JUNTA DE CASTILLA Y LEÓN
Los alumnos de las escuelas de idiomas, los únicos que se "quedan atrás"
El examen de certificación no lo podrán realizar hasta septiembre, con más de dos meses sin clases de ningún tipo
Sin embargo, para promocionar, valdrá con haber aprobado los exámenes realizados hasta marzo.

Igual que ha ocurrido en todo el sistema educativo, las escuelas oficiales de idiomas de Castilla y León cerraron sus aulas el pasado mes de marzo, pasando a ofrecer clases de forma online, a la espera de saber las fechas de evaluación y si se podría regresar a las aulas.
A los problemas derivados del estado de alarma, se ha sumado a la falta de concreción sobre cómo iba a ser el tipo de examen de este curso, que por primera vez iba a ser común en todas las provincias, pero que no estaba cerrado en marzo, y no estaba claro ni para alumnos ni para docentes.
Preguntamos por este asunto a la consejera de Educación, Rocío Lucas, durante la comparecencia de hoy, en la que acompañó a Verónica Casado.
Sobre la decisión de la evaluación de los alumnos de las escuelas de idiomas, aclaró que "se ha hecho con carácter general para todas las enseñanzas igual: la evaluación del tercer trimestre es para reforzar las evaluaciones de los anteriores trimestres, por tanto, en junio se evaluará este tercer trimestre y significará la promoción".
"En septiembre, habrá exámenes extraordinarios para la promoción y para septiembre se ha dejado el examen de certificación, porque es una prueba de ámbito nacional, dentro del espacio europeo común de las lenguas y tiene el requisito de que se tiene que hacer de forma presencial".
Reiteramos nuestra pregunta, recordando a la consejera que, en febrero, los alumnos matriculados para certificar ya habían realizado una prueba, de la que ya tienen su nota de apto o no y que sería discriminatorio que estos alumnos tengan que esperar a septiembre, con dos meses sin contacto con estas materias y sus profesores, mientras otros títulos oficiales se van a poder examinar en julio. Rocío López reiteró, obviando la posibilidad de julio o finales de junio y el examen realizado en febrero: "Se establece septiembre, porque hay que cubrir unos estándares de ámbito nacional, y su evaluación tiene que ser presencial".
De esta forma, estos alumnos serán los únicos del sistema educativo que se quedarán atrás, sin que se les valore ni el trabajo realizado hasta marzo ni si cumplen con los estándares ya evaluados de forma presencial a finales de febrero.

Igual que ha ocurrido en todo el sistema educativo, las escuelas oficiales de idiomas de Castilla y León cerraron sus aulas el pasado mes de marzo, pasando a ofrecer clases de forma online, a la espera de saber las fechas de evaluación y si se podría regresar a las aulas.
A los problemas derivados del estado de alarma, se ha sumado a la falta de concreción sobre cómo iba a ser el tipo de examen de este curso, que por primera vez iba a ser común en todas las provincias, pero que no estaba cerrado en marzo, y no estaba claro ni para alumnos ni para docentes.
Preguntamos por este asunto a la consejera de Educación, Rocío Lucas, durante la comparecencia de hoy, en la que acompañó a Verónica Casado.
Sobre la decisión de la evaluación de los alumnos de las escuelas de idiomas, aclaró que "se ha hecho con carácter general para todas las enseñanzas igual: la evaluación del tercer trimestre es para reforzar las evaluaciones de los anteriores trimestres, por tanto, en junio se evaluará este tercer trimestre y significará la promoción".
"En septiembre, habrá exámenes extraordinarios para la promoción y para septiembre se ha dejado el examen de certificación, porque es una prueba de ámbito nacional, dentro del espacio europeo común de las lenguas y tiene el requisito de que se tiene que hacer de forma presencial".
Reiteramos nuestra pregunta, recordando a la consejera que, en febrero, los alumnos matriculados para certificar ya habían realizado una prueba, de la que ya tienen su nota de apto o no y que sería discriminatorio que estos alumnos tengan que esperar a septiembre, con dos meses sin contacto con estas materias y sus profesores, mientras otros títulos oficiales se van a poder examinar en julio. Rocío López reiteró, obviando la posibilidad de julio o finales de junio y el examen realizado en febrero: "Se establece septiembre, porque hay que cubrir unos estándares de ámbito nacional, y su evaluación tiene que ser presencial".
De esta forma, estos alumnos serán los únicos del sistema educativo que se quedarán atrás, sin que se les valore ni el trabajo realizado hasta marzo ni si cumplen con los estándares ya evaluados de forma presencial a finales de febrero.


















Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.122