IGLESIA
El obispo presenta el Año Jubilar con motivo del IX Aniversario de la Restauración de la Sede de Zamora
Mañana, se abrirá en la Catedral, con presencia del Nuncio, a las seis de la tarde, con un proyecto que abarca exposiciones, conferencias, titulado "Raíces con Esperanza"
D. Fernando Valera, obispo de la Diócesis, al que acompañaron Fernando Toribio y Beatriz Riesco, presentó, en rueda de prensa, celebrada en una de las salas del Seminario Menor San Atilano, el Jubileo por el IX Centenario de la Restauración de la Sede Episcopal de Zamora, con el título de “Raíces con Esperanza”, que se iniciará mañana, viernes.
El obispo, en sus primeras palabras, comentó que “jubileo viene de júbilo, de alegría, y este quiere ser el signo de este año, la alegría de la misericordia, la alegría del perdón. Un Año Jubilar es una gracia, un regalo del Espíritu Santo para todos nosotros”.
Confeso D.Fernando Valera que se había encontrado con este acontecimiento: “Pensaba comenzar el Ministerio Episcopal de otra manera, como dije el primer día, escuchándome y acercándome, pero la escucha y el acercamiento han sido a través de la preparación de este Año Jubilar, que ha sido una experiencia muy bonita, muy apasionante, de ir construyendo una realidad. Vamos desentrañando un aspecto de nuestra vida y lo hacemos en común, con los sacerdotes, con los laicos; lo hemos gestado a través de las intervenciones de mucha gente”.
Recordó que estamos ante el IX Aniversario de la Restauración de la Sede: “900 años de sucesión apostólica, y en este tiempo de pandemia no podemos olvidar a los que han fallecido y están enfermos y a todos los sanitarios, que están en la trinchera de lucha contra el virus. Quiero también agradecer al señor Nuncio su presencia mañana, viernes, a las seis de la tarde, en la Catedral, porque, además, vendrán por segunda vez en muy poco tiempo para inaugurar y dar comienzo a este Año Jubilar que se extenderá desde el 19 de marzo de 2021 al 19 de marzo de 2022. La celebración se retransmitirá a través de la 8 de la Televisión de Zamora”.
El título de este Año Jubilar es “Raíces con Esperanza”. Así lo explicó monseñor Valera: “Esta Iglesia tiene raíces, tiene historia, tiene memoria. Y, por tanto, quien tiene identidad, quien tiene raíces y tiene memoria, tiene futuro. Zamora tiene un camino hacia el futuro para vivirlo con esperanza. Un Jubileo es también un tiempo para la experiencia de Dios, para llevar a Dios a los hombres y a los hombres a Dios”.
Los templos jubilares serán la Catedral y Santiago del Burgo, no obstante, “pero también estaremos presentes en todos los arciprestazgos y las parroquias. Celebraremos varios acontecimientos: el Año Santo de San José, el Año Compostelano, recuerdo que tenemos 350 kilómetros de Camino de Santiago en nuestra Diócesis, y el Año de la Familia. Se trata de un tiempo que queremos de diálogo. Vamos a abrirnos al diálogo con la sociedad, algo que el Papa Francisco nos ha pedido, como crear espacios de amistad social, de encuentros con todas las instancias, tanto las culturales, como las políticas, económicas para entrar en diálogo y ver cuál puede ser nuestra aportación y cómo construyendo la amistad social y la cercanía podemos mirar al futuro”.
D. Fernando Valera hizo un guiño a la hostelería, que “tan mal lo está pasando en esta pandemia, porque un Año Jubilar es una invitación, cuando corresponda, a que nos visiten y gane la gente el jubileo y acogerlos con todos los medios de Zamora. Esperanza, futuro, cercanía, momento para vivir la ternura de Dios, porque Dios nos ama. Y otro aspecto de nuestro Dios en un Jubileo es la fecundidad evangélica. El Papa Francisco nos invita a recibir la historia, a tener memoria; nos invita a custodiar lo que tenemos y a transmitir la fe y lo que nos constituye evangélicamente como buena noticia para nuestro mundo. Es una alegría y un gozo estar aquí, casi a punto de cumplir mis primeros cien días como obispo de Zamora, en este acontecimiento de apertura de este Año Jubilar”.
Tras la intervención de D. Fernando Valera, Fernando Toribio profundizo en lo dicho por el obispo: “El hilo conductor de un Jubileo es haber cumplido 900 años de la Restauración de la Sede Episcopal de Zamora. Nuestro obispo pidió al Papa la posibilidad de tener un Año Jubilar y el Papa lo concedió así. El hilo ordinario es lo que quiere decir ganar el Jubileo; es decir, la gracia de Dios que nos ofrece de forma especial, de misericordia y perdón, en este tiempo importante para la vida de nuestra Diócesis, con las condiciones habituales: acoger el perdón de Dios y su Misericordia, a través de la confesión; unirse a Dios en la Eucaristía, y unirse a los hermanos, rezando el Credo y a la Iglesia. Eso es lo que se llama ganar el Jubileo. Pero, en torno a ello, se realiza todo un proyecto. Dar las gracias por esos 900 años de historia y después mirar hacia adelante para ver cómo podemos seguir creciendo. Hoy necesitamos seguir caminando”.
El proyecto se concretará, según Toribio, en “caminatas compostelanas a lo largo de nuestro territorio; el Año de San José se hará presente en todas las iglesias con distintas actividades; el Año de la Familia tratará de ponerla en el centro, con actividades específicas. Habrá unas cuantas exposiciones, la primera de San José, que se inicia hoy en este Claustro, y habrá alguna más la semana que viene y varias exposiciones a lo largo de todo el año de todo nuestro patrimonio y un ciclo de conferencias significativas recorriendo nuestra historia, e intentando alumbrar lo que es nuestro presente y nuestro futuro. Habrá diálogo con la cultura actual, con artistas de todas las dimensiones, la fe, la cultura y la relación entre las dos. Y otro eje, transversal, el de la implicación social, porque tenemos clara conciencia de nuestra vocación como Iglesia de colabora en la construcción de este mundo, ayudar y aportar lo mejor que tenemos. Por ello intentaremos potenciar el diálogo social en torno a temas significativos: pobreza, emigración, despoblación, la soledad. Intentaremos buscar caminos de diálogo, para ver entre todos, creyentes y no creyentes, cómo podemos ir trabajando en esa dirección. Y también la dimensión caritativa social. Todos los meses trabajaremos algún proyecto y empezaremos por el desempleo, para ver cuál es la realidad y ver qué podemos ir haciendo para ayudar a resolver o a sanar este tipo de situaciones”.
D. Fernando Valera, obispo de la Diócesis, al que acompañaron Fernando Toribio y Beatriz Riesco, presentó, en rueda de prensa, celebrada en una de las salas del Seminario Menor San Atilano, el Jubileo por el IX Centenario de la Restauración de la Sede Episcopal de Zamora, con el título de “Raíces con Esperanza”, que se iniciará mañana, viernes.
El obispo, en sus primeras palabras, comentó que “jubileo viene de júbilo, de alegría, y este quiere ser el signo de este año, la alegría de la misericordia, la alegría del perdón. Un Año Jubilar es una gracia, un regalo del Espíritu Santo para todos nosotros”.
Confeso D.Fernando Valera que se había encontrado con este acontecimiento: “Pensaba comenzar el Ministerio Episcopal de otra manera, como dije el primer día, escuchándome y acercándome, pero la escucha y el acercamiento han sido a través de la preparación de este Año Jubilar, que ha sido una experiencia muy bonita, muy apasionante, de ir construyendo una realidad. Vamos desentrañando un aspecto de nuestra vida y lo hacemos en común, con los sacerdotes, con los laicos; lo hemos gestado a través de las intervenciones de mucha gente”.
Recordó que estamos ante el IX Aniversario de la Restauración de la Sede: “900 años de sucesión apostólica, y en este tiempo de pandemia no podemos olvidar a los que han fallecido y están enfermos y a todos los sanitarios, que están en la trinchera de lucha contra el virus. Quiero también agradecer al señor Nuncio su presencia mañana, viernes, a las seis de la tarde, en la Catedral, porque, además, vendrán por segunda vez en muy poco tiempo para inaugurar y dar comienzo a este Año Jubilar que se extenderá desde el 19 de marzo de 2021 al 19 de marzo de 2022. La celebración se retransmitirá a través de la 8 de la Televisión de Zamora”.
El título de este Año Jubilar es “Raíces con Esperanza”. Así lo explicó monseñor Valera: “Esta Iglesia tiene raíces, tiene historia, tiene memoria. Y, por tanto, quien tiene identidad, quien tiene raíces y tiene memoria, tiene futuro. Zamora tiene un camino hacia el futuro para vivirlo con esperanza. Un Jubileo es también un tiempo para la experiencia de Dios, para llevar a Dios a los hombres y a los hombres a Dios”.
Los templos jubilares serán la Catedral y Santiago del Burgo, no obstante, “pero también estaremos presentes en todos los arciprestazgos y las parroquias. Celebraremos varios acontecimientos: el Año Santo de San José, el Año Compostelano, recuerdo que tenemos 350 kilómetros de Camino de Santiago en nuestra Diócesis, y el Año de la Familia. Se trata de un tiempo que queremos de diálogo. Vamos a abrirnos al diálogo con la sociedad, algo que el Papa Francisco nos ha pedido, como crear espacios de amistad social, de encuentros con todas las instancias, tanto las culturales, como las políticas, económicas para entrar en diálogo y ver cuál puede ser nuestra aportación y cómo construyendo la amistad social y la cercanía podemos mirar al futuro”.
D. Fernando Valera hizo un guiño a la hostelería, que “tan mal lo está pasando en esta pandemia, porque un Año Jubilar es una invitación, cuando corresponda, a que nos visiten y gane la gente el jubileo y acogerlos con todos los medios de Zamora. Esperanza, futuro, cercanía, momento para vivir la ternura de Dios, porque Dios nos ama. Y otro aspecto de nuestro Dios en un Jubileo es la fecundidad evangélica. El Papa Francisco nos invita a recibir la historia, a tener memoria; nos invita a custodiar lo que tenemos y a transmitir la fe y lo que nos constituye evangélicamente como buena noticia para nuestro mundo. Es una alegría y un gozo estar aquí, casi a punto de cumplir mis primeros cien días como obispo de Zamora, en este acontecimiento de apertura de este Año Jubilar”.
Tras la intervención de D. Fernando Valera, Fernando Toribio profundizo en lo dicho por el obispo: “El hilo conductor de un Jubileo es haber cumplido 900 años de la Restauración de la Sede Episcopal de Zamora. Nuestro obispo pidió al Papa la posibilidad de tener un Año Jubilar y el Papa lo concedió así. El hilo ordinario es lo que quiere decir ganar el Jubileo; es decir, la gracia de Dios que nos ofrece de forma especial, de misericordia y perdón, en este tiempo importante para la vida de nuestra Diócesis, con las condiciones habituales: acoger el perdón de Dios y su Misericordia, a través de la confesión; unirse a Dios en la Eucaristía, y unirse a los hermanos, rezando el Credo y a la Iglesia. Eso es lo que se llama ganar el Jubileo. Pero, en torno a ello, se realiza todo un proyecto. Dar las gracias por esos 900 años de historia y después mirar hacia adelante para ver cómo podemos seguir creciendo. Hoy necesitamos seguir caminando”.
El proyecto se concretará, según Toribio, en “caminatas compostelanas a lo largo de nuestro territorio; el Año de San José se hará presente en todas las iglesias con distintas actividades; el Año de la Familia tratará de ponerla en el centro, con actividades específicas. Habrá unas cuantas exposiciones, la primera de San José, que se inicia hoy en este Claustro, y habrá alguna más la semana que viene y varias exposiciones a lo largo de todo el año de todo nuestro patrimonio y un ciclo de conferencias significativas recorriendo nuestra historia, e intentando alumbrar lo que es nuestro presente y nuestro futuro. Habrá diálogo con la cultura actual, con artistas de todas las dimensiones, la fe, la cultura y la relación entre las dos. Y otro eje, transversal, el de la implicación social, porque tenemos clara conciencia de nuestra vocación como Iglesia de colabora en la construcción de este mundo, ayudar y aportar lo mejor que tenemos. Por ello intentaremos potenciar el diálogo social en torno a temas significativos: pobreza, emigración, despoblación, la soledad. Intentaremos buscar caminos de diálogo, para ver entre todos, creyentes y no creyentes, cómo podemos ir trabajando en esa dirección. Y también la dimensión caritativa social. Todos los meses trabajaremos algún proyecto y empezaremos por el desempleo, para ver cuál es la realidad y ver qué podemos ir haciendo para ayudar a resolver o a sanar este tipo de situaciones”.


















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