RES PÚBLICA
La genial maniobra de Pedro Sánchez con Podemos
![[Img #34389]](http://eldiadezamora.es/upload/images/01_2020/7600_eugenio.jpg)
San Pedro negó tres veces. El portero del Paraíso no dijo la verdad. José Luis Ábalos, ministro de Fomento en su denominación antigua, mintió en siente ocasiones. Se engañó a sí mismo. Y afirmó, con énfasis, que él iba a estar siempre en la política, aserto propio de un dictador. Duque de Palomo: yo me lo guiso y yo me lo como.
Por principio, siempre pienso mal de cualquier político. Como Vyshiski, el fiscal general de la U.R.S.S. cuando las purgas de Moscú, dictadura comunista de Stalin, para el que todo político era culpable mientras no me demuestrase lo contrario. Es lo que tiene vivir en la patria de los trabajadores. Hasta ahí escribo. Ahora voy a pensar mal, a caminar en sentido contrario a lo que se escribe y dice en la prensa nacional sobre el caso de la vicepresidenta de la dictadura chavista y la ronda de Ábalos a esta mujer venezolana. Me explico en el párrafo que sigue.
El sanchismo temía a Podemos. Recordemos que Pablo Iglesias impidió en su día que Pedro Sánchez gobernarse con Ciudadanos. Este partido de la extrema izquierda, salido del túnel del tiempo, que bendijo el muro de Berlín y toda dictadura caribeña, lo potenciaron el dúo miserable que conformaron Rajoy y Sáenz de Santamaría, con el objetivo de restarle votos y escaños al PSOE.
Pedro Sánchez no tuvo más remedio que pactar con los comunistas, a sabiendas que los abuelos políticos de esta ideología, acabaron con Largo Caballero y con el PSOE durante la Guerra Civil. La historia enseña, aunque hay personajes que no aprenden. Pero el presidente del Gobierno sabe que no puede fiarse de Pablo Iglesias, como tampoco el líder podemita se fía de Sánchez. ¿Qué hacer para domesticar a Podemos cuando proteste, presione, inquiera, zahiera las políticas económicas del PSOE, alejadas, como veremos en el futuro, de las teorías radicales de izquierda de Iglesias y sus cuates? Sencillo: conocer el tinglado político-económico de Podemos en Venezuela y Bolivia. Recuerde el lector los incidentes, nunca bien explicados, nada coherentes, silenciados por la prensa afín.
Para tener a Iglesias por sus partes, resultaba necesario hablar con algún alto dirigente chavista. Perfecto. La vice venezolana, de regreso de Turquía, hace escala en Barajas. Un miembro cualificado del ejecutivo socialista, Ábalos, aconsejado por Marlaska, ministro del Interior, se entrevista con la política caribeña. Se supone que la dama roja desembucha y cuenta todo lo que sabe de la red económica de Podemos en su patria. Pablo Iglesias, convencido estoy, ignoraba esta maniobra del sanchismo, que ya sabrá casi todo de la trama morada en el país iberoamericano.
A partir de ahora, Podemos perderá poder, tendrá que tragar medidas económicas y sociales de Sánchez y sus ministros, porque, si intenta radicalizar la economía nacional, Pablo Iglesias y su partido saldrán en los papeles. Silencio. Pedro Sánchez es grande. Conoce la historia. El futuro es suyo. Podemos ya solo es un lindo gatito, como el de los dibujos animados, tal y como Piolín llamaba al felino Silvestre.
Eugenio-Jesús de Ávila
![[Img #34389]](http://eldiadezamora.es/upload/images/01_2020/7600_eugenio.jpg)
San Pedro negó tres veces. El portero del Paraíso no dijo la verdad. José Luis Ábalos, ministro de Fomento en su denominación antigua, mintió en siente ocasiones. Se engañó a sí mismo. Y afirmó, con énfasis, que él iba a estar siempre en la política, aserto propio de un dictador. Duque de Palomo: yo me lo guiso y yo me lo como.
Por principio, siempre pienso mal de cualquier político. Como Vyshiski, el fiscal general de la U.R.S.S. cuando las purgas de Moscú, dictadura comunista de Stalin, para el que todo político era culpable mientras no me demuestrase lo contrario. Es lo que tiene vivir en la patria de los trabajadores. Hasta ahí escribo. Ahora voy a pensar mal, a caminar en sentido contrario a lo que se escribe y dice en la prensa nacional sobre el caso de la vicepresidenta de la dictadura chavista y la ronda de Ábalos a esta mujer venezolana. Me explico en el párrafo que sigue.
El sanchismo temía a Podemos. Recordemos que Pablo Iglesias impidió en su día que Pedro Sánchez gobernarse con Ciudadanos. Este partido de la extrema izquierda, salido del túnel del tiempo, que bendijo el muro de Berlín y toda dictadura caribeña, lo potenciaron el dúo miserable que conformaron Rajoy y Sáenz de Santamaría, con el objetivo de restarle votos y escaños al PSOE.
Pedro Sánchez no tuvo más remedio que pactar con los comunistas, a sabiendas que los abuelos políticos de esta ideología, acabaron con Largo Caballero y con el PSOE durante la Guerra Civil. La historia enseña, aunque hay personajes que no aprenden. Pero el presidente del Gobierno sabe que no puede fiarse de Pablo Iglesias, como tampoco el líder podemita se fía de Sánchez. ¿Qué hacer para domesticar a Podemos cuando proteste, presione, inquiera, zahiera las políticas económicas del PSOE, alejadas, como veremos en el futuro, de las teorías radicales de izquierda de Iglesias y sus cuates? Sencillo: conocer el tinglado político-económico de Podemos en Venezuela y Bolivia. Recuerde el lector los incidentes, nunca bien explicados, nada coherentes, silenciados por la prensa afín.
Para tener a Iglesias por sus partes, resultaba necesario hablar con algún alto dirigente chavista. Perfecto. La vice venezolana, de regreso de Turquía, hace escala en Barajas. Un miembro cualificado del ejecutivo socialista, Ábalos, aconsejado por Marlaska, ministro del Interior, se entrevista con la política caribeña. Se supone que la dama roja desembucha y cuenta todo lo que sabe de la red económica de Podemos en su patria. Pablo Iglesias, convencido estoy, ignoraba esta maniobra del sanchismo, que ya sabrá casi todo de la trama morada en el país iberoamericano.
A partir de ahora, Podemos perderá poder, tendrá que tragar medidas económicas y sociales de Sánchez y sus ministros, porque, si intenta radicalizar la economía nacional, Pablo Iglesias y su partido saldrán en los papeles. Silencio. Pedro Sánchez es grande. Conoce la historia. El futuro es suyo. Podemos ya solo es un lindo gatito, como el de los dibujos animados, tal y como Piolín llamaba al felino Silvestre.
Eugenio-Jesús de Ávila



















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