CRISIS EN EL PSOE PROVINCIAL
El PSOE, capaz de dejar la Diputación a merced del PP
Error, inmenso error, expulsar al alcalde de Toro, el más votado entre las ciudades de la provincia, cuando quien lo hace recogió el peor resultado de la historia del PSOE de Zamora capital.
Eugenio-Jesús de Ávila
El PSOE de Zamora se desquicia: expulsa a Tomás del Bien, alcalde de Toro, que ha demostrado en dos procesos electorales ser el político toresano más querido por su gente. De nuevo, los socialistas zamoranos toman decisiones cainitas, que lastran a este partido en nuestra provincia.
Recuerdo hombres inteligentes purgados por el PSOE zamorano en los últimos tiempos: Carlos Hernández, Manuel Fuentes, Antonio Plaza y, ahora, Tomás del Bien, además de personalidades importantes en la historia del PSOE, como Luis Vicente Pastor y muchos otros que acabaron en Ahora Decide, casos de Rosa Muñoz e Isabel Perero. Y el regidor toresano no será el último.
¿Quién piensa en los socialistas zamoranos? ¿Por qué castrar el partido, ahora que podría cambiar la Diputación? ¿El PSOE trabaja a favor del PP? Preguntas que no acierto a explicarme. No es extraño que, desde el año 1995, no gobierne una sola institución importante en la provincia, excepción hecha de los ayuntamientos de Benavente y Toro, donde sus alcaldes han demostrado que son políticos queridos por sus ciudadanos. Aquí, en cambio, en la capital de la provincia, el pueblo le dijo "no" a la candidatura del PSOE, con el peor resultado en la historia del partido que fundara Pablo Iglesias hace 140 años. ¡Qué pena!
Un servidor confiesa que felicitó a Antidio Fagúndez por apartarse del Ayuntamiento de Zamora y no entrar en la lucha por presidir la Diputación. Me ha defraudado profundamente, el dirigente socialista. No sabe lo que ha hecho. Sin duda, me confirma que el enemigo no se halla en el partido rival, sino en el propio. Tanto PSOE como el PP necesitan una profunda renovación, una catarsis interna. Solo faltaba que Antidio Fagúndez facilitara la administración del Hospital de la Encarnación al PP y sus chamacos. Imperdonable. Indignante. El espectro de Stalin todavía se enseñorea de las mentes privilegiadas del socialismo zamorano. Tomás del Bien no fue sanchista, porque es un socialista libre. El sectarismo de lo que se considera izquierda resulta desmoralizante, deprimente e infamante. ¡Vergonzoso!
En vida de Franco, como universitario en Madrid, cuando el PSOE no existía, creía que la izquierda se vinculaba a la libertad. La democracia me demostró que también era una quimera de mi adolescencia, una ensoñación de un alma cándida. Como acuñó Lenin: “Libertad, ¿para qué? Así seguimos un siglo después.
Fotografía: Investidura de Tomás del Bien como alcalde de la ciudad de Toro.
Eugenio-Jesús de Ávila
El PSOE de Zamora se desquicia: expulsa a Tomás del Bien, alcalde de Toro, que ha demostrado en dos procesos electorales ser el político toresano más querido por su gente. De nuevo, los socialistas zamoranos toman decisiones cainitas, que lastran a este partido en nuestra provincia.
Recuerdo hombres inteligentes purgados por el PSOE zamorano en los últimos tiempos: Carlos Hernández, Manuel Fuentes, Antonio Plaza y, ahora, Tomás del Bien, además de personalidades importantes en la historia del PSOE, como Luis Vicente Pastor y muchos otros que acabaron en Ahora Decide, casos de Rosa Muñoz e Isabel Perero. Y el regidor toresano no será el último.
¿Quién piensa en los socialistas zamoranos? ¿Por qué castrar el partido, ahora que podría cambiar la Diputación? ¿El PSOE trabaja a favor del PP? Preguntas que no acierto a explicarme. No es extraño que, desde el año 1995, no gobierne una sola institución importante en la provincia, excepción hecha de los ayuntamientos de Benavente y Toro, donde sus alcaldes han demostrado que son políticos queridos por sus ciudadanos. Aquí, en cambio, en la capital de la provincia, el pueblo le dijo "no" a la candidatura del PSOE, con el peor resultado en la historia del partido que fundara Pablo Iglesias hace 140 años. ¡Qué pena!
Un servidor confiesa que felicitó a Antidio Fagúndez por apartarse del Ayuntamiento de Zamora y no entrar en la lucha por presidir la Diputación. Me ha defraudado profundamente, el dirigente socialista. No sabe lo que ha hecho. Sin duda, me confirma que el enemigo no se halla en el partido rival, sino en el propio. Tanto PSOE como el PP necesitan una profunda renovación, una catarsis interna. Solo faltaba que Antidio Fagúndez facilitara la administración del Hospital de la Encarnación al PP y sus chamacos. Imperdonable. Indignante. El espectro de Stalin todavía se enseñorea de las mentes privilegiadas del socialismo zamorano. Tomás del Bien no fue sanchista, porque es un socialista libre. El sectarismo de lo que se considera izquierda resulta desmoralizante, deprimente e infamante. ¡Vergonzoso!
En vida de Franco, como universitario en Madrid, cuando el PSOE no existía, creía que la izquierda se vinculaba a la libertad. La democracia me demostró que también era una quimera de mi adolescencia, una ensoñación de un alma cándida. Como acuñó Lenin: “Libertad, ¿para qué? Así seguimos un siglo después.
Fotografía: Investidura de Tomás del Bien como alcalde de la ciudad de Toro.



















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