NOCTURNOS
Amar para vivir o vivir para amar
“Cogito ergo sum”, aserto del filósofo francés Descartes, que traducido literalmente, se quedaría en “pienso, por lo tanto soy”, “pienso, pues soy” o “pienso, porque soy”, se quedó en la célebre frase “pienso, luego existo”. Me he permitido transformar la oración del primer pensador del racionalismo occidental, para escribir que “amo, por lo tanto soy”. Puede colegir que, si no amo, no existo. No exageremos. Pero si no desbordase pasión por esa dama, viviría por inercia. Si quiere perpetuarme, se lo debo al amor. Todo lo he hecho en mi vida por amor: escribir, estudiar, analizar, pensar, reflexionar. Escribo como amo, con vehemencia, como si cada palabra fuese grabada con sangre, como si cada letra fuera un glóbulo rojo. Sí, sé vivir sin que me amen, pero ignoro qué sería de mí si no adorase a esa dama.
Este periódico, no deja de ser un trozo de mi alma en papel prensa. Lo fue desde su génesis. Lo cree para amar de otra manera. Una década desde que viera una luz, diez años de amor, de pasión por una ciudad, de locura, cuando se cumple, en junio, el décimo aniversario, por una fémina. Nada más. Escribo, por lo tanto soy Eu, Uge, Gene o como quieras llamarme si quieres que te responda.
Mientras, reflexionará si amo para vivir o he vivido para amar. ¿Y tú, Carlota?
Eugenio-Jesús de Ávila
“Cogito ergo sum”, aserto del filósofo francés Descartes, que traducido literalmente, se quedaría en “pienso, por lo tanto soy”, “pienso, pues soy” o “pienso, porque soy”, se quedó en la célebre frase “pienso, luego existo”. Me he permitido transformar la oración del primer pensador del racionalismo occidental, para escribir que “amo, por lo tanto soy”. Puede colegir que, si no amo, no existo. No exageremos. Pero si no desbordase pasión por esa dama, viviría por inercia. Si quiere perpetuarme, se lo debo al amor. Todo lo he hecho en mi vida por amor: escribir, estudiar, analizar, pensar, reflexionar. Escribo como amo, con vehemencia, como si cada palabra fuese grabada con sangre, como si cada letra fuera un glóbulo rojo. Sí, sé vivir sin que me amen, pero ignoro qué sería de mí si no adorase a esa dama.
Este periódico, no deja de ser un trozo de mi alma en papel prensa. Lo fue desde su génesis. Lo cree para amar de otra manera. Una década desde que viera una luz, diez años de amor, de pasión por una ciudad, de locura, cuando se cumple, en junio, el décimo aniversario, por una fémina. Nada más. Escribo, por lo tanto soy Eu, Uge, Gene o como quieras llamarme si quieres que te responda.
Mientras, reflexionará si amo para vivir o he vivido para amar. ¿Y tú, Carlota?
Eugenio-Jesús de Ávila















Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.53