Eugenio de Ávila
Martes, 12 de Noviembre de 2019
POSTELECCIONES

Pedro Sánchez: pactos, investidura e historia

Un político tan osado, audaz y atrevido, como Pedro Sánchez supo qué hacer, después de la triste victoria y la alegre derrota electoral, para  gobernar: pacto con Unidas Podemos, e investidura, tras acuerdos con ERC y PNV y quizá con el felón de Iglesias, Errejón, el de la beca

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Un político tan osado, audaz y atrevido, como Pedro Sánchez supo qué hacer, después de la triste victoria y la alegre derrota electoral, para  gobernar: pacto con Unidas Podemos, e investidura, tras acuerdos con ERC y PNV y quizá con el felón de Iglesias, Errejón, el de la beca. No necesita nada más. Después, el neocomunismo burgués de Iglesias pondrá condiciones, que auguro menos exigentes que tras las elecciones del 28 de abril. Los de Junqueras pedirán que su líder abandone la cárcel a hombros, y más dinero para Cataluña. PNV, pues lo de siempre, a seguir recogiendo el fruto de esta España en quiebra. Los secesionistas siempre se han aprovechado, hechos históricos, de los desencuentros políticos entre los españoles. A mayor debilidad del Estado, más presión, incluso, como el 6 de octubre de 1934, declaración de independencia.

Hoy, tarde otoñal, tan gris como el futuro de España como nación, busqué en la historia argumentos para desvelar este presente extraño. Deseo que el lector conozca el pasado para entender lo que está sucediendo ahora. Pedro Sánchez muta en Largo Caballero, pero mucho más guapo y preparado, burgués y bizarro. Vamos a la historia, pero sin memoria. Un servidor no había nacido aún en 1936.

Los abuelos políticos del PSOE de ahora, que no tenían nada que ver, ni por capacidad intelectual, ni por ideología, con el moderno,  advirtieron, en su momento, de lo que significaba el nacionalismo para la patria. Pedro Sánchez y la mayor parte de sus diputados y senadores, ministros y ministrables, también lo ignoran. Vamos a ver.  Acudamos a la historia, pero con documentos. Negrín, socialista, presidente del gobierno: “No estoy haciendo la guerra contra Franco para que nos retoñe en Barcelona un separatismo estúpido y pueblerino. De ninguna manera. Estoy haciendo la guerra por España y para España. Por su grandeza y para su grandeza. Se equivocan gravemente los que otra cosa supongan. No hay más que una nación: ¡España! No se puede consentir esta sorda y persistente campaña separatista, y tiene que ser cortada de raíz. Nadie se interesa tanto como yo por las peculiaridades de su tierra; amo entrañablemente todas las que se refieren a Canarias y no desprecio sino que exalto las que poseen otras regiones, pero por encima de todas esas peculiaridades, España”. Eso es historia. No un invento de este escribidor.  Convencido que la ultraizquierda podemita definiría ahora a Negrín como fascista.

Voy a continuar con la historia, maestra del presente y profeta del futuro,  y con otra reflexión de Azaña, presidente de la II República, sobre los secesionistas: “Yo nunca he sido patriotero. Pero ante estas cosas me indigno. Y si esas gentes van a descuartizar a España, prefiero a Franco. Con Franco ya nos entenderíamos nosotros, o nuestros hijos o quien fuere. Pero esos hombres son inaguantables. Acabarían por dar la razón a Franco. Y mientras, venga poderes, dinero y más dinero".

Respecto al posible pacto de gobierno con Unidas Podemos, también habrá que acudir a la historia y conocer lo que le sucedió al PSOE cuando hizo migas con los comunistas. Así lo dejó escrito Julián Besteiro, presidente del partido después de Pablo Iglesias, el socialista con más talento, cultura y honradez de ese partido, el único que no huyó de Madrid tras el levantamiento militar y el que se quedó en España para ser juzgado y condenado a muerte, pena conmutada por cadena perpetua, muerto en la cárcel, enfermo y derrotado. Lea con atención a don Julián Besteiro: "Estamos derrotados nacionalmente por habernos dejado arrastrar a la línea bolchevique, que es la aberración política más grande que han conocido quizás los siglos. La política internacional rusa, en manos de Stalin y tal vez como reacción contra un estado de fracaso interior, se ha convertido en un crimen mostruoso que supera en mucho las más macabras concepciones de Dostoievsky y de Tolstoi ( Los hermanos Karamazof, El poder de las tinieblas). La reacción contra ese error de la República de dejarse arrastrar a la línea bolchevique, la representan genuinamente, sean los que quieran sus defectos, los nacionalistas que se han batido en la gran cruzada antiComitern."

La historia enseña, te ayuda a comprender el presente y quizá te muestre lo que nos aguarda en el futuro. Todo político profesional debería instruirse en esta materia. Desconocerla, conduce al fracaso personal y, lo que es más grave, a la ruina de la nación que se gobierna.

Pedro Sánchez puede, no sé si debe, formar gobierno con Unidas Podemos, y, por supuesto, permitir que los golpistas abandonen la prisión a cambio de su investidura. La historia volverá a repetirse. Esta vez, convencido estoy, como farsa. A la derecha, le conviene, abstenerse. Que gobiernen las izquierdas, con el plácet de los independentistas, los enemigos seculares de España. Ahora, ya no habrá levantamientos militares. Tranquilidad.  Quizá la aplicación, por enésima vez, del marxismo a la economía de un Estado capitalista, dé sus frutos. El 11 de noviembre de 2020, si la salud me lo permite, hablaremos del gobierno.

Eugenio-Jesús de Ávila

 

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