Eugenio de Ávila
Miércoles, 20 de Mayo de 2020
CIUDAD

Las aceñas de Cabañales, reparadas y esperando un uso, o que accedan los vándalos

Rehabilitadas pero cerradas, y expuestas a que la historia se repita

Manuel Herrero AlonsoEn palabras del actual alcalde de la ciudad, la rehabilitación y puesta en uso de las aceñas de Cabañales, se consideraba un proyecto prioritario. Cinco años han pasado y sí, ahora sí, se ha invertido en reparar los daños que los vándalos habían causado en ellas. Atrás queda la famosa frase del concejal de Turismo que, ante la pública denuncia de un partido político, señalando que sus puertas estaban abiertas y expuestas a que allí se produjeran actos vandálicos, respondió estar tranquilo porque “en las aceñas no se puede robar más”.

Ni las puertas  de madera ni las rejas protectoras, sirvieron para impedir que los vándalos accedieran, rompiendo cristales, destrozando ventanas, provocando algún fuego, pintando sus paredes,  arrancando cables eléctricos y sustrayendo algún que otro objeto, de su interior. Los carteles perfectamente visibles, que indicaban claramente y siguen haciéndolo, que es una zona vigilada con cámaras y que no está permitido el paso, no fueron suficientemente disuasorios. Al tratarse de un lugar apartado, es difícil que quien acceda pueda ser visto ni oído por vecinos, que den aviso de la presencia de alguien cometiendo fechorías  en los molinos. Como también resulta muy fácil huir en el caso de advertir desde muy lejos la llegada de la Policía.

Dándose un cúmulo de circunstancias que facilitan que la historia pueda repetirse y alguien acceda causando daños, que un día puede ser un simple cristal, otro el marco de una ventana, otro consigan romper un candado, más tarde una puerta y  después accedan al interior, no es deseable, pero ya ocurrió y puede volver a suceder.

                Si bien se pretende dar un uso, lo que disminuiría considerablemente la posibilidad de que se produjeran actos vandálicos, de momento no lo tienen. Entre lo pretendido se encuentra, reabrir en el primer cuerpo un negocio hostelero, como ya lo hubo aunque por falta de viabilidad permaneciera en funcionamiento, por poco tiempo. No existe un proyecto adecuado de, que hacer en las aceñas, optando por salir al paso, cediéndolo como sede para asociación de vecinos y ofreciendo realizar en ellas talleres artesanales y otras actividades. Lo único cierto es, que a día de hoy, las aceñas se han llevado una nueva inversión para ser reparadas, que  se encuentran listas para darles un uso, con tan solo una mínima puesta a punto, que por falta de determinación política, siguen sin ser usadas y lo peor, expuestas a cualquier acto de gamberrismo.

Manuel Herrero Alonso

Comentarios Comentar esta noticia
Comentar esta noticia

Normas de participación

Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.

La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad

Normas de Participación

Política de privacidad

Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.112

Todavía no hay comentarios

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.