BALONCESTO FEMENINO
Quesos el Pastor CD Zamarat necesitó dos prórrogas para doblegar a un buen Zaragoza
Pero las espadas siguen en alto, en lo que a su salvación se refiere, dependiendo aún de otros rivales

Con las cámaras de Teledeporte retrasmitiendo en directo, comenzó este trascendental choque, en el que las anfitrionas peleaban, una vez más, por su salvación y las forasteras el poder entrar en la liguilla final, para lo que tenían opciones aunque escasas.
Partido raro en sí mismo, si vamos a los números, que han dado un marcador alto, pese a que ambos equipos han defendido muy bien -el Zamarat, uno de sus mejores partidos en este aspecto- y si exceptuamos las dos prórrogas, se llegó a ellas con un empate a 84 que habla por si mismo en este aspecto. Gala, grande en ataque, lo fue también en defensa, emulada por una gran Quinn que no llegó a brillar en ataque como en otros partidos.
Las locales empezaron titubeantes, pero poco a poco se fueron haciendo con el partido hasta llegar al primer cuarto, que dejaba un 27-22 esperanzador. Cornelius dirigía bien y además anotaba, acompañada por los triples desatascadores de Gala y una intermitente Jespersen también acertada, al igual que Amy.. ¿Y Mc Phee? Pues también estaba en el partido, jugando bien y encestando, con la diferencia de que ahora no es imprescindible para que el equipo anote y eso hay que dejarlo en el haber de Fernández Julia. Se llegó al descanso con un 48-36 que deja este desglose como muetra de lo que hablo: Mc Phee y Cornelius con 11 puntos cada una; Jespersen y Gala con 8, también cada una y Amy con 6.
En la reanudación, uno se temía ese cuarto maldito que acompaña siempre a este equipo y vaya si llegó. Lo que antes entraba dejó de hacerlo, las visitantes espabilaron, mostrando a un equipo distinto que empezó a creérselo y cuando faltaban 1:33 para que finalizara el tercer cuarto, se ponían por delante en el marcador con un 61-62 que metía el miedo en el cuerpo a los casi 800 espectadores, no quedándole otro remedio que arremangarse, igual que las jugadoras, y ponerse a animar. Las llamadas del padre Ángel al confesionario no hacían efecto en sus feligresas y empezó el último cuarto con un 64-68 para olvidar.
Y en este periodo final, más de lo mismo. Nervios, imprecisiones y, sin embargo, el marcador no paraba de inflarse, contradiciendo esos estados de ánimo y esas defensas aguerridas, coráceas, de ambos equipos que se estaban produciendo. El Zamarat se iba recomponiendo y a falta de 7:37 se ponía por delante con un 73-72 que pronto remontarían las rivales, alternándose, hasta ese 79 a 79 a falta de 3:20 o ese 83-82 cuando restaban 1:28 hasta ese empate a 84 con el que terminaba el partido y habría de jugarse la prórroga, que finalmente fueron 2 y podían haber sido 3 y ganó el Quesos el Pastor como podía haber ganado el Zaragoza, pues ambos equipos repartieron errores y aciertos y los árbitros tampoco ayudaban con sus errores.
Una final ganada, igual que la de Cáceres y ahora a visitar la cancha del Valencia, revelación -a base de talonario- de esta liga, en un partido que las de Fernández Julia salen con teórica desventaja y habrá que esperar la llegada del Bembibre para ir dibujando un horizonte propicio.
Cornelius y Gala, con 22 y 21, fueron las máximas anotadoras locales, seguidas de Jespersen y Mc Phee con 17 y Quinn con 12.

Con las cámaras de Teledeporte retrasmitiendo en directo, comenzó este trascendental choque, en el que las anfitrionas peleaban, una vez más, por su salvación y las forasteras el poder entrar en la liguilla final, para lo que tenían opciones aunque escasas.
Partido raro en sí mismo, si vamos a los números, que han dado un marcador alto, pese a que ambos equipos han defendido muy bien -el Zamarat, uno de sus mejores partidos en este aspecto- y si exceptuamos las dos prórrogas, se llegó a ellas con un empate a 84 que habla por si mismo en este aspecto. Gala, grande en ataque, lo fue también en defensa, emulada por una gran Quinn que no llegó a brillar en ataque como en otros partidos.
Las locales empezaron titubeantes, pero poco a poco se fueron haciendo con el partido hasta llegar al primer cuarto, que dejaba un 27-22 esperanzador. Cornelius dirigía bien y además anotaba, acompañada por los triples desatascadores de Gala y una intermitente Jespersen también acertada, al igual que Amy.. ¿Y Mc Phee? Pues también estaba en el partido, jugando bien y encestando, con la diferencia de que ahora no es imprescindible para que el equipo anote y eso hay que dejarlo en el haber de Fernández Julia. Se llegó al descanso con un 48-36 que deja este desglose como muetra de lo que hablo: Mc Phee y Cornelius con 11 puntos cada una; Jespersen y Gala con 8, también cada una y Amy con 6.
En la reanudación, uno se temía ese cuarto maldito que acompaña siempre a este equipo y vaya si llegó. Lo que antes entraba dejó de hacerlo, las visitantes espabilaron, mostrando a un equipo distinto que empezó a creérselo y cuando faltaban 1:33 para que finalizara el tercer cuarto, se ponían por delante en el marcador con un 61-62 que metía el miedo en el cuerpo a los casi 800 espectadores, no quedándole otro remedio que arremangarse, igual que las jugadoras, y ponerse a animar. Las llamadas del padre Ángel al confesionario no hacían efecto en sus feligresas y empezó el último cuarto con un 64-68 para olvidar.
Y en este periodo final, más de lo mismo. Nervios, imprecisiones y, sin embargo, el marcador no paraba de inflarse, contradiciendo esos estados de ánimo y esas defensas aguerridas, coráceas, de ambos equipos que se estaban produciendo. El Zamarat se iba recomponiendo y a falta de 7:37 se ponía por delante con un 73-72 que pronto remontarían las rivales, alternándose, hasta ese 79 a 79 a falta de 3:20 o ese 83-82 cuando restaban 1:28 hasta ese empate a 84 con el que terminaba el partido y habría de jugarse la prórroga, que finalmente fueron 2 y podían haber sido 3 y ganó el Quesos el Pastor como podía haber ganado el Zaragoza, pues ambos equipos repartieron errores y aciertos y los árbitros tampoco ayudaban con sus errores.
Una final ganada, igual que la de Cáceres y ahora a visitar la cancha del Valencia, revelación -a base de talonario- de esta liga, en un partido que las de Fernández Julia salen con teórica desventaja y habrá que esperar la llegada del Bembibre para ir dibujando un horizonte propicio.
Cornelius y Gala, con 22 y 21, fueron las máximas anotadoras locales, seguidas de Jespersen y Mc Phee con 17 y Quinn con 12.


















