LIGA ENDESA
Quesos el Pastor cae con estrépito, dominado de principio a fin por el Guernica, 82-56
Aunque se esperaba un partido sin opciones al triunfo, lo malo son las formas de perderlo y ahí, el zamarat ha dado un curso completo de cómo no deben hacerse las cosas
Aunque se esperaba un partido sin opciones al triunfo, lo malo son las formas de perderlo y ahí, el zamarat ha dado un curso completo de cómo no deben hacerse las cosas, hasta ese 82-56 del final que desvela una mala defensa, tan importante en el baloncesto actual y que hoy ha sido un pasacalles para las jugadoras contrarias, dejando al equipo de Fran García en zona de descenso una semana más.
Lo que tiene este Zamarat es que, antes de comenzar cualquier partido, no sabes qué versión vas a encontrar, si la esperanzadora del comienzo de temporada -incluso le de su partido antes Perfumerías- o la descompuesta de Lugo, por ejemplo, y si nada comenzar hoy el partido, les endosan un parcial de 11 a 0, ya las dudas se disipan.
Fue, en este primer cuarto, el Quesos que todo lo falla en ataque, el Quesos que todo permite en defensa y por eso no era de extrañar que tardara 5 minutos en anotar su segunda canasta, pero cuando el equipo rival ya había anotado 17.
Tras el primer tiempo muerto de Fran y los cambios, Okonkwo y Montoliú por Felixova y Jespersen, el equipo comenzó a jugar mejor, hasta el punto de que Mario López se vio obligado a pedir su minuto en el confesionario.
El segundo cuarto, para olvidar. La versión horribilis del Zamarat, la que nadie quiere, pero con la que hemos de convivir cuando toca, hasta llegar a un capicúa 42-24 al descanso.
Esos 18 puntos de desventaja, podrían, incluso, servir para lavar la imagen, ante un equipo superior “que no juega en nuestra Liga”, pero al final del tercer cuarto se llegó con un 70-35 que ya se salía de lo previsible y tenía tintes de empeorar, cuando Quesos el Pastor seguía con la versión de fallarlo todo y permitirlo todo en defensa, mientras las rivales metían un triple y otro triple y Wogta, su figura, haciendo lo que quería, siendo sustituida con el pabellón entregado.
Finalmente, con los 40 puntos de desventaja en el marcador en algunos momentos, aquello parecía la hecatombe que ningún San Fran García podría parar, mas los cambios del Guernica, dando tiempo a jugadoras menos habituales, llevaron a un partido dormido, pero con las jugadoras de casa haciendo gala de su condición de equipo, mientras las de naranja (blancas, hoy), haciendo cada una la guerra por su cuenta y perdiendo, al final, la batalla por un 82-56 contundente y descorazonador, en espera del siguiente partido y ver que Quesos el Pastor toca.
Cornelius fue la máxima anotadora naranja, con 18 puntos.
Aunque se esperaba un partido sin opciones al triunfo, lo malo son las formas de perderlo y ahí, el zamarat ha dado un curso completo de cómo no deben hacerse las cosas, hasta ese 82-56 del final que desvela una mala defensa, tan importante en el baloncesto actual y que hoy ha sido un pasacalles para las jugadoras contrarias, dejando al equipo de Fran García en zona de descenso una semana más.
Lo que tiene este Zamarat es que, antes de comenzar cualquier partido, no sabes qué versión vas a encontrar, si la esperanzadora del comienzo de temporada -incluso le de su partido antes Perfumerías- o la descompuesta de Lugo, por ejemplo, y si nada comenzar hoy el partido, les endosan un parcial de 11 a 0, ya las dudas se disipan.
Fue, en este primer cuarto, el Quesos que todo lo falla en ataque, el Quesos que todo permite en defensa y por eso no era de extrañar que tardara 5 minutos en anotar su segunda canasta, pero cuando el equipo rival ya había anotado 17.
Tras el primer tiempo muerto de Fran y los cambios, Okonkwo y Montoliú por Felixova y Jespersen, el equipo comenzó a jugar mejor, hasta el punto de que Mario López se vio obligado a pedir su minuto en el confesionario.
El segundo cuarto, para olvidar. La versión horribilis del Zamarat, la que nadie quiere, pero con la que hemos de convivir cuando toca, hasta llegar a un capicúa 42-24 al descanso.
Esos 18 puntos de desventaja, podrían, incluso, servir para lavar la imagen, ante un equipo superior “que no juega en nuestra Liga”, pero al final del tercer cuarto se llegó con un 70-35 que ya se salía de lo previsible y tenía tintes de empeorar, cuando Quesos el Pastor seguía con la versión de fallarlo todo y permitirlo todo en defensa, mientras las rivales metían un triple y otro triple y Wogta, su figura, haciendo lo que quería, siendo sustituida con el pabellón entregado.
Finalmente, con los 40 puntos de desventaja en el marcador en algunos momentos, aquello parecía la hecatombe que ningún San Fran García podría parar, mas los cambios del Guernica, dando tiempo a jugadoras menos habituales, llevaron a un partido dormido, pero con las jugadoras de casa haciendo gala de su condición de equipo, mientras las de naranja (blancas, hoy), haciendo cada una la guerra por su cuenta y perdiendo, al final, la batalla por un 82-56 contundente y descorazonador, en espera del siguiente partido y ver que Quesos el Pastor toca.
Cornelius fue la máxima anotadora naranja, con 18 puntos.


















Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.105