CAMPEONA
Sara García, el triunfo de una mujer en un deporte de hombres
La piloto zamorana recibe el homenaje de sus paisanos, tras su triunfo en el desierto arábigo, la gloria en la húmeda Zamora
![[Img #34381]](http://eldiadezamora.es/upload/images/01_2020/3880_sara-0.jpg)
Las motos no son feministas ni machistas. Solo máquinas, que ignoran quiénes las manejan, hombres o mujeres. Sara es mujer. A la vista está. Pero podría ser una mototauro, hermoso rostro femenino y cuerpo de moto. Esta zamorana atravesó el desierto arábigo, dentro de una nación medieval, en la que la mujer es, pero solo está para servir al hombre. Cosas de la religión monoteísta más moderna, pero también, paradojas de la teocracia, más arcaica.
El mérito de esta zamorana, al concluir esta París-Dakar, alcanza el firmamento del deporte. Porque una mujer, máxime en deporte, juega en contra del machismo. Ganar al hombre en su feudo siempre resulta una hazaña, una victoria sobre la historia.
Hoy, Zamora celebró el éxito, que, además es solidario, de Sara García, en una mañana fría y con niebla, donde se confundían el humo y el vapor de agua. La Plaza Mayor, que es cualquier cosa menos ágora, recibió a esta atleta extraordinaria, cuya sangre es ya un poco gasolina; a una mujer que rompió una forma de pensar reaccionaria, propia de una provincia tercermundista, para derrotar a las mentes caciquiles, machistas y periclitadas.
Último domingo de enero del año 2020. Un ángel del desierto regreso a la humedad del Duero. Ruidos de motores, de vítores, de voces humanas rompieron el silencio de la dormida Zamora.
Eugenio-Jesús de Ávila
![[Img #34381]](http://eldiadezamora.es/upload/images/01_2020/3880_sara-0.jpg)
Las motos no son feministas ni machistas. Solo máquinas, que ignoran quiénes las manejan, hombres o mujeres. Sara es mujer. A la vista está. Pero podría ser una mototauro, hermoso rostro femenino y cuerpo de moto. Esta zamorana atravesó el desierto arábigo, dentro de una nación medieval, en la que la mujer es, pero solo está para servir al hombre. Cosas de la religión monoteísta más moderna, pero también, paradojas de la teocracia, más arcaica.
El mérito de esta zamorana, al concluir esta París-Dakar, alcanza el firmamento del deporte. Porque una mujer, máxime en deporte, juega en contra del machismo. Ganar al hombre en su feudo siempre resulta una hazaña, una victoria sobre la historia.
Hoy, Zamora celebró el éxito, que, además es solidario, de Sara García, en una mañana fría y con niebla, donde se confundían el humo y el vapor de agua. La Plaza Mayor, que es cualquier cosa menos ágora, recibió a esta atleta extraordinaria, cuya sangre es ya un poco gasolina; a una mujer que rompió una forma de pensar reaccionaria, propia de una provincia tercermundista, para derrotar a las mentes caciquiles, machistas y periclitadas.
Último domingo de enero del año 2020. Un ángel del desierto regreso a la humedad del Duero. Ruidos de motores, de vítores, de voces humanas rompieron el silencio de la dormida Zamora.
Eugenio-Jesús de Ávila























Mario | Jueves, 30 de Enero de 2020 a las 17:41:59 horas
Bravo! Acabar ya es un mérito. Y un puesto 86, está muy bien!!! Laila Sanz puesto 18 extraordinario... pero no se menciona a Laila en el artículo....
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