REPÚBLICO
Los enemigos de España cuadran los presupuestos del Estado
Otra paradoja de la historia de nuestra nación: los partidos creados para acabar con la nación más antigua de Europa, racistas, terroristas y demás canalla, deciden cómo gastará el Gobierno de Sánchez los PGE
El lector instruido, erudito en historia política, no en memoria histórica, porque la memoria es personal, subjetiva, y la historia, si se quiere, casi ciencia, sabe que nuestra democracia legalizó partidos confesos de antiespañoles, con un único objetivo: lograr la independencia de sus regiones, jamás naciones ni estados, de España. ¿Quiénes son los protagonistas de este odio, visceral, a España? Pongamos ERC, el más antiguo entre los catalanes, que intentó varios golpes de estado, desde el de Maciá, militar del ejército español, en Prats de Molló, en 1926, con un intento de invasión desde Francia, propio de su ideología fascista, que no es otra cosa que un comunismo nacionalista; el resto de fuerzas catalanas conservadoras, más PNV, partido racista, fundado por un pobre hombre llamado Sabino Arana, y los hijos, hermanos, primos y demás familia de la ETA, jamás arrepentidos, que viven de España a través de Bildu, y gracias a una gracia de Zapatero, génesis del mal, de la quiebra moral y económica que ahora padecemos.
Pues hete aquí que toda esa canalla, la misma que facultó la presidencia de Pedro Sánchez tras la moción de censura contra esa calamidad que fue Mariano Rajoy, decidirá si aprueba o rechaza los Presupuestos Generales del Estado para 2021. Cabe suponer que los antes citados, querrán que las cuentas de España no salgan, que no casen, que no cuadren, que contribuyan a la decadencia de esa nación que odian. ¿De acuerdo? No creo, como dijo una ministra socialista, que debió sufrir una caía de tensión, que esta gente ame a la nación más vieja de Europa. Desde su génesis, todos han querido la destrucción de España.
Al PSOE de Pedro Sánchez, cada vez más vinculado al de Largo Caballero, con lo que ello conlleva, jamás al de Besteiro, ni, en tiempos modernos, al de Felipe González, solo le importa mantenerse en el poder, aunque ese barco se vaya hundiendo, con una tripulación que no achica el agua, sino que abre nuevas vías para su naufragio. ¡Cómo es posible pactar con el enemigo el futuro de la nación que se gobierna, a no ser que te importe un higo España! ¡Qué clase de Gobierno es aquel que no garantiza al Jefe del Estado su seguridad en una autonomía de la nación! ¡Qué cara dura hay que tener para rebajar las penas de golpe de Estado en la Ley, con tal de que los golpistas catalanes abandonen su prisión!¡Cómo definir a un ejecutivo que desea modificar el Código Penal para que los secesionisttas de hoy y de mañana cumplan penas mínimas de prisión! ¿Si la UCD hubiera sacado de la cárcel a los generales de Franco, a Tejero y a toda aquella panda de malandrines fascistoides y anacrónicos, tanto como el comunismo en esta segunda década del siglo XXI, qué habría hecho aquella izquierda, por cierto, si exceptuamos ETA, FRAP y GRAPPO, mucho más coherente, civilizada, racional que la de ahora, ante decisión de tamaña injusticia?
Pregunto: ¿Aprobarán los secesionistas y comunistas vascos inversiones para la recuperación de Monte La Reina, la transformación en autovía de la N-122 entre Zamora y la frontera lusa por Alcañices, la restauración del recinto amurallado de la ciudad del Romancero y otras inversiones en la provincia con menos actividad económica y la más envejecida de la nación?
Ni el PSOE, ni el PCE de Carrillo ni la IU de Anguita habrían llevado a España hacia el abismo, a este laberinto social, económico y político. Entonces, aquella izquierda no odiaba: había firmado la paz. Y ya sabemos que el odio es mucho más fuerte, más potente, más aniquilador que el amor.
Largo Caballero sería el Pedro Sánchez de ahora. Besteiro, el político socialista que lo habría criticado, su antítesis, revolución comunista frente a democracia liberal. Dos reflexiones de dos dirigentes del PSOE durante la II República.
Largo Caballero: “Quiero decirles a las derechas que si triunfamos colaboraremos con nuestros aliados; pero si triunfan las derechas nuestra labor habrá de ser doble, colaborar con nuestros aliados dentro de la legalidad, pero tendremos que ir a la Guerra Civil declarada. Que no digan que nosotros decimos las cosas por decirlas, que nosotros lo realizamos”. Todo un demócrata.
Besteiro: “Estamos derrotados nacionalmente por habernos dejado arrastrar a la línea bolchevique, que es la aberración política más grande que han conocido quizás los siglos. La reacción contra ese error de la República de dejarse arrastrar a la línea bolchevique, la representan genuinamente, sean los que quieran sus defectos, los nacionalistas que se han batido en la gran cruzada antiComitern."
En España, de momento, triunfa la línea revolucionaria de Largo Caballero. Besteiro, 84 años después, cae, de nuevo, derrotado.
No hablemos de memoria. Escribamos de historia, enseñemos, desvelemos: con datos, con documentos, con la verdad.
Eugenio-Jesús de Ávila
El lector instruido, erudito en historia política, no en memoria histórica, porque la memoria es personal, subjetiva, y la historia, si se quiere, casi ciencia, sabe que nuestra democracia legalizó partidos confesos de antiespañoles, con un único objetivo: lograr la independencia de sus regiones, jamás naciones ni estados, de España. ¿Quiénes son los protagonistas de este odio, visceral, a España? Pongamos ERC, el más antiguo entre los catalanes, que intentó varios golpes de estado, desde el de Maciá, militar del ejército español, en Prats de Molló, en 1926, con un intento de invasión desde Francia, propio de su ideología fascista, que no es otra cosa que un comunismo nacionalista; el resto de fuerzas catalanas conservadoras, más PNV, partido racista, fundado por un pobre hombre llamado Sabino Arana, y los hijos, hermanos, primos y demás familia de la ETA, jamás arrepentidos, que viven de España a través de Bildu, y gracias a una gracia de Zapatero, génesis del mal, de la quiebra moral y económica que ahora padecemos.
Pues hete aquí que toda esa canalla, la misma que facultó la presidencia de Pedro Sánchez tras la moción de censura contra esa calamidad que fue Mariano Rajoy, decidirá si aprueba o rechaza los Presupuestos Generales del Estado para 2021. Cabe suponer que los antes citados, querrán que las cuentas de España no salgan, que no casen, que no cuadren, que contribuyan a la decadencia de esa nación que odian. ¿De acuerdo? No creo, como dijo una ministra socialista, que debió sufrir una caía de tensión, que esta gente ame a la nación más vieja de Europa. Desde su génesis, todos han querido la destrucción de España.
Al PSOE de Pedro Sánchez, cada vez más vinculado al de Largo Caballero, con lo que ello conlleva, jamás al de Besteiro, ni, en tiempos modernos, al de Felipe González, solo le importa mantenerse en el poder, aunque ese barco se vaya hundiendo, con una tripulación que no achica el agua, sino que abre nuevas vías para su naufragio. ¡Cómo es posible pactar con el enemigo el futuro de la nación que se gobierna, a no ser que te importe un higo España! ¡Qué clase de Gobierno es aquel que no garantiza al Jefe del Estado su seguridad en una autonomía de la nación! ¡Qué cara dura hay que tener para rebajar las penas de golpe de Estado en la Ley, con tal de que los golpistas catalanes abandonen su prisión!¡Cómo definir a un ejecutivo que desea modificar el Código Penal para que los secesionisttas de hoy y de mañana cumplan penas mínimas de prisión! ¿Si la UCD hubiera sacado de la cárcel a los generales de Franco, a Tejero y a toda aquella panda de malandrines fascistoides y anacrónicos, tanto como el comunismo en esta segunda década del siglo XXI, qué habría hecho aquella izquierda, por cierto, si exceptuamos ETA, FRAP y GRAPPO, mucho más coherente, civilizada, racional que la de ahora, ante decisión de tamaña injusticia?
Pregunto: ¿Aprobarán los secesionistas y comunistas vascos inversiones para la recuperación de Monte La Reina, la transformación en autovía de la N-122 entre Zamora y la frontera lusa por Alcañices, la restauración del recinto amurallado de la ciudad del Romancero y otras inversiones en la provincia con menos actividad económica y la más envejecida de la nación?
Ni el PSOE, ni el PCE de Carrillo ni la IU de Anguita habrían llevado a España hacia el abismo, a este laberinto social, económico y político. Entonces, aquella izquierda no odiaba: había firmado la paz. Y ya sabemos que el odio es mucho más fuerte, más potente, más aniquilador que el amor.
Largo Caballero sería el Pedro Sánchez de ahora. Besteiro, el político socialista que lo habría criticado, su antítesis, revolución comunista frente a democracia liberal. Dos reflexiones de dos dirigentes del PSOE durante la II República.
Largo Caballero: “Quiero decirles a las derechas que si triunfamos colaboraremos con nuestros aliados; pero si triunfan las derechas nuestra labor habrá de ser doble, colaborar con nuestros aliados dentro de la legalidad, pero tendremos que ir a la Guerra Civil declarada. Que no digan que nosotros decimos las cosas por decirlas, que nosotros lo realizamos”. Todo un demócrata.
Besteiro: “Estamos derrotados nacionalmente por habernos dejado arrastrar a la línea bolchevique, que es la aberración política más grande que han conocido quizás los siglos. La reacción contra ese error de la República de dejarse arrastrar a la línea bolchevique, la representan genuinamente, sean los que quieran sus defectos, los nacionalistas que se han batido en la gran cruzada antiComitern."
En España, de momento, triunfa la línea revolucionaria de Largo Caballero. Besteiro, 84 años después, cae, de nuevo, derrotado.
No hablemos de memoria. Escribamos de historia, enseñemos, desvelemos: con datos, con documentos, con la verdad.
Eugenio-Jesús de Ávila




















Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.213