Eugenio de Ávila
Miércoles, 26 de Junio de 2019
PERSPECTIVAS

Los partidos, la Carta Magna de 1978 y la Diputación

Imperdonable que los egos de todos los representantes políticos y las directrices de la cúpula de Ciudadanos concedan, otro mandato más, la gobernanza del Hospital de la Encarnación al PP

[Img #28062]Eugenio-Jesús de Ávila

Comentan las lenguas de doble filo –yo no me lo creo, porque soy un escéptico, fiel seguidor de Pirrón-, que los partidos, al decir de la Carta Magna, “expresan el pluralismo político, concurren a la formación y manifestación de la voluntad popular y son instrumento fundamental para la participación política”.

Ocurre que las formaciones políticas, después de que el pueblo vote, hacen lo que les da la real gana. Verbigracia: los zamoranos exigen al PSOE, por supuesto, a Tomás del Bien, a Izquierda Unida y a Ciudadanos, que haya una renovación, en profundidad, en la Diputación Provincial, y que sus dirigentes se olviden de sus egos y de las directrices de sus cúpulas dirigentes en Valladolid y Madrid. Si a Requejo le exige el zumo de naranja que Rivera está exprimiendo para que lo deguste toda la nación y que pacte con el PP, que ha injerido en los asuntos internos de su partido en Zamora el líder de Cs en Zamora debe obviar ese requerimiento porque sería injusto, liberticida y obsceno con todos los votantes de Ciudadanos en nuestra provincia. Y, si lo expulsan, ganará capital político entre los zamoranos. Porque si obedece, prietas las filas, al charnego de Barcelona, la gente que le votó nunca más volverá a hacerlo.

Ciudadanos no puede darle la gobernanza de la Diputación a un partido que protagonizó el “antorrenazo” y el mal llamado caso “Zamora”, y que no se ha regenerado,  difundidos en la prensa nacional, dada la  magnitud de los dos acontecimientos, vergonzosos, vomitivos, nauseabundos, más aún cuando nos encontramos a varias décadas de las mencionadas ignominias.

Tomás del Bien, herido en su orgullo, tampoco puede abstenerse, pues concedería la Diputación al PP. Ni tampoco diputados socialistas que son más cercanos al regidor toresano que la actual dirección provincial del PSOE. Urge, pues, una reunión a cuatro bandas entre las cuatro formaciones que aspiran a desalojar a los populares de la que ha sido su casa desde el año 1983. Hay que llegar a ciertos acuerdos de mínimos para que el viernes haya un presidente progresista en el Hospital de la Encarnación. Todos deben olvidarse de sus fobias, de sus envidias, de sus ascos y recelos, para convertirse en la voz dela ciudadanía, como refleja la Constitución de 1978. Porque si se pierde la Diputación, si el PP continúa manejando esa gran casa de la provincia, todos ellos, máxime los socialistas, merecerán que el pueblo les haga pagar su felonía. Llamo, pues, a Tomás del Bien y a lo que queda del PSOE de Fagúndez a que ejerzan de verdaderos representantes de los ciudadanos y soslayen su soberbia, altivez y egolatría. No va más. Queda muy poco.

Comentarios Comentar esta noticia
Comentar esta noticia

Normas de participación

Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.

La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad

Normas de Participación

Política de privacidad

Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.129

Todavía no hay comentarios

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.