Nélida L. Del Estal Sastre
Martes, 01 de Septiembre de 2020
CON LOS CINCO SENTIDOS

¡Basta ya!

[Img #43194]Estoy hasta las pelotas de ver cada día en televisión, a todas horas, en todos los canales, excepto en “Telecirco” (más que nada, porque lo tengo “capado” en mi casa por salud mental e integridad física y psicológica…) hablar del monotema. Sí, el coronavirus. No sé si fueron los murciélagos y esa querencia de ciertos países por incluir a este animalito negro, nocturno y protagonista de historias fantásticas de vampiros y doncellas de esternocleidomastoideo a la vista, en su dieta, en sus sopas.

Quizá fue un pangolín, o un laboratorio chino secretísimo el que creó un virus mortal para retar a los Estados Unidos, o a su puñetera madre en bicicleta, porque mira que estos americanos tienen pasta para tapizar paredes, pero cerebro y sentido común, muy poco. Se van pegando tiros los unos a los otros por nada, por moverte de manera sospechosa, por levantar los brazos, por sentir diferente, por ser NEGRO.

Pero ya no distingo. Mira que lo intento, pero cuando veo las noticias a la hora de comer o cenar, o a cualquier hora, lo primero, son las cifras de contagios. Lo segundo, las medidas de cada Comunidad Autónoma para paliar los estragos económicos, los costes de la vuelta a los centros escolares, los “pagafantas” gilipollas que se saltan las normas porque deben de ser como los gatos, que tienen siete vidas y es por eso que las malgastan a costa de los que tenemos sólo una.

Estoy muy harta ya de tanto imbécil. Estoy harta de este gobierno que, a golpe de Decreto, decretazo, nos impone medidas cortoplacistas, tan cortas, que quizá, mañana, ya no sirvan para una mierda. Les culpo a ellos y a los que están frente a ellos por su cobardía. Sí. Son todos unos cobardes y unos ineptos. Los unos, por hacer, los otros por criticar sin dar alternativas. A ver, oposición, sea la que fuere, cuando gobierna un partido o una coalición de partidos, tiene la obligación de estudiar, escrutar, analizar, debatir, confrontar y, lo que de verdad se valora: DAR OTRAS OPCIONES. De lo que se deduce que trabaja y se quiebra los sesos en pos del orden y la salud de sus conciudadanos.

Pues España debe de ser especialmente absurda, haciendo una traslación del humor patrio al absurdo de Ibsen cuando se trata de solucionar problemas. La oposición no sólo no da otras alternativas viables, sino que pone pegas, muchas, a todo lo que se está haciendo. No hay un estado de país conjunto, único, que intente salir del enorme atolladero en el que nos encontramos. ¡Qué va! En España nos encanta joder al que no piensa como nosotros, no aportamos nada nuevo y nos conformamos con criticar lo que hace el otro. Asco. Da igual quien gobierne, siempre ha sido así y siempre será de este modo mientras no maduremos como nación y se nos pegue lo único de bueno que se puede aprehender de los Estados Unidos, su patriotismo. Aquí nos pican y escuecen las costuras cuando el que habla es de otro partido. Somos de un imbécil que daría para escribir una enciclopedia de la estupidez humana en veinte tomos como mínimo.

Más de una y diez veces he dicho que estamos condenados a la extinción prematura.

No creo que me equivoque, aunque lo desee más que el poder respirar. Pero un país que no reconoce los logros de sus científicos, que no valora a sus MÉDICOS, MAESTROS Y A SUS CUERPOS Y FUERZAS DE SEGURIDAD DEL ESTADO; un país que envidia a los que tienen más que ellos pero no hace nada por cambiar esa circunstancia, es un país destinado a la debacle por buscarla con ahínco y por merecerla con todas las de la ley. Somos idiotas, perdón, SON idiotas los que nos manejan; era plural mayestático por mi afección a la humildad. Pero los ciudadanos no tenemos porqué soportar esta situación, no tenemos que conformarnos. NO. Basta ya de mendacidad. Basta. Basta de ir con miedo a trabajar o a llevar a nuestros hijos al colegio porque al 50% de la población no le importe su vida ni la mía, ni la tuya. Que hasta he visto imágenes de “personas” pegando a policías por requerirles que se pusieran la obligatoria mascarilla.

Tenemos lo que nos merecemos. Otra vez el plural mayestático, lo que pasa es que los actos de otros me afectan a mí. Eso sí que me jode. Y mi vida cuenta. Mi vida vale, como la de mi familia. No quiero que jueguen a los dados políticos con mi vida. No les he dado permiso. Que me lo pidan. Y cuando haya que volver a votar, presentaos seres inteligentes, por favor. Seres que sean personas y no ectoplasmas guapos de portada de Vogue, con mucha forma pero escaso fondo. Va por todos ¿eh?. Por todos. La oposición se está coronando también.

Y basta ya por hoy. Cenaré con mi familia e intentaré informarme sin que me dé un jodido infarto. Salud.

Nélida L. del Estal Sastre

Comentarios Comentar esta noticia
Comentar esta noticia

Normas de participación

Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.

La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad

Normas de Participación

Política de privacidad

Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.53

Todavía no hay comentarios

Quizás también te interese...

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.