LITERATURA
Quijotes de la era moderna
Emilia Casas Fernández
Nadie ha vivido el fracaso con tanta dignidad como Charlot. Se comía los zapatos y cordones con el mismo porte que un sibarita degusta un manjar en un restaurante de lujo. Y se sacudía el polvo de sus raídos pantalones para recuperar la compostura con una elegancia envidiable. Personaje que atrapa de inmediato por sus particulares circunstancias y genera al mismo tiempo admiración por su entereza o esfuerzo en sus actos para alcanzar, aunque pueda parecer imposible, sus particulares objetivos. Bogart, hombre duro, con un pasado difícil, con una vida sin suerte en el amor, que encuentra en la fémina su salvación y reconversión a hombre feliz y ganador. Y qué decir de El Quijote o El Lazarillo de Tormes...
La literatura y el cine han vivido de historias en las que el amor y el fracaso forman un potente binomio. Conocerlas es como mirarse en un espejo y comprobar que todo no puede ser tan perfecto; ese reflejo nos hace sentir más humanos. Al mirar ese espejo se asume que hay realidades mucho peores que la nuestra.
A mí personalmente siempre me llamó la atención esa persona que decide ir a contracorriente, que no es políticamente correcta y que busca algo más que el éxito y el reconocimiento social. Ese “Quijote de la era moderna” que buscaría serlo para huir de los cánones de un mundo que parece reservado sólo al triunfo o para aquellos a los que todo les sale rodado. Quizá por ello mis novelas, (ésas a las que toda persona a la que le agrade el menester de leer puede acercarse), siguen generando mucha empatía, porque hoy, también se admira al autor, a ése que va a contracorriente apostando por un estilo de vida diferente, sin seguir los patrones establecidos ni importar el triunfo tal y como lo entiende la sociedad actual.
El nuevo perfil del “lector” en el siglo XXI, se basa en el interés hacia el “autor” porque es donde reside la belleza interior o en la compasión que despiertan sus “personajes”.
Gracias, ADMIRADOS lectores, por vuestra LEALTAD literata. Con tan sólo un mes de vida, la novela Nikola Tesla, (a beneficio de la “Fundación Arte Down México”, para el desarrollo integral de Rehabilitación y de Educación Especial), está agotada.
Gracias, por vuestro compromiso, por vuestra filantropía y por promover de ésta forma tan bonita "la literatura".
Nadie ha vivido el fracaso con tanta dignidad como Charlot. Se comía los zapatos y cordones con el mismo porte que un sibarita degusta un manjar en un restaurante de lujo. Y se sacudía el polvo de sus raídos pantalones para recuperar la compostura con una elegancia envidiable. Personaje que atrapa de inmediato por sus particulares circunstancias y genera al mismo tiempo admiración por su entereza o esfuerzo en sus actos para alcanzar, aunque pueda parecer imposible, sus particulares objetivos. Bogart, hombre duro, con un pasado difícil, con una vida sin suerte en el amor, que encuentra en la fémina su salvación y reconversión a hombre feliz y ganador. Y qué decir de El Quijote o El Lazarillo de Tormes...
La literatura y el cine han vivido de historias en las que el amor y el fracaso forman un potente binomio. Conocerlas es como mirarse en un espejo y comprobar que todo no puede ser tan perfecto; ese reflejo nos hace sentir más humanos. Al mirar ese espejo se asume que hay realidades mucho peores que la nuestra.
A mí personalmente siempre me llamó la atención esa persona que decide ir a contracorriente, que no es políticamente correcta y que busca algo más que el éxito y el reconocimiento social. Ese “Quijote de la era moderna” que buscaría serlo para huir de los cánones de un mundo que parece reservado sólo al triunfo o para aquellos a los que todo les sale rodado. Quizá por ello mis novelas, (ésas a las que toda persona a la que le agrade el menester de leer puede acercarse), siguen generando mucha empatía, porque hoy, también se admira al autor, a ése que va a contracorriente apostando por un estilo de vida diferente, sin seguir los patrones establecidos ni importar el triunfo tal y como lo entiende la sociedad actual.
El nuevo perfil del “lector” en el siglo XXI, se basa en el interés hacia el “autor” porque es donde reside la belleza interior o en la compasión que despiertan sus “personajes”.
Gracias, ADMIRADOS lectores, por vuestra LEALTAD literata. Con tan sólo un mes de vida, la novela Nikola Tesla, (a beneficio de la “Fundación Arte Down México”, para el desarrollo integral de Rehabilitación y de Educación Especial), está agotada.
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