COSAS MÍAS
¡Qué bello es vivir! Una Nochebuena del revés
¿Nochebuena? ¿Para quién? ¿Para las familias que han padecido el coronavirus, para los parados, para las mujeres maltratadas, para los que no tienen techo que cobije sus sueños, para los enfermos, para los ancianos? ¿Para nuestra ciudad y su provincia? ¿Para quién?
Quizá solo para los políticos, para los que mandan y ordenan, para los que cobran salarios muy por encima de los que recibirían de su formación profesional. Para los que, sin ser nada, manifestaron, confesaron, perjuraron que siempre vivirían en su humilde vivienda en Vallecas, que rechazarían salarios de diputado nacional, de senador, de eurodiputado; para los que mienten a sabiendas y han engañado tanto que se han creído sus propios embustes; para los que públicamente hablaron de que Monte la Reina se convertiría en una moderna instalación militar en la que profesionales del Ejército español trabajasen y contribuyeran al relanzamiento demográfico de la capital y de Toro; para los que prometieron que la N-122, entre Zamora y la frontera lusa se transformaría en moderna autovía, tal y como han hecho los hermanos portugueses en Tras os Montes; para la prensa alquilada del poder, para los almuecines de los partidos políticos que gobiernan en las instituciones públicas.
¿Nochebuena para Zamora? Si nuestra tierra solo conoce el mal económico, el mal demográfico, el mal cultural, el mal político, el mal del olvido regional y nacional, el mal de la envidia, el mal del rencor, el mal del sectarismo, el mal de la desinversión estatal, el mal de los comercios que cerraron, el mal de una geografía abandonada, el mal del desierto demográfico.
Será Nochebuena cualquier noche del año cuando gobiernen los más honrados, los más preparados, los más prudentes y los más tolerantes. Será Nochebuena para Zamora cuando nadie emigre, cuando los parados encuentren trabajo, cuando la prensa escriba en libertad, no al dictado, hasta transformarse en la voz de su amo; cuando Monte La Reina funcione como instalación militar, cuando podamos viajar a Portugal por una autovía moderna, cuando nuestras materias primas se industrialicen aquí, en empresas zamoranas; cuando nuestros jóvenes encuentren trabajo en nuestra provincia, cuando los jubilados cobren pensiones suficientes para vivir sus años de asueto, cuando no se cierren comercios, ni bares, ni cafeterías, ni restaurantes; cuando los autónomos merezcan el respeto político que al que se han hecho acreedores, cuando el Duero ría con sus dientes de agua, las nieblas nos arropen, la luna nos enseñe el camino de la libertad y el sol ilumine nuestra inteligencia para que la verdad se imponga a la mentira, la sonrisa al llanto, el bien al mal y usted y yo y aquel podamos enunciar: ¡Qué bello es vivir!
Eugenio-Jesús de Ávila
¿Nochebuena? ¿Para quién? ¿Para las familias que han padecido el coronavirus, para los parados, para las mujeres maltratadas, para los que no tienen techo que cobije sus sueños, para los enfermos, para los ancianos? ¿Para nuestra ciudad y su provincia? ¿Para quién?
Quizá solo para los políticos, para los que mandan y ordenan, para los que cobran salarios muy por encima de los que recibirían de su formación profesional. Para los que, sin ser nada, manifestaron, confesaron, perjuraron que siempre vivirían en su humilde vivienda en Vallecas, que rechazarían salarios de diputado nacional, de senador, de eurodiputado; para los que mienten a sabiendas y han engañado tanto que se han creído sus propios embustes; para los que públicamente hablaron de que Monte la Reina se convertiría en una moderna instalación militar en la que profesionales del Ejército español trabajasen y contribuyeran al relanzamiento demográfico de la capital y de Toro; para los que prometieron que la N-122, entre Zamora y la frontera lusa se transformaría en moderna autovía, tal y como han hecho los hermanos portugueses en Tras os Montes; para la prensa alquilada del poder, para los almuecines de los partidos políticos que gobiernan en las instituciones públicas.
¿Nochebuena para Zamora? Si nuestra tierra solo conoce el mal económico, el mal demográfico, el mal cultural, el mal político, el mal del olvido regional y nacional, el mal de la envidia, el mal del rencor, el mal del sectarismo, el mal de la desinversión estatal, el mal de los comercios que cerraron, el mal de una geografía abandonada, el mal del desierto demográfico.
Será Nochebuena cualquier noche del año cuando gobiernen los más honrados, los más preparados, los más prudentes y los más tolerantes. Será Nochebuena para Zamora cuando nadie emigre, cuando los parados encuentren trabajo, cuando la prensa escriba en libertad, no al dictado, hasta transformarse en la voz de su amo; cuando Monte La Reina funcione como instalación militar, cuando podamos viajar a Portugal por una autovía moderna, cuando nuestras materias primas se industrialicen aquí, en empresas zamoranas; cuando nuestros jóvenes encuentren trabajo en nuestra provincia, cuando los jubilados cobren pensiones suficientes para vivir sus años de asueto, cuando no se cierren comercios, ni bares, ni cafeterías, ni restaurantes; cuando los autónomos merezcan el respeto político que al que se han hecho acreedores, cuando el Duero ría con sus dientes de agua, las nieblas nos arropen, la luna nos enseñe el camino de la libertad y el sol ilumine nuestra inteligencia para que la verdad se imponga a la mentira, la sonrisa al llanto, el bien al mal y usted y yo y aquel podamos enunciar: ¡Qué bello es vivir!
Eugenio-Jesús de Ávila


















Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.112