NOCTURNOS
Amar como se escribe y escribir como se ama
Confieso mi vulgaridad cuando mis tareas apenas me interesan. Desde niño, me movió la pasión. Sin emociones, no soy yo. Escribo como amo y amo como escribo. No me conformo con estar a gusto con una mujer o un amigo. Necesito delirio, arrebato, adoración para darme por completo. No amo a quien no puede tener. Me voy. Me alejo. Me diluyo.
No soy amigo de hombres tóxicos, de gente dañina, de envidiosos. Mi periódico soy yo. Hay páginas que me explican, que me dibujan, que expresan lo que siento. Hay otras que pertenecen al vulgo, a la res pública, a malandrines.
La tinta que esculpe cada palabra es mi sangre. La sintaxis circula por mis arterias. Mi alma se halla preñada de verbos. Intento encontrar la belleza en todo lo que hago. A veces no la hallo. Pero no me rindo, no me resigno.
El Día de Zamora inició su viaje por el estanque de la ciudad del alma hace ya más de once años. Casi 400 ediciones desde aquel 6 de junio de 2010. Entonces soñaba con marcar una época en el periodismo zamorano. Hoy, me siento solo ante mi forma de entender la prensa. Quizá sea un hombre ridículo que camina hacia ninguna parte. Ahora bien, siempre enamora de la belleza, siempre prendado de ti, amor.
Eugenio-Jesus de Ávila
Confieso mi vulgaridad cuando mis tareas apenas me interesan. Desde niño, me movió la pasión. Sin emociones, no soy yo. Escribo como amo y amo como escribo. No me conformo con estar a gusto con una mujer o un amigo. Necesito delirio, arrebato, adoración para darme por completo. No amo a quien no puede tener. Me voy. Me alejo. Me diluyo.
No soy amigo de hombres tóxicos, de gente dañina, de envidiosos. Mi periódico soy yo. Hay páginas que me explican, que me dibujan, que expresan lo que siento. Hay otras que pertenecen al vulgo, a la res pública, a malandrines.
La tinta que esculpe cada palabra es mi sangre. La sintaxis circula por mis arterias. Mi alma se halla preñada de verbos. Intento encontrar la belleza en todo lo que hago. A veces no la hallo. Pero no me rindo, no me resigno.
El Día de Zamora inició su viaje por el estanque de la ciudad del alma hace ya más de once años. Casi 400 ediciones desde aquel 6 de junio de 2010. Entonces soñaba con marcar una época en el periodismo zamorano. Hoy, me siento solo ante mi forma de entender la prensa. Quizá sea un hombre ridículo que camina hacia ninguna parte. Ahora bien, siempre enamora de la belleza, siempre prendado de ti, amor.
Eugenio-Jesus de Ávila
















Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.217.34