Eugenio de Ávila
Lunes, 08 de Julio de 2019
PERSPECTIVAS

Francisco J. Requejo: el presidente empresario

Eugenio-Jesús de Ávila

[Img #28245]Desde el año 1983, todos los presidentes y presidentas de la Diputación fueron funcionarios. Maíllo ejerció la profesión liberal, despacho de Abogado. Francisco José Requejo es el primer empresario que preside la Corporación Provincial. Quizá usted, lector, no le dé importancia a la profesión del político, ya presida una institución local, bien autonómica o del ámbito nacional. Considero, por el contrario, que determina el tipo de gestión en la res pública.

En mi familia, las últimas tres generaciones, por parte de padre, si se me exceptúa a mí, fueron y son todos funcionarios; también mis hijas. Yo me convertí, como en tantas cosas, en la excepción, en el rebelde sin causa desde niño, en el rojo adolescente, en el ácrata de los 70. Otra parte de mi familia, la materna, empresarios: los Pichel. Desde el siglo XIX todos fueron empresarios, liderados por mi bisabuelo Eugenio Pichel Sebastian.

La profesión imprime carácter. Ya he escrito, con reiteración, que todo funcionario es, aunque milite en una formación de izquierdas, o que tenga carné de sindicato de clase, conservador.  ¡Qué más carca que el dinero¡ ¿No resulta muy tradicional, por no emplear otro término, desear un puesto de trabajo para toda la vida, desde los veinte a los sesenta y cinco años, sin que te pueda echar el jefe? No obstante, concedo enorme mérito a la persona que, sin la aplicación del nepotismo, aprobó su oposición a cualquier administración del Estado.

 El empresario se juega su patrimonio, si lo tuviere, o que le embarguen, si no devuelve el crédito al Banco, el dinero que pidió para invertir y crear puestos de trabajo. Otra cuestión consiste en que el emprendedor sea un golfo, explote al trabajador y engañe al fisco. Ahí entra en juego la Ley. También hay funcionarios vagos, jetas, pelotas que no dan golpe toda su vida y engañan al pueblo. Y raro es que a un funcionario se le ponga en la calle, a no ser que cometa un delito de enorme gravedad. Para el gandul, la función pública es ideal.

Requejo, desde joven, sabe lo que es dar el callo. Vio a su padre crear una empresa y potenciarla. Pero también pudo fracasar, hundirse, quedarse en la rúa. Ahora la dirige él y su familia. Sabe que cada nuevo amanecer hay que seguir en el tajo para ofrecer un mejor producto al cliente, no cometer errores y mantener puestos de trabajo y, si es posible, aumentar el número de operarios. Un empresario avanza, si no quiere ahogarse en el pantano de la mediocridad. Nunca mira atrás. Sigue. Se trata de una carrera sin final.

Ahora, como digo, la Diputación tiene un presidente empresario. Sus primeras medidas lo definen: hoy, reunión con la patronal; mañana, con  Zamora 10, organismo tan maltratado, perseguido y ninguneado por la anterior presidenta de la Diputación, sin que se sepa por qué. Sin ayuda alguna de la institución provincial durante los dos últimos años, salvo en el periodo electoral, el equipo que gerencia Francisco Prieto Toranzo, con la omnipresente Caja Rural de Zamora, siempre en la sombra, jamás retrocediendo ni encogiéndose ante los embates políticos, esta agrupación de empresarios y profesionales liberales zamoranos, la gran mayoría con negocios solventes y boyantes, ha conseguido avances extraordinarios, impensables para la timorata prensa local, siempre entre dos aguas, que confirman que la creación de Zamora10 fue uno de los grandes ideas surgidas en nuestra ciudad y provincia en los últimos tiempos. Con Requejo de presidente de la Diputación, un empresario más, el futuro de este organismo zamorano y, por ende, de Zamora, torna en verde esperanza.

Por supuesto, tampoco se ha olvidado el presidente de la Diputación de los sindicatos, a los que, a no tardar, también recibirá para saber cuáles son sus problemas, que son los de los trabajadores, y que remedios tomar para que el número de desempleados se reduzcan en nuestra ciudad y provincia.

Como expresé hace ya nueve años, cuando presenté este periódico a políticos y empresarios, para que Zamora renazca hay que olvidarse de ideologías periclitadas, conservadoras, liberales o socialistas, y apostar, todos a una, por un  objetivo: que nuestra tierra avance, crezca y progrese. Y nada más. Apenas nada más.

Comentarios Comentar esta noticia
Comentar esta noticia

Normas de participación

Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.

La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad

Normas de Participación

Política de privacidad

Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.213

Todavía no hay comentarios

Quizás también te interese...

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.