Emilia Casas
Viernes, 28 de Agosto de 2020
LITERATURA

Orgullo sano

[Img #43077]Es muy posible que la frase “creer en uno mismo” le suene a muchos al recurrido título de libros de autoayuda. Sin embargo, si estas cuatro palabras las vemos con tanta frecuencia en escaparates, manuales y revistas especializadas es por un hecho muy concreto: al ser humano le cuesta enormemente confiar en sus capacidades, potenciar sus virtudes y creer en sus posibilidades. Confiar en las propias capacidades no es sencillo cuando nos centramos más en nuestros fallos que en el sentido de superación. Proyectar un sentido de identidad fuerte y valiente tampoco resulta fácil si nos han enseñado a fijarnos mucho más en lo que hacen, dicen o piensan los demás en lugar de atendernos a nosotros mismos… La autoestima es como un músculo: si no lo ejercitamos puede atrofiarse.

Muchos de nosotros pasamos demasiado tiempo pensando en cosas que hicimos mal, cómo podríamos haberlo hecho de manera diferente, etc. Aunque ya hemos entendido, que nunca seremos “perfectos”, todavía criticamos nuestras imperfecciones. Pero a pesar de algunos errores inevitables, hay muchas razones para estar orgulloso de ti, tal como eres. Y aunque hay quienes confunden el sano orgullo con la soberbia o la vanidad, sentir orgullo por uno mismo implica saber valorarse, saber ponerse una medalla ante los esfuerzos y la consecución de las propias metas ante los costosos logros. Nos ayuda a crecer, nos permite valorar a nuestra propia persona y reconocer nuestras habilidades, destrezas y capacidades, al mismo tiempo que aceptamos también las limitaciones y defectos que tenemos, no para criticarnos sino para motivarnos a mejorar. Ese orgullo también nos ayuda a relacionarnos y convivir con las demás personas con un trato igualitario, reconociendo y aceptando a los demás tal como son.

El orgullo sano produce seguridad cuando lo vives, despierta tu naturaleza creativa y está fuertemente ligado a tu dignidad. Con la mente un poco aturdida por el ruido de la sociedad y las demandas cotidianas, si sientes la necesidad de criticarte, tómate un momento para recordarte todas las razones por las que eres una gran persona que merece amor y respeto.  

© Emilia Casas Fernández. 

Comentarios Comentar esta noticia
Comentar esta noticia

Normas de participación

Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.

La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad

Normas de Participación

Política de privacidad

Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.53

Todavía no hay comentarios

Quizás también te interese...

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.