LIGA FEMENINA ENDESA
Quesos el Pastor volvió a perder la senda de la victoria ante un superior Cadi La Seo
Tras un buen comienzo, el equipo naranja desfalleció ante un rival superior en calidad y banquillo.
El equipo rival no dejó en mal lugar a Fernández Juliá, quien había declarado en vísperas que le enamoraba su juego y se comprende después de ver en acción a jugadoras como Tinara Nicole -29 puntos encestados y 40 de valoración- y Sidney Rose -17 y 19- , ambas acompañadas de un buen plantel, incluido el banquillo, muy superior -este último- al del Zamarat.
El que ninguno de los equipos solicitara un tiempo muerto, tal vez explica la complacencia con la que los dos banquillos veían moverse a sus respectivas pupilas. Emparejados y de la mano, el uno contrarrestaba al otro cuando parecía irse en el marcador y la prueba está en ese 19-19 al finalizar ese primer cuarto. Quesos el Pastor jugaba en equipo, Mc Phee ya no parecía querer hacerlo todo ella sola y aparecía una desconocida Jespersen, con personalidad, asumiendo protagonismo y a la que se unió Gala con sus triples cuando lo necesitó el equipo, a la par que Quin -muy utilizada a falta de otra pivot- se peleaba bajo la canasta con quien osara cruzarse en su camino.
Transcurridos 2 minutos del siguiente periodo, el equipo anfitrión se escapaba con un 23-19 que era neutralizado poco después, para llegar iguales a 25 y a partir de ahí el equipo catalán asumió el mando en el juego y en el marcador, primero con un 25-30, que obligaba al entrenador naranja a pedir su primer tiempo muerto, después un 30-36, para llegar al descanso 30 a 41.
Nada más reanudarse el partido, poco pareció cambiar y cuando se llevaban 2 minutos, las visitantes ya se habían ido 32-46, lo que llevó a las queseras a las urgencias acostumbradas, con tiros -principalmente los de tres- desde cualquier posición, que no entraban, para desesperación de la afición y de Fernández Juliá, quien ya no sabía cómo capear el temporal, hasta ese 45-61 con el que finalizaba el tercer cuarto.
En el último periodo, ya se pensaba más en la diferencia final y hasta un grupo de aficionados se entretenía en contar los segundos que los árbitros concedían a las rivales en la zona, todo un dispendio de tiempo que se dio en todo el encuentro, sin que esto sirva de disculpa para la victoria de las contrarias, que lo hicieron por 60 a 76 y eso que las de naranja llegaron a rebajar la diferencia a 10 puntos, tras un parcial 6-0 a base de triples, que se quedo en un espejismo.
Mc Phee volvió a ser la máxima anotadora local, con 17 puntos, seguida de Amy y Quinn, con 12 y 11, respectivamente.
El que ninguno de los equipos solicitara un tiempo muerto, tal vez explica la complacencia con la que los dos banquillos veían moverse a sus respectivas pupilas. Emparejados y de la mano, el uno contrarrestaba al otro cuando parecía irse en el marcador y la prueba está en ese 19-19 al finalizar ese primer cuarto. Quesos el Pastor jugaba en equipo, Mc Phee ya no parecía querer hacerlo todo ella sola y aparecía una desconocida Jespersen, con personalidad, asumiendo protagonismo y a la que se unió Gala con sus triples cuando lo necesitó el equipo, a la par que Quin -muy utilizada a falta de otra pivot- se peleaba bajo la canasta con quien osara cruzarse en su camino.
Transcurridos 2 minutos del siguiente periodo, el equipo anfitrión se escapaba con un 23-19 que era neutralizado poco después, para llegar iguales a 25 y a partir de ahí el equipo catalán asumió el mando en el juego y en el marcador, primero con un 25-30, que obligaba al entrenador naranja a pedir su primer tiempo muerto, después un 30-36, para llegar al descanso 30 a 41.
Nada más reanudarse el partido, poco pareció cambiar y cuando se llevaban 2 minutos, las visitantes ya se habían ido 32-46, lo que llevó a las queseras a las urgencias acostumbradas, con tiros -principalmente los de tres- desde cualquier posición, que no entraban, para desesperación de la afición y de Fernández Juliá, quien ya no sabía cómo capear el temporal, hasta ese 45-61 con el que finalizaba el tercer cuarto.
En el último periodo, ya se pensaba más en la diferencia final y hasta un grupo de aficionados se entretenía en contar los segundos que los árbitros concedían a las rivales en la zona, todo un dispendio de tiempo que se dio en todo el encuentro, sin que esto sirva de disculpa para la victoria de las contrarias, que lo hicieron por 60 a 76 y eso que las de naranja llegaron a rebajar la diferencia a 10 puntos, tras un parcial 6-0 a base de triples, que se quedo en un espejismo.
Mc Phee volvió a ser la máxima anotadora local, con 17 puntos, seguida de Amy y Quinn, con 12 y 11, respectivamente.


















