ASCENSO A SEGUNDA B
El Zamora CF aprueba el primer examen para ascender a Segunda B
Todo se decidió en el último tramo de la primera mitad: el Numancia B se adelantó en el minuto 38, pero Escudero y Ramos, antes del descanso, remontaron la eliminatoria.

A este Zamora, parece que le gusta el más difícil todavía, como si se tratase de una empresa circense. Así, esta tarde, en el primer partido de la fase de ascenso ante el Numancia B, jugado en la nueva “Balastera”, permitió que el cuadro soriano se adelantase en el marcador, con un tanto de falta directa, ejecutada, de forma magistral, por Ekiza. Corría el minuto 38 de la primera mitad. Hasta ese momento, el cuadro rojiblanco había demostrado cierta superioridad, aunque careció de concreción en ataque.
Digamos, antes de seguir avanzando en la crónica de este primer examen para aprobar el ascenso de categoría, que Movilla, como en él es habitual, se permitió el lujo de dejar a Dani Hernández y Sergio García en el banquillo. Después, en la segunda mitad, les daría entrada en el césped.
Pero lo inesperado aconteció en ese tramo final de la primera entrega del choque, cuando, en el minuto 39, empataba Escudero, lesionado, como se recordará, mucho antes de la pandemía. Solo un minuto después del tanto numantino. Pero no todo queda aquí, pues, un minuto antes del finiquito de la primera mitad, Ramos marcaba el segundo gol rojiblanco, para que la escuadra zamorana se fuera al descanso con un sonrisa de oreja a oreja y no con lágrimas secas en las mejillas.
Con esa ventaja en el marcador, la segunda entrega de este primer partido de la fase final fue del Zamora, que no se limitó a defender el resultado. Movilla ya entró en el campo a Dani Hernández, que salió al campo como un poseso, con un hambre descomunal por abrir un abismo entre su equipo y el soriano. Y, para poner más peligro en ataque, también saltó Sergio García y después Valentín. El Zamora pudo finiquitar el resultado, pero se marraron situaciones clarísimas. Ahora queda menos para el ascenso. Segoviana o Arandina, que juegan mañana la otra semifinal, será el rival que se encuentre el Zamora para ascender a la Segunda B. El empate sigue valiendo. Mejor ir a ganar. Esta ciudad necesita una alegría. Ojalá su club de fútbol más representativo se la dé. Al final todos comeremos perdices.

A este Zamora, parece que le gusta el más difícil todavía, como si se tratase de una empresa circense. Así, esta tarde, en el primer partido de la fase de ascenso ante el Numancia B, jugado en la nueva “Balastera”, permitió que el cuadro soriano se adelantase en el marcador, con un tanto de falta directa, ejecutada, de forma magistral, por Ekiza. Corría el minuto 38 de la primera mitad. Hasta ese momento, el cuadro rojiblanco había demostrado cierta superioridad, aunque careció de concreción en ataque.
Digamos, antes de seguir avanzando en la crónica de este primer examen para aprobar el ascenso de categoría, que Movilla, como en él es habitual, se permitió el lujo de dejar a Dani Hernández y Sergio García en el banquillo. Después, en la segunda mitad, les daría entrada en el césped.
Pero lo inesperado aconteció en ese tramo final de la primera entrega del choque, cuando, en el minuto 39, empataba Escudero, lesionado, como se recordará, mucho antes de la pandemía. Solo un minuto después del tanto numantino. Pero no todo queda aquí, pues, un minuto antes del finiquito de la primera mitad, Ramos marcaba el segundo gol rojiblanco, para que la escuadra zamorana se fuera al descanso con un sonrisa de oreja a oreja y no con lágrimas secas en las mejillas.
Con esa ventaja en el marcador, la segunda entrega de este primer partido de la fase final fue del Zamora, que no se limitó a defender el resultado. Movilla ya entró en el campo a Dani Hernández, que salió al campo como un poseso, con un hambre descomunal por abrir un abismo entre su equipo y el soriano. Y, para poner más peligro en ataque, también saltó Sergio García y después Valentín. El Zamora pudo finiquitar el resultado, pero se marraron situaciones clarísimas. Ahora queda menos para el ascenso. Segoviana o Arandina, que juegan mañana la otra semifinal, será el rival que se encuentre el Zamora para ascender a la Segunda B. El empate sigue valiendo. Mejor ir a ganar. Esta ciudad necesita una alegría. Ojalá su club de fútbol más representativo se la dé. Al final todos comeremos perdices.



















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