PERSPECTIVAS
Las cuitas y cuentas internas de Ciudadanos de Zamora
Medios de “in” comunicación muestran su apoyo a un pacto entre PP y Cs en la Diputación, pero se desconoce la elección del próximo diputado provincial de la formación naranja: Francisco José Requejo y Lina Santos
Eugenio-Jesús de Ávila
Algunos medios de in “comunicación” se muestran muy interesados en que la Diputación la sigue manejando el Partido Popular. Sin duda, les ha ido bien con las subvenciones públicas, algunas multimillonarias, que, desde el Hospital de la Encarnación, les han caído en gracia. ¡Viva la prensa libre convertida en la voz de su amo! Creo que El Día de Zamora ha sido el único castigado por la casi ex presidenta María Teresa Martín Pozo, porque, recuerdo su advertencia de que recibiría publicidad en relación a mi línea editorial. No me conocía. Aguanté una década los embates de personajes del PP como para venderme por un plato, oxidado, de lentejas con bichos. ¡Cómo iba a rendirme a estas alturas de la profesión, tan tocada, y de la vida, tan larga, ante políticos con tan escasa clase!
Esa prensa, a la que no le tengo ningún respeto, extrapola el pacto de perdedores, de políticos funestos, de partidos miserables, para repartirse la Junta de Castilla y León, una autonomía que sobra, tanto o más que las diputaciones. Pudiera ser. Pero, si es así, Ciudadanos de Zamora será engullido por la historia en este mandato. A este formación, naranja pálido, mandarina con tito, ya se la jugó el anterior diputado provincial, que, desde el primer día, apoyó, sin que lo necesitara, al equipo de gobierno del PP. Ahora, recién llegados al Cs quieren desplazar a Francisco José Requejo, el político que supo rearmar a su formación tras las crisis provocada por el caso Silvia Clemente, agravado después por la dimisión de Reyes Merchán. De hecho, Ciudadanos consiguió, hecho inédito, un diputado nacional en el Congreso de los Diputados, que debe abrir, cuanto antes, oficina en la ciudad para atender a los zamoranos, tal y como prometió en campaña. Se lo recordaré todas las semanas.
Pues hete aquí que Lina Santos quiere ser diputada provincial. Está en su derecho. Nueva en esta plaza, tierna en la res pública, ambiciona un puesto en la Diputación Provincial. No sabe nada de política, pero aspira a aprender en la Corporación Provincial. También hay otro señor con esas aspiraciones, metido en años, sayagués. Perfecto. ¡Qué gane el mejor! Sospecho, más allá del conocimiento personal, que es Paco Requejo la persona más valiosa para ocupar ese puesto en la Diputación.
De lo anterior, se colige una serie de preguntas: ¿Con quién pactaría la edil de Villaralbo en caso de ser elegida por su partido como diputada provincial? ¿Le daría, otra vez, la Diputación al PP con lo que ello implica, o con el candidato del PSOE, desconocido hasta este momento? ¿Requejo gobernaría con Barrios y los populares o prefiere un gobierno distinto, renovador, diferente en el Hospital de la Encarnación?
Por mi parte, con el riesgo que asumo: Ciudadanos, si quiere progresar en Zamora, convertirse en una formación referente del centro hasta la derecha en esta provincia y estructurar su partido en la geografía zamorana solo tiene una salida: llegar a ciertos acuerdos, esenciales, con PSOE e IU en el Hospital de la Encarnación. Si el diputado de Cs vota a favor del PP, adiós al color naranja en nuestra provincia. Pan de hoy, para el diputado o diputada, y mucha hambre, muerte por inanición para mañana.
Eugenio-Jesús de Ávila
Algunos medios de in “comunicación” se muestran muy interesados en que la Diputación la sigue manejando el Partido Popular. Sin duda, les ha ido bien con las subvenciones públicas, algunas multimillonarias, que, desde el Hospital de la Encarnación, les han caído en gracia. ¡Viva la prensa libre convertida en la voz de su amo! Creo que El Día de Zamora ha sido el único castigado por la casi ex presidenta María Teresa Martín Pozo, porque, recuerdo su advertencia de que recibiría publicidad en relación a mi línea editorial. No me conocía. Aguanté una década los embates de personajes del PP como para venderme por un plato, oxidado, de lentejas con bichos. ¡Cómo iba a rendirme a estas alturas de la profesión, tan tocada, y de la vida, tan larga, ante políticos con tan escasa clase!
Esa prensa, a la que no le tengo ningún respeto, extrapola el pacto de perdedores, de políticos funestos, de partidos miserables, para repartirse la Junta de Castilla y León, una autonomía que sobra, tanto o más que las diputaciones. Pudiera ser. Pero, si es así, Ciudadanos de Zamora será engullido por la historia en este mandato. A este formación, naranja pálido, mandarina con tito, ya se la jugó el anterior diputado provincial, que, desde el primer día, apoyó, sin que lo necesitara, al equipo de gobierno del PP. Ahora, recién llegados al Cs quieren desplazar a Francisco José Requejo, el político que supo rearmar a su formación tras las crisis provocada por el caso Silvia Clemente, agravado después por la dimisión de Reyes Merchán. De hecho, Ciudadanos consiguió, hecho inédito, un diputado nacional en el Congreso de los Diputados, que debe abrir, cuanto antes, oficina en la ciudad para atender a los zamoranos, tal y como prometió en campaña. Se lo recordaré todas las semanas.
Pues hete aquí que Lina Santos quiere ser diputada provincial. Está en su derecho. Nueva en esta plaza, tierna en la res pública, ambiciona un puesto en la Diputación Provincial. No sabe nada de política, pero aspira a aprender en la Corporación Provincial. También hay otro señor con esas aspiraciones, metido en años, sayagués. Perfecto. ¡Qué gane el mejor! Sospecho, más allá del conocimiento personal, que es Paco Requejo la persona más valiosa para ocupar ese puesto en la Diputación.
De lo anterior, se colige una serie de preguntas: ¿Con quién pactaría la edil de Villaralbo en caso de ser elegida por su partido como diputada provincial? ¿Le daría, otra vez, la Diputación al PP con lo que ello implica, o con el candidato del PSOE, desconocido hasta este momento? ¿Requejo gobernaría con Barrios y los populares o prefiere un gobierno distinto, renovador, diferente en el Hospital de la Encarnación?
Por mi parte, con el riesgo que asumo: Ciudadanos, si quiere progresar en Zamora, convertirse en una formación referente del centro hasta la derecha en esta provincia y estructurar su partido en la geografía zamorana solo tiene una salida: llegar a ciertos acuerdos, esenciales, con PSOE e IU en el Hospital de la Encarnación. Si el diputado de Cs vota a favor del PP, adiós al color naranja en nuestra provincia. Pan de hoy, para el diputado o diputada, y mucha hambre, muerte por inanición para mañana.


















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