Redacción
Jueves, 16 de Julio de 2020
DENUNCIAS

Botellón seguro, y no tanto

Las restricciones en los bares hacen resurgir esta práctica

Manuel Herrero AlonsoEl miedo influye en las decisiones de las personas, haciéndose dueño de la vida de algunos, que mantiene aún, recluidos en sus casas, dejándolas solo, y no por mucho tiempo, para realizar aquellas tareas imprescindibles, como ir a comprar lo necesario. Hay quien, curado de espanto, no duda en disfrutar con lo que le gusta, eso sí, tomando todas las precauciones, porque se puede uno divertir y guardar las normas de seguridad al mismo tiempo. Y si hay que frotarse las manos con gel desinfectante, se hace, y si hay que separarse algo del resto de las personas, pues se procura. Y, si hace falta usar una servilleta, se le pide al atareado camarero, aunque parezca un poco absurdo, que no pueda haber un servilletero a mano. Hay quien sin temor alguno, no hace ni caso a las cuatro recomendaciones, que aunque resulten algo incomodas, no son tan difíciles de cumplir.

La situación actual, que condiciona el tomarse una simple copa en un local de marcha, ha hecho que, no faltando ánimo para divertirse, haya quien busque alternativas. Una, que  había perdido fuerza  en los últimos tiempos, sin llegar a erradicarse, vuelve a resurgir, es el botellón. Sin restricción alguna, con los colegas de siempre, música de cualquier móvil y sin límite horario, no parece mala propuesta, para que muchos jóvenes se apunten. Queda elegir las bebidas, que no se olvide el hielo y a juntarse de noche.

Sitio, cualquiera. Los parques especialmente, donde no hay viviendas cercanas, a las que no puedan llegar los ruidos de los participantes, son los preferidos. Una mesa, un banco, o cualquier sitio donde apoyar las bebidas, basta. Y, ni la tormenta, puede impedir que se celebre el botellón, porque en el caso de lluvia, como el pasado fin de semana, siempre hay donde poder resguardarse.

Cuando los últimos participantes, dan por acabado el acto, queda recogerlo todo y deshacerse de ello, en el sitio adecuado. Como dan cuenta cada mañana las papeleras cercanas, repletas de bolsas con botellas vacías, o casi, vasos de plástico y hasta algún hielo sin derretir. Pero hay quien, con menos urbanidad, deja toda su basura, en el mismo sitio. No será fácil comprobarlo, porque los servicios de mantenimiento de los  jardines, a quien corresponde la limpieza de las zonas verde, proceden a retirar todos estos restos a primera hora y aunque sea domingo. Concluyendo, no los verán, pero los hay. No seamos ajenos a ellos y a sus posibles consecuencias. Surgen de manera incipiente y alcanzaran, las dimensiones que desde la administración, se les permita. 

Manuel Herrero Alonso

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.