ELECCIONES
Intuiciones electorales
Eugenio-Jesús de Ávila
No es chulería, ni vanidad, pero no necesito publicar encuestas para pervertir la democracia, pues me intuición periodística, mi patear las calles, mi olfato político, me susurra que el próximo Ayuntamiento de la capital de la provincia volverá a gobernarlo la izquierda. A no ser que el PSOE, con los concejales de otros partidos, evite reeditar el pacto con IU, para entrar, como inquilino principal, en la Casa de las Panaderas.
El carisma de Francisco Guarido, el alcalde tranquilo, político sin grandes ambiciones personales, que ha gobernado la ciudad como un ama de casa humilde, volverá a recoger muchísimos votos de los zamoranos progresistas y, por qué no escribirlo, de gente que, sin ser de la siniestra, tampoco le causa náuseas esta IU relajada, posibilista, humilde. Ahora bien, Podemos podría entrar entre las preferencias de personas más radicales, con más carga ideológica, lo que se considera marxista o comunista, que, con perdón, no es lo mismo. Así, Izquierda Unida podría dejarse algunos votos en esa carrera hacia la Alcaldía. Pero el alcalde ya ha reiterado que el voto útil de la izquierda lo representa su equipo.
El PSOE, sin duda, subirá, porque Pedro Sánchez lo ha hecho partido ganador, y la gente vota al que triunfa. Antidio Fagúndez y sus compañeros de candidatura, gente con imagen, que no va de izquierdistas, no se ha manchado durante este mandato que toca a su fin. Tampoco hay fracturas internas, como aconteció hace cuatro años, ni el partido, en el ámbito nacional, sufre un proceso de desgaste. Pero hay un peligro para los socialistas zamoranos: Manuel Fuetnes y Ahora DECIDE, socialistas de toda la vida que abandonaron o lo invitaron a marcharse, y que ahora, con mucho trabajo, tocarán la fibra sensible de muchos personas que votaron, en las elecciones nacionales, al PSOE.
Podemos no se presentó en los comicios locales de 2015, pero apoyó a Guarido. Ahora, al parecer, hay cierto arrepentimiento, porque según sus líderes, IU no ha gobernado como un partido de izquierdas. Hace cuatro años, la formación morada se hallaba en un momento álgido. Las elecciones legislativas dejaron mal parada a la formación morada. Martos, su candidato a la Alcaldía sueña con entrar en el Ayuntamiento. Y si sus deseos se cumplen, se convertiría en la conciencia de Guarido.
También hay aroma a fuerte alza de Ciudadanos. A la chita callando, sin grandes pronunciamientos, con humildad, el joven equipo naranja colocó a uno de sus miembros en el Congreso de los Diputados, y ahora aspira a doblar el número de concejales. Requejo también
Más a la derecha, el PP perderá ediles, pero no creo que tantos como augura ese encuesta falsaria, tan dañina para la democracia. Pero tiene muchos enemigos que le comerán parte de la tarta del centro derecha que, hasta hace cuatro años, solo pertenecía a los populares. El tándem Ángel Macías- Luis Felipe Delgado de Castro recogerá parte de los votantes del PP, y, por supuesto, Vox, que sin hacer una campaña rimbombante, quitará “amistades” a María Teresa Martín Pozo, que, por otra parte, ha propuesto algunas medidas que a mí me encantan; pero el PP también se halla herido en la piel de toro nacional, que, por supuesto, repercute en el ámbito local, tanto para bien como para mal.
Corolario: victoria, clara, de las izquierdas. Desde el centro a la derecha, división y dudas. Ciudadanos parece sube y el PP, mimetismo patrio, baja. POR ZAMORA y Vox sacarán partido.
No es chulería, ni vanidad, pero no necesito publicar encuestas para pervertir la democracia, pues me intuición periodística, mi patear las calles, mi olfato político, me susurra que el próximo Ayuntamiento de la capital de la provincia volverá a gobernarlo la izquierda. A no ser que el PSOE, con los concejales de otros partidos, evite reeditar el pacto con IU, para entrar, como inquilino principal, en la Casa de las Panaderas.
El carisma de Francisco Guarido, el alcalde tranquilo, político sin grandes ambiciones personales, que ha gobernado la ciudad como un ama de casa humilde, volverá a recoger muchísimos votos de los zamoranos progresistas y, por qué no escribirlo, de gente que, sin ser de la siniestra, tampoco le causa náuseas esta IU relajada, posibilista, humilde. Ahora bien, Podemos podría entrar entre las preferencias de personas más radicales, con más carga ideológica, lo que se considera marxista o comunista, que, con perdón, no es lo mismo. Así, Izquierda Unida podría dejarse algunos votos en esa carrera hacia la Alcaldía. Pero el alcalde ya ha reiterado que el voto útil de la izquierda lo representa su equipo.
El PSOE, sin duda, subirá, porque Pedro Sánchez lo ha hecho partido ganador, y la gente vota al que triunfa. Antidio Fagúndez y sus compañeros de candidatura, gente con imagen, que no va de izquierdistas, no se ha manchado durante este mandato que toca a su fin. Tampoco hay fracturas internas, como aconteció hace cuatro años, ni el partido, en el ámbito nacional, sufre un proceso de desgaste. Pero hay un peligro para los socialistas zamoranos: Manuel Fuetnes y Ahora DECIDE, socialistas de toda la vida que abandonaron o lo invitaron a marcharse, y que ahora, con mucho trabajo, tocarán la fibra sensible de muchos personas que votaron, en las elecciones nacionales, al PSOE.
Podemos no se presentó en los comicios locales de 2015, pero apoyó a Guarido. Ahora, al parecer, hay cierto arrepentimiento, porque según sus líderes, IU no ha gobernado como un partido de izquierdas. Hace cuatro años, la formación morada se hallaba en un momento álgido. Las elecciones legislativas dejaron mal parada a la formación morada. Martos, su candidato a la Alcaldía sueña con entrar en el Ayuntamiento. Y si sus deseos se cumplen, se convertiría en la conciencia de Guarido.
También hay aroma a fuerte alza de Ciudadanos. A la chita callando, sin grandes pronunciamientos, con humildad, el joven equipo naranja colocó a uno de sus miembros en el Congreso de los Diputados, y ahora aspira a doblar el número de concejales. Requejo también
Más a la derecha, el PP perderá ediles, pero no creo que tantos como augura ese encuesta falsaria, tan dañina para la democracia. Pero tiene muchos enemigos que le comerán parte de la tarta del centro derecha que, hasta hace cuatro años, solo pertenecía a los populares. El tándem Ángel Macías- Luis Felipe Delgado de Castro recogerá parte de los votantes del PP, y, por supuesto, Vox, que sin hacer una campaña rimbombante, quitará “amistades” a María Teresa Martín Pozo, que, por otra parte, ha propuesto algunas medidas que a mí me encantan; pero el PP también se halla herido en la piel de toro nacional, que, por supuesto, repercute en el ámbito local, tanto para bien como para mal.
Corolario: victoria, clara, de las izquierdas. Desde el centro a la derecha, división y dudas. Ciudadanos parece sube y el PP, mimetismo patrio, baja. POR ZAMORA y Vox sacarán partido.

















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