Nélida L. Del Estal Sastre
Viernes, 18 de Septiembre de 2020
CON LOS CINCO SENTIDOS

Después de la tormenta

[Img #43837]Estoy aprendiendo a sobrevivir después de la tormenta. A veces nada queda después del todo. Nada. Sólo cierta desazón y sensación de pérdida de la inocencia. Pero todos nos recuperamos, porque hay que sobrevivir, no queda otra. La razón siempre ha de superar al corazón y a la pasión...O eso pensamos. Pero no importa, aunque te desgarren las entrañas, éstas se recompondrán tarde o temprano y volverás a ser tú mismo, como antes de la tormenta, antes de la lluvia incesante, antes de dejarte la piel y el ser en otro. Pero todo cambia, todo se paraliza antes de seguir su curso natural. Eso me consuela. Somos seres frágiles, que se rompen en pedazos de minúsculas dimensiones que luego es imposible recomponer para llevar a su estado primigenio. Ya quedaron dañados, doloridos, descompuestos, con una tara que no era de serie, pero ahora lo será. Para siempre.

Aprenderás para la próxima vez que te encuentres ante alguien que te prometa el mundo a tus pies. Lo sé a ciencia cierta. Aprenderás que las palabras se las lleva el viento del norte junto con tus sueños y tus pensamientos de niña que se convirtió de repente en mujer. De repente. A lo bestia, sin ambages. Confiaste y traicionaron tu yo interior hasta dejarlo hecho añicos de puro hielo, frío y distante, pero aprenderás. Siempre se aprende la terrible lección de vida del desengaño, de la desidia, del tedio profundo que te produce lo que antes se manifestaba como volcánica efervescencia.

“Todo pasa y todo queda”, como decía Machado. Pasa por tu cuerpo y se queda para siempre en tu cerebro y en sus neuronas. La suerte es que algunas de esas neuronas mueren y no se regeneran…Olvidan. Otras, más masoquistas, se empeñan en recordarte el ardor de una piel, el roce de unos labios, la mirada penetrante de unos ojos que deseaban que fueras suya en un aquí y en un ahora. Y después…La nada más absoluta e inescrutable. Indescifrable. Pero tú seguirás inasequible al desaliento, inaccesible, altiva, distante para que no te dañen. Tonta. Te volverán a dañar porque está en tu y en su naturaleza. Como la fábula del escorpión y la dulce rana. El escorpión pidió a la rana cruzar el río sobre su lomo, ya que no podía nadar, con la promesa de no picar ni hundir su aguijón en la dura piel que recubría la estructura del dulce anfibio. El escorpión no cumplió su promesa, casi era de esperar.

En mitad del río clavó su veneno en la rana y ambos murieron, pero antes, el escorpión confesó a la rana que esa decisión estaba “en su naturaleza”. Hay ciertas personas que te dañan, te quiebran y has de reconducir tus pasos en otra dirección. No existen muchas opciones más en el camino. Pero eres fuerte y tu ser encuentra los obstáculos antes de saltarlos, los esquiva, aunque ya no eres la misma persona.

Aprendiste algo que quedará marcado de manera indeleble en tu ego. Tu persona jamás será la que conociste antes. Ya no la encontrarás aunque la busques con denodado empeño. La vida es así. Las personas te fallan. No te sorprendas y no sufrirás más de lo debido. No se puede ser inocente en un mundo de lobos con piel de cordero. Si eres un cordero, espabilarás tarde o temprano y te unirás a la manada de hijos de perra que rompe a las personas de bien. Es la dura realidad. Siempre hay carne joven y fresca, nueva, sin taras, para seguir adelante y disfrutar. Siempre. Alguien se lo pierde.

Yo sufriré unos instantes, pero nada más. Soy una cría. El que me dañó me recordará más tiempo del que quisiera. La tormenta pasará y volveré a renacer mientras otros se lamen las heridas y piensan, pobres de ellos, que triunfaron. Triunfa el que se queda y sigue, no el que hirió y ya no tiene ese oscuro objeto de deseo. Perdió, pese a creer que no en un primer momento. Gané. Mira mi sonrisa de nube de algodón.

Nélida L. del Estal Sastre

Comentarios Comentar esta noticia
Comentar esta noticia

Normas de participación

Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.

La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad

Normas de Participación

Política de privacidad

Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.105

Todavía no hay comentarios

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.