MASONERÍA
Carta del Gran Maestro sobre el COVID19
Óscar de Alfonso: "Los trabajos han sido suspendidos pero la Masonería no ha dejado ni un instante de existir"
Queridos Hermanos,
Atravesamos momentos difíciles, duros e inciertos. El mundo al completo, por primera vez en la historia, está parando sus máquinas y forzando el encierro en sus hogares de millones de personas. Es el único modo que la Humanidad está encontrando para que sus sistemas sanitarios, sobrepasados por el desafío, puedan enfrentarse al Covid-19 sin ser vencidos.
La actividad masónica en todas las Grandes Logias de la Amistad está cerrando sus Templos a medida que la pandemia avanza. Nuestro triple abrazo fraternal, nuestros signos y toques, nuestros ágapes y cadenas, nuestra fraternidad sincera, que expresamos cada vez que nos encontramos de forma sentida, sería hoy parte del problema. Y los masones, hoy confiados en la paz de nuestros hogares con nuestros seres queridos, seremos siempre parte de la solución.
Quiero expresaros mi profundo dolor por las noticias que van llegando a esta Gran Maestría. Hay Hermanos de la Gran Logia de España que en estos momentos están luchando heroicamente, sin todos los medios que desearían, en los hospitales, en las comisarías, en los cuarteles, en los supermercados, en el transporte y en otros puestos esenciales de la sociedad contra esta terrible pandemia. Y otros que luchan también contra la pandemia desde una cama, padeciendo los síntomas más graves de esta enfermedad.
No hay precedentes para lo que estamos viviendo ni para lo que nos tocará vivir en las próxima semanas. Lo peor en España, eso dicen los expertos, algunos de ellos Hermanos en nuestros Templos, está por venir. Durante 300 años la Masonería ha sido una experiencia personal, en la que necesitamos vernos, escucharnos, sentirnos en un espacio al que llamamos Templo. Durante varias semanas, o incluso meses, por primera vez en la historia de nuestra Orden, es más que probable que esa experiencia no sea posible en ningún lugar del planeta.
Los trabajos han sido suspendidos pero la Masonería no ha dejado ni un instante de existir. En cada uno de nosotros reside la responsabilidad de que ese tiempo de espera y confinamiento no sea de letargo en nuestras vidas masónicas.
Dice nuestra Constitución que nuestra Orden se sustenta sobre dos grandes principios: conócete a ti mismo y ama al prójimo.
Aprovechemos este tiempo para conocernos mejor. En la soledad del hogar, en las horas que tengáis inactivas, quiero animaros a que volváis a introduciros en la cámara de reflexión, que os contempléis tal cual sois, que tracéis vuestras mejores planchas para poder compartir vuestro perfeccionamiento con los Hermanos a través de los grupos de comunicación social que han nacido al calor de cada logia. Os recomiendo vivamente que sigas trabajando en vuestra perfección junto con los demás Hermanos, pero no a nivel presencial, sino utilizando las diferentes aplicaciones que la tecnología nos ofrece (por ejemplo: WhatsApp, Zoom, HouseParty, Skype, FaceTime, Discord, Jitsi, Hangouts...)
Aprovechemos este tiempo también para amar al prójimo. Mientras dure este encierro, más que nunca, mantened el contacto virtual con todos los Hermanos de vuestras logias. Es el momento de cuidar los unos de los otros, el momento del Hospitalismo en las Logias, en las Grandes Logias Provinciales, en la Gran Logia de España, de estar atentos a la salud y la economía de muchos Hermanos, que se verá resentida en las próximas semanas y meses. Si conocéis algún caso de un Hermano en necesidad, sea la que sea, os ruego lo comuniquéis a los respectivos Hospitalarios (a nivel de Logia, Provincia y Gran Logia) para poder socorrerle.
Quiero transmitiros una única certeza: los trabajos masónicos, en España y en el resto del mundo, volverán a cobrar fuerza y vigor. Por eso, más que nunca, es el momento de que los valores de la Orden brillen en nuestras vidas.
Confiemos en nosotros mismos. Sincera y fraternalmente,
M.R.H. Oscar De Alfonso Ortega
Gran Maestro
Queridos Hermanos,
Atravesamos momentos difíciles, duros e inciertos. El mundo al completo, por primera vez en la historia, está parando sus máquinas y forzando el encierro en sus hogares de millones de personas. Es el único modo que la Humanidad está encontrando para que sus sistemas sanitarios, sobrepasados por el desafío, puedan enfrentarse al Covid-19 sin ser vencidos.
La actividad masónica en todas las Grandes Logias de la Amistad está cerrando sus Templos a medida que la pandemia avanza. Nuestro triple abrazo fraternal, nuestros signos y toques, nuestros ágapes y cadenas, nuestra fraternidad sincera, que expresamos cada vez que nos encontramos de forma sentida, sería hoy parte del problema. Y los masones, hoy confiados en la paz de nuestros hogares con nuestros seres queridos, seremos siempre parte de la solución.
Quiero expresaros mi profundo dolor por las noticias que van llegando a esta Gran Maestría. Hay Hermanos de la Gran Logia de España que en estos momentos están luchando heroicamente, sin todos los medios que desearían, en los hospitales, en las comisarías, en los cuarteles, en los supermercados, en el transporte y en otros puestos esenciales de la sociedad contra esta terrible pandemia. Y otros que luchan también contra la pandemia desde una cama, padeciendo los síntomas más graves de esta enfermedad.
No hay precedentes para lo que estamos viviendo ni para lo que nos tocará vivir en las próxima semanas. Lo peor en España, eso dicen los expertos, algunos de ellos Hermanos en nuestros Templos, está por venir. Durante 300 años la Masonería ha sido una experiencia personal, en la que necesitamos vernos, escucharnos, sentirnos en un espacio al que llamamos Templo. Durante varias semanas, o incluso meses, por primera vez en la historia de nuestra Orden, es más que probable que esa experiencia no sea posible en ningún lugar del planeta.
Los trabajos han sido suspendidos pero la Masonería no ha dejado ni un instante de existir. En cada uno de nosotros reside la responsabilidad de que ese tiempo de espera y confinamiento no sea de letargo en nuestras vidas masónicas.
Dice nuestra Constitución que nuestra Orden se sustenta sobre dos grandes principios: conócete a ti mismo y ama al prójimo.
Aprovechemos este tiempo para conocernos mejor. En la soledad del hogar, en las horas que tengáis inactivas, quiero animaros a que volváis a introduciros en la cámara de reflexión, que os contempléis tal cual sois, que tracéis vuestras mejores planchas para poder compartir vuestro perfeccionamiento con los Hermanos a través de los grupos de comunicación social que han nacido al calor de cada logia. Os recomiendo vivamente que sigas trabajando en vuestra perfección junto con los demás Hermanos, pero no a nivel presencial, sino utilizando las diferentes aplicaciones que la tecnología nos ofrece (por ejemplo: WhatsApp, Zoom, HouseParty, Skype, FaceTime, Discord, Jitsi, Hangouts...)
Aprovechemos este tiempo también para amar al prójimo. Mientras dure este encierro, más que nunca, mantened el contacto virtual con todos los Hermanos de vuestras logias. Es el momento de cuidar los unos de los otros, el momento del Hospitalismo en las Logias, en las Grandes Logias Provinciales, en la Gran Logia de España, de estar atentos a la salud y la economía de muchos Hermanos, que se verá resentida en las próximas semanas y meses. Si conocéis algún caso de un Hermano en necesidad, sea la que sea, os ruego lo comuniquéis a los respectivos Hospitalarios (a nivel de Logia, Provincia y Gran Logia) para poder socorrerle.
Quiero transmitiros una única certeza: los trabajos masónicos, en España y en el resto del mundo, volverán a cobrar fuerza y vigor. Por eso, más que nunca, es el momento de que los valores de la Orden brillen en nuestras vidas.
Confiemos en nosotros mismos. Sincera y fraternalmente,
M.R.H. Oscar De Alfonso Ortega
Gran Maestro




















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