LIGA FEMENINA ENDESA
Un desconocido Quesos el Pastor gana con solvencia a un buen Tenerife
Gran partido de la debutante AnaMaría Prezelj, que dominó en varias facetas del juego y se echó al equipo encima cuando hizo falta.

Sería injusto atribuir tantas bondades a la nueva jugadora naranja sin mencionar al resto del equipo, comenzando por Fran García, que parece haber transformado la mentalidad de sus pupilas y le ha dado al juego una o dos velocidades más, aunque habrá que esperar aún para ver cómo resuelve la faceta defensiva, pues se siguen recibiendo muchos puntos en contra. No solo el juego era más rápido, también las jugadoras dieron un paso adelante y vimos al equipo que anunciamos en el titular, con una Marina que nos recordaba a la de su primer paso por Zamora. Amy, Wolf y Valeriya se atrevían a más y tenían el brazo más fácil y certero. Quizás Salas y Quirante siguen sin arrancar y parecerse a las jugadoras del Bembibre y sus cualidades por las que fueron fichadas, mientras Perisa nos dejaba con la boca abierta con su atrevimiento a lanzar a canasta desde cualquier posición del campo y habrá que comenzar a tenerla más en cuenta, como reflejan sus 19 puntos finales.
Comenzó el partido con los nervios del principiante, sin que ninguno de los dos equipos se fuera en el marcador y con más errores que aciertos. Las de naranja manejaban el ataque con más rapidez de la acostumbrada, pero no era suficiente para escaparse en el marcador y terminaba este primer periodo con un 14-11 que hacía justicia, sin llegar a ser un tanteo demasiado alto.

El el segundo cuarto, los nervios se fueron templando a la par que los contraataques iban haciendo efecto en un rival de defensa dura, corácea, permitida por el arbitraje, pero que no amedrentó a las de casa, que llegaron a disponer de una ventaja de siete puntos a base de rapidez en el movimiento de balón y las ideas claras. El paso por el confesionario surtía efecto en el momento en el que el juego se atascaba y se llegaba al descanso con un esperanzador 45-39, pero que dejaba el parcial de este periodo en un muy ajustado e inquietante 30-28.
Tras el descanso, más o menos lo visto hasta entonces, solo que este equipo naranja iba casi siempre por delante en el marcador -si exceptuamos los momentos iniciales-, daba sensación de poder con el partido en todo momento y se fueron potenciando las cualidades individuales de las hablábamos al principio, con Amy poniéndose galones, Perisa -junto con Wolf- acertada en los momentos claves y AnaMaría gritando una y otra vez que había venido para sumar… y mucho, sin olvidar la implicación de Valeriya -por si alguien lo dudaba- llevando todo ello a un 69-60 que habría que pelear hasta el final.
El Tenerife lo intentó a base de intensificar su defensa -individual por todo el campo en algunos momentos- pero este era el partido de las queseras, que no perdieron los nervios en este periodo decisivo, encestaban con facilidad y se iban distanciando poco a poco en el marcador para acabar en ese 99-84 y la sequía en victorias, pero en este caso ante un equipo bastante superior al Cáceres, última víctima del Quesos el Pastor y rival directo -aún- para salvar la categoría.
Con 21 y 19 tantos fueron máximas encestadoras, respectivamente, Amy y Perisa. AnaMaría y Wolf, 16 cada una.

Sería injusto atribuir tantas bondades a la nueva jugadora naranja sin mencionar al resto del equipo, comenzando por Fran García, que parece haber transformado la mentalidad de sus pupilas y le ha dado al juego una o dos velocidades más, aunque habrá que esperar aún para ver cómo resuelve la faceta defensiva, pues se siguen recibiendo muchos puntos en contra. No solo el juego era más rápido, también las jugadoras dieron un paso adelante y vimos al equipo que anunciamos en el titular, con una Marina que nos recordaba a la de su primer paso por Zamora. Amy, Wolf y Valeriya se atrevían a más y tenían el brazo más fácil y certero. Quizás Salas y Quirante siguen sin arrancar y parecerse a las jugadoras del Bembibre y sus cualidades por las que fueron fichadas, mientras Perisa nos dejaba con la boca abierta con su atrevimiento a lanzar a canasta desde cualquier posición del campo y habrá que comenzar a tenerla más en cuenta, como reflejan sus 19 puntos finales.
Comenzó el partido con los nervios del principiante, sin que ninguno de los dos equipos se fuera en el marcador y con más errores que aciertos. Las de naranja manejaban el ataque con más rapidez de la acostumbrada, pero no era suficiente para escaparse en el marcador y terminaba este primer periodo con un 14-11 que hacía justicia, sin llegar a ser un tanteo demasiado alto.

El el segundo cuarto, los nervios se fueron templando a la par que los contraataques iban haciendo efecto en un rival de defensa dura, corácea, permitida por el arbitraje, pero que no amedrentó a las de casa, que llegaron a disponer de una ventaja de siete puntos a base de rapidez en el movimiento de balón y las ideas claras. El paso por el confesionario surtía efecto en el momento en el que el juego se atascaba y se llegaba al descanso con un esperanzador 45-39, pero que dejaba el parcial de este periodo en un muy ajustado e inquietante 30-28.
Tras el descanso, más o menos lo visto hasta entonces, solo que este equipo naranja iba casi siempre por delante en el marcador -si exceptuamos los momentos iniciales-, daba sensación de poder con el partido en todo momento y se fueron potenciando las cualidades individuales de las hablábamos al principio, con Amy poniéndose galones, Perisa -junto con Wolf- acertada en los momentos claves y AnaMaría gritando una y otra vez que había venido para sumar… y mucho, sin olvidar la implicación de Valeriya -por si alguien lo dudaba- llevando todo ello a un 69-60 que habría que pelear hasta el final.
El Tenerife lo intentó a base de intensificar su defensa -individual por todo el campo en algunos momentos- pero este era el partido de las queseras, que no perdieron los nervios en este periodo decisivo, encestaban con facilidad y se iban distanciando poco a poco en el marcador para acabar en ese 99-84 y la sequía en victorias, pero en este caso ante un equipo bastante superior al Cáceres, última víctima del Quesos el Pastor y rival directo -aún- para salvar la categoría.
Con 21 y 19 tantos fueron máximas encestadoras, respectivamente, Amy y Perisa. AnaMaría y Wolf, 16 cada una.





























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