LIGA FEMENINA ENDESA
Fran García no mandó a sus pupilas a luchar contra los elementos arbitrales
Pésimo arbitraje que barrió para fuera de casa, dejando a las queseras con las mieles de un triunfo que merecieron tanto por actitud como por aptitud

Cierto es que el Quesos el Pastor no es una escuadra invencible -si lo fuera, estaría luchando por otras metas- pero si encima se le niega la justicia arbitral cuando juega con todas las de la ley contra un equipo, en teoría, superior poco más se puede hacer para lograr esa ansiada victoria que, en otras ocasiones -justo es reconocerlo- no merecieron, pero tampoco tuvieron.
De los tres últimos ataques de las de casa, en el primero no se consiguió ningún punto por fallo clamoroso de una jugadora -no voy a decir la pecadora- sola debajo de la canasta contraria y, los dos últimos, con faltas personales, una de ellas clamorosa, que no quisieron ver los árbitros y que hubieran supuesto la victoria para las de Fran.
Sabedor de la importancia de este partido, Fran ordenó una defensa férrea sobre las vascas, que iba dando sus frutos, pero no tenían continuidad en los ataques, lo que supuso un marcador lento en los primeros compases del partido, de tal manera que, a falta de 7 minutos para acabar el primer cuarto, un pobre 2-0 se reflejaba en el marcador, aunque en los dos minutos restantes las locales mandaban por un 8-4 y a partir de entonces los dígitos fueron subiendo hasta llegar a un empate a 10 a falta de 3 minutos y acabar en 12-15
Las forasteras infligieron un parcial de 0-5 al poco de empezar el segundo cuarto y, Fran, al quite, supo detener la sangría con un tiempo muerto. Ordenó una defensa en zona y Salas, que no había formado parte del quinteto inicial, fue la encargada de desatascar el juego con su acierto en el tiro y devolver un parcial de 7-2 que ajustó el marcador. De ahí, sin ningún dominador claro, aunque siempre por delante el Arasqui, se llegó al descanso con 26-32 que daba esperanzas.
Salas, con 3 personales e importante hasta ese momento, fue relegada al banquillo, pero ello no impidió que sus compañeras, con un acierto más coral y una defensa extenuante sobre las contrarias fueron estrechando el marcador has conseguir ponerse por delante al final de este tercer cuarto, por 45-41
En el último cuarto, las de casa salieron a por el partido. La defensa en zona se le atragantaba a las vascas y en ataque Montoliu tuvo momentos de gran acierto que no encontraba ninguna jugadora oponente. Madelen Urieta presionaba a los árbitros todo lo que podía y más, ganándose a pulso una amonestación técnica que ya había visto al principio del partido, pero de la que se salvó por segunda vez y de esos 8 puntos de margen con los que habían contado las de Fran, se llegaba a un marcador muy ajustado al final, que terminaría con esa vara de medir que hacíamos referencia al principio de esta crónica y quedó con la moraleja de que al pobre le quitan hasta lo que no tiene. 59-60 y a seguir creyendo.

Cierto es que el Quesos el Pastor no es una escuadra invencible -si lo fuera, estaría luchando por otras metas- pero si encima se le niega la justicia arbitral cuando juega con todas las de la ley contra un equipo, en teoría, superior poco más se puede hacer para lograr esa ansiada victoria que, en otras ocasiones -justo es reconocerlo- no merecieron, pero tampoco tuvieron.
De los tres últimos ataques de las de casa, en el primero no se consiguió ningún punto por fallo clamoroso de una jugadora -no voy a decir la pecadora- sola debajo de la canasta contraria y, los dos últimos, con faltas personales, una de ellas clamorosa, que no quisieron ver los árbitros y que hubieran supuesto la victoria para las de Fran.
Sabedor de la importancia de este partido, Fran ordenó una defensa férrea sobre las vascas, que iba dando sus frutos, pero no tenían continuidad en los ataques, lo que supuso un marcador lento en los primeros compases del partido, de tal manera que, a falta de 7 minutos para acabar el primer cuarto, un pobre 2-0 se reflejaba en el marcador, aunque en los dos minutos restantes las locales mandaban por un 8-4 y a partir de entonces los dígitos fueron subiendo hasta llegar a un empate a 10 a falta de 3 minutos y acabar en 12-15
Las forasteras infligieron un parcial de 0-5 al poco de empezar el segundo cuarto y, Fran, al quite, supo detener la sangría con un tiempo muerto. Ordenó una defensa en zona y Salas, que no había formado parte del quinteto inicial, fue la encargada de desatascar el juego con su acierto en el tiro y devolver un parcial de 7-2 que ajustó el marcador. De ahí, sin ningún dominador claro, aunque siempre por delante el Arasqui, se llegó al descanso con 26-32 que daba esperanzas.
Salas, con 3 personales e importante hasta ese momento, fue relegada al banquillo, pero ello no impidió que sus compañeras, con un acierto más coral y una defensa extenuante sobre las contrarias fueron estrechando el marcador has conseguir ponerse por delante al final de este tercer cuarto, por 45-41
En el último cuarto, las de casa salieron a por el partido. La defensa en zona se le atragantaba a las vascas y en ataque Montoliu tuvo momentos de gran acierto que no encontraba ninguna jugadora oponente. Madelen Urieta presionaba a los árbitros todo lo que podía y más, ganándose a pulso una amonestación técnica que ya había visto al principio del partido, pero de la que se salvó por segunda vez y de esos 8 puntos de margen con los que habían contado las de Fran, se llegaba a un marcador muy ajustado al final, que terminaría con esa vara de medir que hacíamos referencia al principio de esta crónica y quedó con la moraleja de que al pobre le quitan hasta lo que no tiene. 59-60 y a seguir creyendo.




















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