila
Martes, 09 de Abril de 2019
ELECCIONES

Los indecisos políticos ante el 28 de abril

El ciudadano duda a quién votar, tesitura en la que se hallan los moderados del centro y los menos radicales de la izquierda, los que castigarían al PSOE si pactase, tácitamente, con los separatistas

[Img #26674]Eugenio-Jesús de Ávila

 

Según la encuesta del CIS, organismo que dirige Tezanos, militante del PSOE, uno de cada cuatro españoles no sabe a qué partido votar el 28 de abril. No se especifica si se abstendrá, ni tampoco entre qué partidos duda. Porque puede haber una duda a la derecha y por el centro, y casi ninguna  por la izquierda: los socialistas moderados votarán al PSOE, mientras los más radicales, cada vez menos abundantes, a Unidas Podemos, el neomarxismo pequeño burgués.

Yo no tengo dudas de que Pedro Sánchez ganará las legislativas. Pero cualquier español de izquierdas, votante de toda la vida, desde Felipe González a Zapatero, quiere apoyar al líder actual del PSOE, pero con una condición: que no gobierne debiéndole nada a los insoportables, a los racistas, a los neofascismo del siglo XXI, a los catalanes y a los vascos, a los hijos de ETA.

Un español progresista, no radical, quiere que gobierne el PSOE, pero no a cualquier precio. No obstante, se acabaría con el chantaje de estos badulaques de la política el día que los partidos que se consideran españoles cambien la Ley Electoral. Mientras, todos los partidos nacionales vivirán acechados, chantajeados, coaccionados por los enemigos de la moderna democracia española, el periodo más largo de libertades que conoció nuestra patria, aunque todavía haya que profundizar, hasta el tuétano de los huesos, en nuestro sistema, puesto en solfa por la corrupción de los dos grandes partidos, PSOE, con su marca imbatible en los EREs de Andalucía, y antes con el felipismo, y el PP, donde la corrupción ha sido más individual que colectiva, propio de una formación que perdió sus señas de identidad con Rajoy y la pequeña Soraya. Y, sin olvidarme, del Vito Corleone catalán, el Jordi Pujol, golfo que todavía duerme en su casa.

Pero regreso a las dudas, que haberlas haylas. Duda el votante que no es de izquierdas entre el Partido Popular y Ciudadanos, mientras el que está cansado de la cobardía del PP, sin duda, elegirá Vox, una formación que surge por la derecha, por las mismas razones que nació Podemos por la izquierda: cuando los partidos clásicos de la diestra, PP, y la siniestra, se desmoronan ante los golpes de la corrupción, el caos en la gobernanza, la mentira y la pérdida de sus respectivas señas de identidad política.

Aunque la izquierda intente identificar al partido de la gaviota con el que viste de naranja y oro, no tienen nada qué ver. Un votante de Cs nunca votará al PP, ni al de Rajoy ni al de Casado. Podría llegar a acuerdos, pero su voto no lo regalará nunca a políticos populares. Aunque Rivera lo predique, pactaría, desde fuera, sin entrar en el ejecutivo con ministros, con Sánchez, antes de que el líder socialista llegase a acuerdos con los hunos del separatismo catalán y los filoterroristas de Otegui.  Ahora bien, tengo para mí que un socialista moderado, si percibe que su líder se deja tutear por esa chusma separatista, votará a la formación naranja.

Aquí, en Zamora, Ciudadanos apoyaría al PSOE, si Antidio Fagúndez necesitase de los concejales de Requejo para formar gobierno en la Casa de las Panaderas, y, por idéntica razón, también sumaría a favor de cualquier coalición que pusiese punto final al poder, omnímodo del PP en la Diputación durante casi 40 años.

Ignoro cómo actuaría Vox en nuestra ciudad y provincia. Porque solo se conoce el nombre del candidato al Congreso de los Diputados, persona invisible para casi todos los zamoranos, en una elección incomprensible para nuestra gente. ¡Allá penas! Me da que Vox en Zamora, mientras no dé la cara, tendrá escasas opciones de convertirse en un partido importante en la capital y su provincia.

Corolario: Los votantes indecisos habitan en la casa, heterogénea, del centro derecha, siempre en referencia al ámbito nacional. En Zamora, los que nunca votan al PSOE ni a otros partidos de las izquierdas, vacilarán quizá hasta la jornada de reflexión, y, sin duda, votarán a Casado, Rivera y Abascal, a través de Isabel Blanco (PP), Bartolomé (Cs) y Pedro Requejo (Vox), perfectos desconocidos para la masa.

Aprender a conjugar el verbo durar le sirvió al ser humano  para salir de las cuevas y llevarlo al espacio, de luchar con el oso de las cavernas a pisar la Luna. Dudemos. Eso sí, el ciudadano inteligente este 28 de abril, más que en anteriores elecciones legislativas, votará más en contra que a favor de. Elegirá al menos malo. Me temo que ahora ya no hay buenas personas en la res pública. A una sociedad en decadencia, sin valores, inerme, reducida, le corresponden políticos a su altura ética.   

 

 

Comentarios Comentar esta noticia
Comentar esta noticia

Normas de participación

Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.

La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad

Normas de Participación

Política de privacidad

Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.129

Todavía no hay comentarios

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.