PRIMERA DIVISIÓN RFEF
El Zamora CF no juega una final ante el Calahorra, pero Movilla quizá... su continuidad
A las 18.30 horas, en el Ruta de la Plata, los rojiblancos quieren demostrar su real valía y confirmar al técnico vasco en el banquillo
El Zamora Club de Fútbol no juega esta tarde, ni mucho menos, una final; pero intuyo que será decisivo para Movilla, un técnico capital en la construcción de un gran equipo rojiblanco. Una derrota o un empate ante el Calahorra, en el encuentro que comenzará a las 18.30 horas, en el Ruta de la Plata implicaría que el propio técnico vasco, desmoralizado, presentase su dimisión.
Pero quiero ser optimista, porque el cuadro rojiblanco no merece ocupar puesto de descenso en este comienzo de competición. No ha sido inferior a casi todos los equipos que le ganaron. Ahora bien, tampoco es vendible que no se haya sumado ni un solo punto en casa, ni que el balance en ataque solo se cifre en tres goles. Parece un fenómeno esotérico. Porque el Zamora crea muchas oportunidades, de hecho, los porteros rivales suelen ser los mejores de su equipo, porque, ante los rojiblancos, se lucen con paradas excepcionales. Por el contrario, siempre se regalan al contrario goles, gestados en hechos inexplicables que escapan a la razón.
¿Es culpa del entrenador que un delantero falle, solo ante el meta contrario, una y otra vez, o que la defensa entregue siempre goles al rival? El Zamora no gana más por errores individuales que por carencias del colectivo. No obstante, soy de los que piensan que se ha fichado mucho, pero mal. Navas no ha mejorado, verbigracia, hasta el momento, las prestaciones de Guille Perero; ni Jorge Fernández las de Escudero; Xisco, un veterano, que jugó hasta en Primera División, parece un neófito. Baqué, un jugador que conoce perfectamente Movilla todavía no ha demostrado su valía. Luque, que se salía en la Cultural, solo ha dado muestras de su calidad a cuentagotas. La delantera falla lo imposible. Rojo, un lateral que venía precedido de gran fama, ni ataque ni defiende. Y tanto Ramos como Dani Hernández no han alcanzado las prestaciones de la pasada campaña, donde demostraron calidad, talento y clase.
En fin, esta tarde, más que nunca, no se puede fallar. El Calahorra, que no debe ser nada del otro mundo, entrará en el Ruta de la Plata dispuesto a sumar, pues, visto lo visto, el estadio rojiblanco, hasta la fecha, parece un chollo para las escuadras visitantes. No se olvide que el cuadro riojano ocupa puesto de descenso, que suma ocho puntos, que buscará aquí aliviar sus penas. Por lo tanto, si no se gana al equipo calagurritano, apaga y…vámonos. Pero no se adónde.
El Zamora Club de Fútbol no juega esta tarde, ni mucho menos, una final; pero intuyo que será decisivo para Movilla, un técnico capital en la construcción de un gran equipo rojiblanco. Una derrota o un empate ante el Calahorra, en el encuentro que comenzará a las 18.30 horas, en el Ruta de la Plata implicaría que el propio técnico vasco, desmoralizado, presentase su dimisión.
Pero quiero ser optimista, porque el cuadro rojiblanco no merece ocupar puesto de descenso en este comienzo de competición. No ha sido inferior a casi todos los equipos que le ganaron. Ahora bien, tampoco es vendible que no se haya sumado ni un solo punto en casa, ni que el balance en ataque solo se cifre en tres goles. Parece un fenómeno esotérico. Porque el Zamora crea muchas oportunidades, de hecho, los porteros rivales suelen ser los mejores de su equipo, porque, ante los rojiblancos, se lucen con paradas excepcionales. Por el contrario, siempre se regalan al contrario goles, gestados en hechos inexplicables que escapan a la razón.
¿Es culpa del entrenador que un delantero falle, solo ante el meta contrario, una y otra vez, o que la defensa entregue siempre goles al rival? El Zamora no gana más por errores individuales que por carencias del colectivo. No obstante, soy de los que piensan que se ha fichado mucho, pero mal. Navas no ha mejorado, verbigracia, hasta el momento, las prestaciones de Guille Perero; ni Jorge Fernández las de Escudero; Xisco, un veterano, que jugó hasta en Primera División, parece un neófito. Baqué, un jugador que conoce perfectamente Movilla todavía no ha demostrado su valía. Luque, que se salía en la Cultural, solo ha dado muestras de su calidad a cuentagotas. La delantera falla lo imposible. Rojo, un lateral que venía precedido de gran fama, ni ataque ni defiende. Y tanto Ramos como Dani Hernández no han alcanzado las prestaciones de la pasada campaña, donde demostraron calidad, talento y clase.
En fin, esta tarde, más que nunca, no se puede fallar. El Calahorra, que no debe ser nada del otro mundo, entrará en el Ruta de la Plata dispuesto a sumar, pues, visto lo visto, el estadio rojiblanco, hasta la fecha, parece un chollo para las escuadras visitantes. No se olvide que el cuadro riojano ocupa puesto de descenso, que suma ocho puntos, que buscará aquí aliviar sus penas. Por lo tanto, si no se gana al equipo calagurritano, apaga y…vámonos. Pero no se adónde.





















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