POLÍTICA: VOTAR EN BLANCO
“¿Opción blanca" para las próximas elecciones
Gonzalo Julián
En estas mismas páginas hemos hablado y reconocido de las diversas virtudes, aciertos, ejecuciones, que nuestro país vecino Portugal tiene. De muchos de estos acontecimientos, formas de hacer, formas de afrontar, (y enfrentarse), a la vida les hemos informado desde El Día de Zamora, y ofrecido como alternativa a muchas de las cosas que hacemos aquí de “forma distinta”, y con resultados no siempre acertados, positivos o “recomendables a terceros”.
En esta ocasión me “ayudaré” de dos experiencias y/o enseñanzas portuguesas, para poder argumentar mi opinión, o alternativa, que expondré al final del presente artículo.
PRIMERA. Portugal en 2015 se encontró en la situación en la que estamos en España ahora, y desde hace ya casi medio año. Una vez se produjo, aquí, la ruptura del bipartidismo que tanto parecía que deseábamos y añorábamos, resulta que nuestros Partidos, y sus Políticos, no son capaces de encontrar una solución, una forma de hacer, un modo de “dejar hacer”, que permita <<empezar para poder seguir>>. Que les permita gobernarnos.
Nuestros vecinos sí lo consiguieron hace 5 años, y de una forma hasta entonces tan insólita, que le dio su nombre: “GOBIERNO A LA PORTUGUESA”. Han marcado, de este modo, el camino para quien lo necesitase. Se basa en una premisa muy sencilla de exponer:
“¿qué somos capaces de ceder, en cada uno de nuestros Partidos, para que se pueda Gobernar el País?”.
En España ya todos conocemos la premisa en la que se han movido nuestros Políticos para buscar la gobernabilidad:
“¿qué es capaz de cederme, de darme, tú Partido, para que yo pueda Gobernar nuestro País?”.
Los Partidos en Portugal vieron qué pudieron dar, ceder y renunciar… para, entre todos, intentar “seguir adelante”. Así han estado sus 5 años de legislatura, seguramente no sin problemas, pero…el mes que viene, los portugueses tendrán la oportunidad de reconocer…o recriminar con sus votos, los esfuerzos, o la falta de ellos, a sus Políticos cuando se acerquen de nuevo a las urnas.
Por el contrario los Políticos en España… Bueno, no hace falta que les cuente a qué han estado nuestros Políticos… Ni que nosotros, seguramente, iremos también a las urnas, un mes más tarde que ellos, cuando aún no hará un año que estuvimos allí…para lo mismo.
SEGUNDA. Portugal tiene un escritor llamado: JOSÉ SARAMAGO. Fue un hombre que llegó a ser referencia en aquel país que, como el nuestro, y casi al unísono, salió de una dictadura, (ellos mediante la “Revolución de los Claveles”, nosotros mediante la “Transición”); implantó con esfuerzo y sacrificio de todos los habitantes, (ellos y nosotros), “su Democracia”; entramos en Europa, (CEE), al mismo tiempo, eliminando, desde entonces sus únicas fronteras, que eran con nosotros.
(Las mismas por las que, desde nuestra provincia, se realizaba contrabando, estraperlo, para traer lo que ellos tenían, café por ejemplo, y ayudarles en lo que ellos buscaban y necesitaban: llegar y pasar la frontera francesa a los portugueses que querían emigrar para trabajar…
(pero, de esto, tal vez hablemos en otro momento)
Este hombre lo dio todo por su país, el cual, “en agradecimiento”, llegó a vetarlo y censurarlo por uno de sus libros: “El evangelio según Jesucristo”. Su dignidad le hizo autoexiliarse… momento en el que unió a su universalidad la nacionalidad española, fijando su nueva casa en Lanzarote, donde volvió a casarse, ahora con una española. En 1998 el mundo lo hizo suyo, al otorgarle el Premio Nobel. Vivió entre nosotros hasta su muerte, en 2010.
Saramago escribió un libro/novela, “Ensayo sobre la lucidez”, que empieza con lo que yo quiero terminar: nos cuenta lo que pasó en un país (¿imaginario?) en el que la mayoría de la población de su capital…VOTA EN BLANCO en sus elecciones. El gobierno de este “país”, perplejo e incapaz de entender (¡!) “el motivo por el que el pueblo hace esto”…vuelve a convocar nuevas elecciones, (¿nos suena de algo?)… El porcentaje de votos en blanco es, ahora, ya abrumador.
Como digo, Saramago empieza aquí su libro.
Yo, humildemente, quiero terminar aquí mi colaboración con este diario:
¿Qué pasaría, si en la próxima ocasión en que se nos convoque a votar: en Zamora... en Castilla y León… en España… una mayoría de electores votasen en BLANCO?
¿Entenderían que el electorado, la población, los ciudadanos, le estarían haciendo entender a sus políticos, (ahora con minúscula), que su deseo es que “gobiernen otros…nunca ellos”?...
…dado que nos han demostrado/convencido de que “ellos no saben hacerlo”.
Tal vez estemos de nuevo ante una Ridícula Idea…
Pero… ¿por qué no?
En estas mismas páginas hemos hablado y reconocido de las diversas virtudes, aciertos, ejecuciones, que nuestro país vecino Portugal tiene. De muchos de estos acontecimientos, formas de hacer, formas de afrontar, (y enfrentarse), a la vida les hemos informado desde El Día de Zamora, y ofrecido como alternativa a muchas de las cosas que hacemos aquí de “forma distinta”, y con resultados no siempre acertados, positivos o “recomendables a terceros”.
En esta ocasión me “ayudaré” de dos experiencias y/o enseñanzas portuguesas, para poder argumentar mi opinión, o alternativa, que expondré al final del presente artículo.
PRIMERA. Portugal en 2015 se encontró en la situación en la que estamos en España ahora, y desde hace ya casi medio año. Una vez se produjo, aquí, la ruptura del bipartidismo que tanto parecía que deseábamos y añorábamos, resulta que nuestros Partidos, y sus Políticos, no son capaces de encontrar una solución, una forma de hacer, un modo de “dejar hacer”, que permita <<empezar para poder seguir>>. Que les permita gobernarnos.
Nuestros vecinos sí lo consiguieron hace 5 años, y de una forma hasta entonces tan insólita, que le dio su nombre: “GOBIERNO A LA PORTUGUESA”. Han marcado, de este modo, el camino para quien lo necesitase. Se basa en una premisa muy sencilla de exponer:
“¿qué somos capaces de ceder, en cada uno de nuestros Partidos, para que se pueda Gobernar el País?”.
En España ya todos conocemos la premisa en la que se han movido nuestros Políticos para buscar la gobernabilidad:
“¿qué es capaz de cederme, de darme, tú Partido, para que yo pueda Gobernar nuestro País?”.
Los Partidos en Portugal vieron qué pudieron dar, ceder y renunciar… para, entre todos, intentar “seguir adelante”. Así han estado sus 5 años de legislatura, seguramente no sin problemas, pero…el mes que viene, los portugueses tendrán la oportunidad de reconocer…o recriminar con sus votos, los esfuerzos, o la falta de ellos, a sus Políticos cuando se acerquen de nuevo a las urnas.
Por el contrario los Políticos en España… Bueno, no hace falta que les cuente a qué han estado nuestros Políticos… Ni que nosotros, seguramente, iremos también a las urnas, un mes más tarde que ellos, cuando aún no hará un año que estuvimos allí…para lo mismo.
SEGUNDA. Portugal tiene un escritor llamado: JOSÉ SARAMAGO. Fue un hombre que llegó a ser referencia en aquel país que, como el nuestro, y casi al unísono, salió de una dictadura, (ellos mediante la “Revolución de los Claveles”, nosotros mediante la “Transición”); implantó con esfuerzo y sacrificio de todos los habitantes, (ellos y nosotros), “su Democracia”; entramos en Europa, (CEE), al mismo tiempo, eliminando, desde entonces sus únicas fronteras, que eran con nosotros.
(Las mismas por las que, desde nuestra provincia, se realizaba contrabando, estraperlo, para traer lo que ellos tenían, café por ejemplo, y ayudarles en lo que ellos buscaban y necesitaban: llegar y pasar la frontera francesa a los portugueses que querían emigrar para trabajar…
(pero, de esto, tal vez hablemos en otro momento)
Este hombre lo dio todo por su país, el cual, “en agradecimiento”, llegó a vetarlo y censurarlo por uno de sus libros: “El evangelio según Jesucristo”. Su dignidad le hizo autoexiliarse… momento en el que unió a su universalidad la nacionalidad española, fijando su nueva casa en Lanzarote, donde volvió a casarse, ahora con una española. En 1998 el mundo lo hizo suyo, al otorgarle el Premio Nobel. Vivió entre nosotros hasta su muerte, en 2010.
Saramago escribió un libro/novela, “Ensayo sobre la lucidez”, que empieza con lo que yo quiero terminar: nos cuenta lo que pasó en un país (¿imaginario?) en el que la mayoría de la población de su capital…VOTA EN BLANCO en sus elecciones. El gobierno de este “país”, perplejo e incapaz de entender (¡!) “el motivo por el que el pueblo hace esto”…vuelve a convocar nuevas elecciones, (¿nos suena de algo?)… El porcentaje de votos en blanco es, ahora, ya abrumador.
Como digo, Saramago empieza aquí su libro.
Yo, humildemente, quiero terminar aquí mi colaboración con este diario:
¿Qué pasaría, si en la próxima ocasión en que se nos convoque a votar: en Zamora... en Castilla y León… en España… una mayoría de electores votasen en BLANCO?
¿Entenderían que el electorado, la población, los ciudadanos, le estarían haciendo entender a sus políticos, (ahora con minúscula), que su deseo es que “gobiernen otros…nunca ellos”?...
…dado que nos han demostrado/convencido de que “ellos no saben hacerlo”.
Tal vez estemos de nuevo ante una Ridícula Idea…
Pero… ¿por qué no?















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