ELECCIONES
Francisco Guarido e IU aspiran a revalidar la Alcaldía de Zamora
El actual alcalde realiza un balance del mandato y deja una frase digna de analizar: "El destino en política sí se puede cambiar" y se jacta que este equipo de gobierno ha hecho "una Zamora mejor"
“El destino en la política sí se puede cambiar”. Frase, “moraleja”, en palabras de Francisco Guarido, pronunciada esta mañana, en la sede de IU, durante el balance del mandato que ahora finaliza, del que destacó que “este equipo de gobierno ha hecho una Zamora mejor, pese a las dificultades”, y se ha trabajado con “transparencia, honradez y humildad”. Además, al concluir su exposición, afirmó que “afrontamos estas elecciones con el reto de revalidar la Alcaldía de la ciudad”.
Y añadió sobre ese aserto que “si Zamora puede, y ha podido hacer lo que ha podido hacer Izquierda Unida en nuestra ciudad, sí se puede hacer en el resto de España: comunidades autónomas y ayuntamientos. Si yo puedo ser alcalde de Zamora quiere decir que IU como grupo tiene futuro si planteamos las cosas con responsabilidad y tranquilidad”.
El Día de Zamora preguntó al alcalde si se arrepentía de alguna acción durante este mandato. Francisco Guarido respondió que “no me arrepiento de nada, pero sí entiendo que ha habido cosas que no pudimos hacer. Nosotros, como algún grupo dice hoy, no hemos incumplido nada. Nosotros no hemos variado nuestra posición nunca del programa electoral; otra cosa es que no hayamos podido hacer el cien por cien de los proyectos que pretendíamos. Pero eso no es engañar a la gente. Nos hubiera gustado hacerlas. No hemos cambiado el rumbo. Hay cosas que no pudimos hacer. Entiendo que se han hecho muchas, y buenas, dentro del marco jurídico y del contexto en que nos movemos”.
Ayer, Manuel Fuentes achacaba a la bonhomía del alcalde el incumplimiento de algunos proyectos. Al respecto, Guarido manifestó que “yo ese concepto sobre mí no lo entiendo, porque yo soy una persona de partido, de Izquierda Unida, tengo mi ideología y me he rodeado de gente que hace un buen trabajo en el Ayuntamiento y todos somos copartícipes del resultado. La bonhomía no sirve en gran cosa en política. Lo que vale en la administración de la res pública es el diálogo, la gestión, el consenso. Creo en la bonhomía de todos los que se dedican a la política”.
Respecto a posible pactos y pasar a la oposición después de los comicios locales, comentó que “si las derechas suman, pasaremos a la oposición. Pero Ciudadanos es distinto. Una cosa es el PP y Vox u otros grupos más pequeños que han representado, históricamente, a la derecha, y otra Ciudadanos, con los que hemos pactado todos los presupuestos. Por lo tanto, cuando nosotros decimos que aspiramos a recoger el voto del centro hasta la izquierda izquierda quiere decir que estamos abiertos a abrir procesos de diálogo con la gente que se puede situar en ese espacio político. Y, evidentemente, Ciudadanos se encuentra en el centro. No lo considero un partido de derechas, y estoy hablando de Zamora capital, no del señor Rivera y a nivel general. Dudaría que Ciudadanos, si su voto fuera decisivo, propiciara gobiernos de la derecha y de la extrema derecha en Zamora capital”.
También le preguntó El Día de Zamora si contaba con el voto de Podemos para una posible investidura. El aclade dijo sobre este particular que, "si podemos saca algún concejal, cosaa que está por ver, naturalmente. En nuestro proceso de diálogo futuro es evidente que entran partidos o grupos como Ciudadanos, con el que hemos pactado y no nos arrepentimos, y el PSOE, con el que estamos gobernando y estamos orgullosos, porque la correlación de fuerzas es la que es. Y, si el grupo de Podemos entrara en el Ayuntamiento, evidentemente que sí. Nos movemos en el espacio de la pura lógica. Lo que parece que no se darían los pasos para pactar serían ni con el PP ni con Vox. La política tampoco es el consenso de todos con todos siempre. Hay que establecer mayorías y minorías que estén en la oposición, porque ese es el control democrático. Los partidos no pueden aspirar siempre a en las instituciones a gobernar con dos concejales cada uno. Alguien siempre tiene que estar´en la oposición viendo las cosas de una manera diferente a cómo las ve el gobierno".
Con anterioridad, el alcalde, al que acompañaron Miguel Ángel Viñas, Romualdo Fernández, Laura Rivera y Christoph Strieder, desarrolló el correspondiente balance de este mandato.
Guarido, por supuesto, aspira a revalidar la Alcaldía, pero inició su balance desde los orígenes del pacto con el PSOE: “ Ha sido un gobierno en coalición que se ha desarrollado en minoría desde el primer momento debido a la ruptura del PSOE, en la que dos de sus concejales abandonaron sus filas, lo que impidió alcanzar los 13 concejales entre ambos grupos. Posteriormente, tras la dimisión de José Luis Gómez, el alineamiento de la concejala Cruz Lucas con Ciudadanos fue en aumento, culminado con la integración en sus listas. Este gobierno en minoría ha provocado retrasos lógicos y la modificación de proyectos pero ha tenido como punto positivo las políticas de diálogo y de consenso que han permitido aprobar todos los presupuesto salvo en del año electoral. Un gobierno en el que ha habido algunas discrepancias lógicas, entre las que destacan la ordenanza del mercadillo, la muralla y el botellón de jueves santo, pero que en general ha trascurrido con lealtad y unido, salvo en momentos puntuales muy concretos.
Una Zamora mejor pese a las dificultades
Francisco Guarido ha hecho hincapié en la herencia recibida de los gobiernos del Partido Popular y la situación en la que Izquierda Unida encontró el Ayuntamiento cuando llegó a la Alcaldía:
- Un Ayuntamiento con una deuda económica de 14 millones de euros, con "deudas judiciales" derivadas de políticas irregulares o claramente ilegales, con sentencias en contra del Ayuntamiento, como el edificio municipal, la sociedad de turismo, o los proyectos del castillo, que han supuesto 7 millones pagados, y con demandas judiciales pendientes como la de los aparcamientos y otras en las que hay 35 millones de euros reclamados. A todo ello hay que sumar otros asuntos como el impago de la depuración de agua de Roales, la obra del matadero, el alquiler del Banco de España, el mal estado de calles y aceras, etc. Encarrilar y resolver todos estos pufos del PP han supuesto mucho dinero y mucho esfuerzo. Tras estos cuatro años se ha eliminado la deuda y se ha conseguido tener superávit, no hay nuevas sentencias contra el Ayuntamiento y se ha hecho frente a las heredadas, se ha normalizado la situación con Roales, a la vez que se ha avanzado en los proyectos abandonados por el PP y en la mejora general de la ciudad
- Un ayuntamiento debilitado en el funcionamiento interno, con ausencia de procedimientos reglados de personal (traslados, promoción interna, RPT no adecuada), con servicios escasamente dotados de personal por las intenciones de privatización del PP, con un servicio de obras para mantenimiento sin obreros, y con contratos caducados o judicializados (basura y limpieza, ORA, jardines...). Durante estos cuatro años no se ha privatizado ningún servicio, se ha contratado el máximo permitido de personal fijo y de planes de empleo cada año, se han puesto en marcha los contratos caducados… y todo esto se ha hecho con legalidad y transparencia. Sin enchufes en la contratación de personal ni de empresas.
- Un Ayuntamiento lastrado por las políticas de los gobiernos de España, con leyes en contra de los ayuntamientos que han dificultado enormemente hacer una política municipal autónoma y de izquierdas: en personal y servicios no se ha podido contratar el personal necesario para no rebasar la masa salarial pese a que acabar con la deuda económica aunque nos ha permitido contratar el máximo permitido y aplicar derechos como las 35 horas; en inversión, pese al superávit, sólo hemos podido gastar en sostenibles y con un plazo marcado; en servicios sociales, nos han impedido gastar el superávit en mejorarlos, y además dependen del control de la Junta, que es la competente, aún así las partidas sociales se han incrementado en un 50%. Pese a todas estas limitaciones, hemos invertido el doble en cuatro años que en los últimos ocho, se han recuperado los derechos de los empleados y se han contratado más de 310 trabajadores en planes de empleo, se ha aumentado el 85% el presupuesto de la ayuda a domicilio, etc.
Francisco Guarido ha asegurado que durante estos cuatro años al frente de la Alcaldía, la labor realizada por Izquierda Unida se ha caracterizado por el "trabajo, trabajo y trabajo desde el primer día hasta el último", por la austeridad en el gasto político con los sueldos más austeros de España, por el respeto a todos los grupos políticos, a los empleados públicos, a las diversas asociaciones y a todos los ciudadanos de Zamora, por la transparencia y la igualdad en la contratación de empresas y trabajadores.
Un gobierno y un alcalde que no ha cambiado en lo personal y que ha trabajado con honradez y humildad al frente del Ayuntamiento
Durante todo el mandato, la Alcaldía se ha caracterizado por la austeridad en el gasto político y por la cercanía tanto con los empleados como con los ciudadanos, por el trabajo diario con honradez, humildad, transparencia, eficacia y responsabilidad. No hemos metido en ningún lío económico ni de otro tipo al Ayuntamiento y hemos tapado muchos de los agujeros que otros dejaron. Además hemos hecho más con menos, se ha eliminado la deuda a la vez que hemos bajado el tipo del IBI y eliminado la tasa de basura de garajes y traseros, y hemos invertido más en estos cuatro año que en los ocho anteriores, ha asegurado Francisco Guarido
Nos hemos enfrentado al pasado haciendo cumplir la ley de Memoria Histórica y hemos normalizado las relaciones del Ayuntamiento con la Iglesia, separando los actos religiosos de la política, con normalidad y respeto.
Un gobierno que ha sido leal con los acuerdos alcanzados con el PSOE, que se ha mantenido unido, y que ha sido capaz de llegar a acuerdos con otros grupos políticos.
En definitiva, hemos conseguido la normalidad del proyecto y de las siglas de IU, rompiendo tabúes, y afrontando estas elecciones con el reto de revalidar la Alcaldía de la ciudad.
“El destino en la política sí se puede cambiar”. Frase, “moraleja”, en palabras de Francisco Guarido, pronunciada esta mañana, en la sede de IU, durante el balance del mandato que ahora finaliza, del que destacó que “este equipo de gobierno ha hecho una Zamora mejor, pese a las dificultades”, y se ha trabajado con “transparencia, honradez y humildad”. Además, al concluir su exposición, afirmó que “afrontamos estas elecciones con el reto de revalidar la Alcaldía de la ciudad”.
Y añadió sobre ese aserto que “si Zamora puede, y ha podido hacer lo que ha podido hacer Izquierda Unida en nuestra ciudad, sí se puede hacer en el resto de España: comunidades autónomas y ayuntamientos. Si yo puedo ser alcalde de Zamora quiere decir que IU como grupo tiene futuro si planteamos las cosas con responsabilidad y tranquilidad”.
El Día de Zamora preguntó al alcalde si se arrepentía de alguna acción durante este mandato. Francisco Guarido respondió que “no me arrepiento de nada, pero sí entiendo que ha habido cosas que no pudimos hacer. Nosotros, como algún grupo dice hoy, no hemos incumplido nada. Nosotros no hemos variado nuestra posición nunca del programa electoral; otra cosa es que no hayamos podido hacer el cien por cien de los proyectos que pretendíamos. Pero eso no es engañar a la gente. Nos hubiera gustado hacerlas. No hemos cambiado el rumbo. Hay cosas que no pudimos hacer. Entiendo que se han hecho muchas, y buenas, dentro del marco jurídico y del contexto en que nos movemos”.
Ayer, Manuel Fuentes achacaba a la bonhomía del alcalde el incumplimiento de algunos proyectos. Al respecto, Guarido manifestó que “yo ese concepto sobre mí no lo entiendo, porque yo soy una persona de partido, de Izquierda Unida, tengo mi ideología y me he rodeado de gente que hace un buen trabajo en el Ayuntamiento y todos somos copartícipes del resultado. La bonhomía no sirve en gran cosa en política. Lo que vale en la administración de la res pública es el diálogo, la gestión, el consenso. Creo en la bonhomía de todos los que se dedican a la política”.
Respecto a posible pactos y pasar a la oposición después de los comicios locales, comentó que “si las derechas suman, pasaremos a la oposición. Pero Ciudadanos es distinto. Una cosa es el PP y Vox u otros grupos más pequeños que han representado, históricamente, a la derecha, y otra Ciudadanos, con los que hemos pactado todos los presupuestos. Por lo tanto, cuando nosotros decimos que aspiramos a recoger el voto del centro hasta la izquierda izquierda quiere decir que estamos abiertos a abrir procesos de diálogo con la gente que se puede situar en ese espacio político. Y, evidentemente, Ciudadanos se encuentra en el centro. No lo considero un partido de derechas, y estoy hablando de Zamora capital, no del señor Rivera y a nivel general. Dudaría que Ciudadanos, si su voto fuera decisivo, propiciara gobiernos de la derecha y de la extrema derecha en Zamora capital”.
También le preguntó El Día de Zamora si contaba con el voto de Podemos para una posible investidura. El aclade dijo sobre este particular que, "si podemos saca algún concejal, cosaa que está por ver, naturalmente. En nuestro proceso de diálogo futuro es evidente que entran partidos o grupos como Ciudadanos, con el que hemos pactado y no nos arrepentimos, y el PSOE, con el que estamos gobernando y estamos orgullosos, porque la correlación de fuerzas es la que es. Y, si el grupo de Podemos entrara en el Ayuntamiento, evidentemente que sí. Nos movemos en el espacio de la pura lógica. Lo que parece que no se darían los pasos para pactar serían ni con el PP ni con Vox. La política tampoco es el consenso de todos con todos siempre. Hay que establecer mayorías y minorías que estén en la oposición, porque ese es el control democrático. Los partidos no pueden aspirar siempre a en las instituciones a gobernar con dos concejales cada uno. Alguien siempre tiene que estar´en la oposición viendo las cosas de una manera diferente a cómo las ve el gobierno".
Con anterioridad, el alcalde, al que acompañaron Miguel Ángel Viñas, Romualdo Fernández, Laura Rivera y Christoph Strieder, desarrolló el correspondiente balance de este mandato.
Guarido, por supuesto, aspira a revalidar la Alcaldía, pero inició su balance desde los orígenes del pacto con el PSOE: “ Ha sido un gobierno en coalición que se ha desarrollado en minoría desde el primer momento debido a la ruptura del PSOE, en la que dos de sus concejales abandonaron sus filas, lo que impidió alcanzar los 13 concejales entre ambos grupos. Posteriormente, tras la dimisión de José Luis Gómez, el alineamiento de la concejala Cruz Lucas con Ciudadanos fue en aumento, culminado con la integración en sus listas. Este gobierno en minoría ha provocado retrasos lógicos y la modificación de proyectos pero ha tenido como punto positivo las políticas de diálogo y de consenso que han permitido aprobar todos los presupuesto salvo en del año electoral. Un gobierno en el que ha habido algunas discrepancias lógicas, entre las que destacan la ordenanza del mercadillo, la muralla y el botellón de jueves santo, pero que en general ha trascurrido con lealtad y unido, salvo en momentos puntuales muy concretos.
Una Zamora mejor pese a las dificultades
Francisco Guarido ha hecho hincapié en la herencia recibida de los gobiernos del Partido Popular y la situación en la que Izquierda Unida encontró el Ayuntamiento cuando llegó a la Alcaldía:
- Un Ayuntamiento con una deuda económica de 14 millones de euros, con "deudas judiciales" derivadas de políticas irregulares o claramente ilegales, con sentencias en contra del Ayuntamiento, como el edificio municipal, la sociedad de turismo, o los proyectos del castillo, que han supuesto 7 millones pagados, y con demandas judiciales pendientes como la de los aparcamientos y otras en las que hay 35 millones de euros reclamados. A todo ello hay que sumar otros asuntos como el impago de la depuración de agua de Roales, la obra del matadero, el alquiler del Banco de España, el mal estado de calles y aceras, etc. Encarrilar y resolver todos estos pufos del PP han supuesto mucho dinero y mucho esfuerzo. Tras estos cuatro años se ha eliminado la deuda y se ha conseguido tener superávit, no hay nuevas sentencias contra el Ayuntamiento y se ha hecho frente a las heredadas, se ha normalizado la situación con Roales, a la vez que se ha avanzado en los proyectos abandonados por el PP y en la mejora general de la ciudad
- Un ayuntamiento debilitado en el funcionamiento interno, con ausencia de procedimientos reglados de personal (traslados, promoción interna, RPT no adecuada), con servicios escasamente dotados de personal por las intenciones de privatización del PP, con un servicio de obras para mantenimiento sin obreros, y con contratos caducados o judicializados (basura y limpieza, ORA, jardines...). Durante estos cuatro años no se ha privatizado ningún servicio, se ha contratado el máximo permitido de personal fijo y de planes de empleo cada año, se han puesto en marcha los contratos caducados… y todo esto se ha hecho con legalidad y transparencia. Sin enchufes en la contratación de personal ni de empresas.
- Un Ayuntamiento lastrado por las políticas de los gobiernos de España, con leyes en contra de los ayuntamientos que han dificultado enormemente hacer una política municipal autónoma y de izquierdas: en personal y servicios no se ha podido contratar el personal necesario para no rebasar la masa salarial pese a que acabar con la deuda económica aunque nos ha permitido contratar el máximo permitido y aplicar derechos como las 35 horas; en inversión, pese al superávit, sólo hemos podido gastar en sostenibles y con un plazo marcado; en servicios sociales, nos han impedido gastar el superávit en mejorarlos, y además dependen del control de la Junta, que es la competente, aún así las partidas sociales se han incrementado en un 50%. Pese a todas estas limitaciones, hemos invertido el doble en cuatro años que en los últimos ocho, se han recuperado los derechos de los empleados y se han contratado más de 310 trabajadores en planes de empleo, se ha aumentado el 85% el presupuesto de la ayuda a domicilio, etc.
Francisco Guarido ha asegurado que durante estos cuatro años al frente de la Alcaldía, la labor realizada por Izquierda Unida se ha caracterizado por el "trabajo, trabajo y trabajo desde el primer día hasta el último", por la austeridad en el gasto político con los sueldos más austeros de España, por el respeto a todos los grupos políticos, a los empleados públicos, a las diversas asociaciones y a todos los ciudadanos de Zamora, por la transparencia y la igualdad en la contratación de empresas y trabajadores.
Un gobierno y un alcalde que no ha cambiado en lo personal y que ha trabajado con honradez y humildad al frente del Ayuntamiento
Durante todo el mandato, la Alcaldía se ha caracterizado por la austeridad en el gasto político y por la cercanía tanto con los empleados como con los ciudadanos, por el trabajo diario con honradez, humildad, transparencia, eficacia y responsabilidad. No hemos metido en ningún lío económico ni de otro tipo al Ayuntamiento y hemos tapado muchos de los agujeros que otros dejaron. Además hemos hecho más con menos, se ha eliminado la deuda a la vez que hemos bajado el tipo del IBI y eliminado la tasa de basura de garajes y traseros, y hemos invertido más en estos cuatro año que en los ocho anteriores, ha asegurado Francisco Guarido
Nos hemos enfrentado al pasado haciendo cumplir la ley de Memoria Histórica y hemos normalizado las relaciones del Ayuntamiento con la Iglesia, separando los actos religiosos de la política, con normalidad y respeto.
Un gobierno que ha sido leal con los acuerdos alcanzados con el PSOE, que se ha mantenido unido, y que ha sido capaz de llegar a acuerdos con otros grupos políticos.
En definitiva, hemos conseguido la normalidad del proyecto y de las siglas de IU, rompiendo tabúes, y afrontando estas elecciones con el reto de revalidar la Alcaldía de la ciudad.


















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