POLÍTICA
Mañueco y Marlaska vienen a reírse de los zamoranos
Alfonso Fernández Mañueco ha hecho en Zamora unas declaraciones impropias del líder político del partido que ha gobernado Castilla y León y todas las instituciones de Zamora durante la inmensa mayoría de los últimos 30 años. Un partido que tiene en Zamora 799 concejales, de ellos 157 son alcaldes, una diputada nacional y tres senadores además de tres procuradores autonómicos y 12 diputados provinciales. Dicho de otra manera, prácticamente cualquier actividad económica de la Provincia depende de esa máquina de poder y colocación que es el PP de Zamora. Exactamente igual que el PSOE lo ha sido en Andalucía.
Sus políticas, coincidentes con las del PSOE en lo fundamental, y como tal firme defensor de la agenda 20-30, esa que se encargó de aplicar Pablo Iglesias mientras fue ministro, han agravado la despoblación en Zamora. Los resultados de estos “gestores” del PP se resumen recordando que desde el comienzo de siglo, Zamora ha perdido el 16% de su población, pasando de 203.000 a 170.000 habitantes. Esa es la realidad de la política del PP.
Tiene el cuajo de afirmar que “Voy a defender a las personas de esta tierra frente al 'sanchismo' y lo voy a hacer en todos los frentes”. ¿Del “sanchismo” con el que ha pactado el PP repartirse el Tribunal de Cuentas, Tribunal Constitucional y nombrar a un Defensor del Pueblo que no defiende al niño de Canet de Mar para que pueda estudiar en castellano y no sufra el acoso al que le somete el separatismo catalán?
En este contexto, Fernández Mañueco se puso digno, y criticó con razón el cierre precipitado de centrales térmicas en Castilla y León, como uno de los condicionantes del incremento del precio de la luz. Pero es como hablar de la soga en la casa del ahorcado. En agosto de 2017 el Gobierno de Mariano Rajoy decretó el cierre de la central nuclear de Garoña en Burgos, que producía muchísima más energía, limpia y no contaminante, que las térmicas de Castilla y León. La única razón para su cierre fue de índole política, el pretender quedar bien con la izquierda que siempre ha sido contraria a la energía nuclear o a cualquier política que permita el progreso. Y el PP, la derechita cobarde, ha seguido su política energética, con los resultados que ahora vemos. El PP y el PSOE han fiado la producción de electricidad a los aerogeneradores.
Las decisiones demagógicas y populistas tienen consecuencias.
Mañueco reprochó también al Gobierno de España que defienda más al lobo que a los ganaderos. Estamos de acuerdo en reconocer que Sánchez está haciendo un tremendo daño al campo. Pero se olvida Mañueco, o no lo sabe, que el principal problema del campo es la aplicación de la agenda globalista 20-30 de la que su partido es un firme defensor.
Frente a esta política, VOX propone la Agenda España. La política de puertas abiertas al producto extranjero, que el PP de Mañueco ha defendido y defiende, supone, a su vez, la desaparición de numerosas explotaciones agrícolas y ganaderas, incapaces de hacer frente a la competencia desleal de los productos procedentes de países en vías de desarrollo.
Es urgente acabar con esta legislación que arruina a nuestros productores, destruye miles de puestos de trabajo y acelera el drama de la despoblación en la España abandonada por los sucesivos gobiernos del PP y PSOE. China y otras potencias no pueden seguir beneficiándose de las políticas verdes europeas mientras lideran las estadísticas de contaminación y trabajo en condiciones de semiesclavitud, violando de manera sistemática las exigencias de una competencia leal.
Señor Fernández Mañueco, el lobo del campo, además de ese cánido, es la agenda 20-30. Mientras su partido y el PSOE no la abandonen, la despoblación de Zamora seguirá y el campo seguirá arruinándose. No se engañe, ni nos engañe.
No venga a Zamora a reírse de la miseria y despoblación a la que sus políticas nos han abocado.
Estábamos en estas, cuando aparece por nuestras tierras el indigno ministro Marlaska.
Nos dice que el PSOE lucha contra el "reto demográfico" (eufemismo progre de despoblación) aplicando unas políticas “rápidas, justas y solidarias”. Naturalmente no dijo en qué consistían, pero muy eficaces no han debido de ser.
Este Ministro solo ha sido rápido, aunque no justo, para mandar etarras a casa, para indignar a las fuerzas de órden público, para tapar el escándalo de las maletas de Delsy Rodríguez y el ex ministro Ábalos, para considerar agresión homófoba sin pruebas las lesiones de un individuo que mintió a la policía en Madrid, para considerar violencia de género la actuación de un hombre que trató de evitar que su mujer se precipitara por una ventana en Valladolid, para echar al coronel Pérez de los Cobos y así complacer a los separatistas y en fin, para permitir a la extrema izquierda que se dedique a apedrear a sus adversarios políticos, como hicieron en Vallecas, a la vez que acusaba a VOX de mandarle a él y a Pablo Iglesias cartas con balas, sabiendo que era absolutamente falso. ¡Cuánta indignidad en un ministro del Interior!
No sabemos si habrá vuelto a prometer lo de Monte la Reina, o la “autopista” de Alcañices. Dos clásicos del PSOE. O electricidad a precio de saldo. Da igual, todo en el PSOE es mentira, como siempre.
Muchos líderes del PP-PSOE en Zamora. Se aventuran elecciones anticipadas.
VOX Zamora.
Alfonso Fernández Mañueco ha hecho en Zamora unas declaraciones impropias del líder político del partido que ha gobernado Castilla y León y todas las instituciones de Zamora durante la inmensa mayoría de los últimos 30 años. Un partido que tiene en Zamora 799 concejales, de ellos 157 son alcaldes, una diputada nacional y tres senadores además de tres procuradores autonómicos y 12 diputados provinciales. Dicho de otra manera, prácticamente cualquier actividad económica de la Provincia depende de esa máquina de poder y colocación que es el PP de Zamora. Exactamente igual que el PSOE lo ha sido en Andalucía.
Sus políticas, coincidentes con las del PSOE en lo fundamental, y como tal firme defensor de la agenda 20-30, esa que se encargó de aplicar Pablo Iglesias mientras fue ministro, han agravado la despoblación en Zamora. Los resultados de estos “gestores” del PP se resumen recordando que desde el comienzo de siglo, Zamora ha perdido el 16% de su población, pasando de 203.000 a 170.000 habitantes. Esa es la realidad de la política del PP.
Tiene el cuajo de afirmar que “Voy a defender a las personas de esta tierra frente al 'sanchismo' y lo voy a hacer en todos los frentes”. ¿Del “sanchismo” con el que ha pactado el PP repartirse el Tribunal de Cuentas, Tribunal Constitucional y nombrar a un Defensor del Pueblo que no defiende al niño de Canet de Mar para que pueda estudiar en castellano y no sufra el acoso al que le somete el separatismo catalán?
En este contexto, Fernández Mañueco se puso digno, y criticó con razón el cierre precipitado de centrales térmicas en Castilla y León, como uno de los condicionantes del incremento del precio de la luz. Pero es como hablar de la soga en la casa del ahorcado. En agosto de 2017 el Gobierno de Mariano Rajoy decretó el cierre de la central nuclear de Garoña en Burgos, que producía muchísima más energía, limpia y no contaminante, que las térmicas de Castilla y León. La única razón para su cierre fue de índole política, el pretender quedar bien con la izquierda que siempre ha sido contraria a la energía nuclear o a cualquier política que permita el progreso. Y el PP, la derechita cobarde, ha seguido su política energética, con los resultados que ahora vemos. El PP y el PSOE han fiado la producción de electricidad a los aerogeneradores.
Las decisiones demagógicas y populistas tienen consecuencias.
Mañueco reprochó también al Gobierno de España que defienda más al lobo que a los ganaderos. Estamos de acuerdo en reconocer que Sánchez está haciendo un tremendo daño al campo. Pero se olvida Mañueco, o no lo sabe, que el principal problema del campo es la aplicación de la agenda globalista 20-30 de la que su partido es un firme defensor.
Frente a esta política, VOX propone la Agenda España. La política de puertas abiertas al producto extranjero, que el PP de Mañueco ha defendido y defiende, supone, a su vez, la desaparición de numerosas explotaciones agrícolas y ganaderas, incapaces de hacer frente a la competencia desleal de los productos procedentes de países en vías de desarrollo.
Es urgente acabar con esta legislación que arruina a nuestros productores, destruye miles de puestos de trabajo y acelera el drama de la despoblación en la España abandonada por los sucesivos gobiernos del PP y PSOE. China y otras potencias no pueden seguir beneficiándose de las políticas verdes europeas mientras lideran las estadísticas de contaminación y trabajo en condiciones de semiesclavitud, violando de manera sistemática las exigencias de una competencia leal.
Señor Fernández Mañueco, el lobo del campo, además de ese cánido, es la agenda 20-30. Mientras su partido y el PSOE no la abandonen, la despoblación de Zamora seguirá y el campo seguirá arruinándose. No se engañe, ni nos engañe.
No venga a Zamora a reírse de la miseria y despoblación a la que sus políticas nos han abocado.
Estábamos en estas, cuando aparece por nuestras tierras el indigno ministro Marlaska.
Nos dice que el PSOE lucha contra el "reto demográfico" (eufemismo progre de despoblación) aplicando unas políticas “rápidas, justas y solidarias”. Naturalmente no dijo en qué consistían, pero muy eficaces no han debido de ser.
Este Ministro solo ha sido rápido, aunque no justo, para mandar etarras a casa, para indignar a las fuerzas de órden público, para tapar el escándalo de las maletas de Delsy Rodríguez y el ex ministro Ábalos, para considerar agresión homófoba sin pruebas las lesiones de un individuo que mintió a la policía en Madrid, para considerar violencia de género la actuación de un hombre que trató de evitar que su mujer se precipitara por una ventana en Valladolid, para echar al coronel Pérez de los Cobos y así complacer a los separatistas y en fin, para permitir a la extrema izquierda que se dedique a apedrear a sus adversarios políticos, como hicieron en Vallecas, a la vez que acusaba a VOX de mandarle a él y a Pablo Iglesias cartas con balas, sabiendo que era absolutamente falso. ¡Cuánta indignidad en un ministro del Interior!
No sabemos si habrá vuelto a prometer lo de Monte la Reina, o la “autopista” de Alcañices. Dos clásicos del PSOE. O electricidad a precio de saldo. Da igual, todo en el PSOE es mentira, como siempre.
Muchos líderes del PP-PSOE en Zamora. Se aventuran elecciones anticipadas.
VOX Zamora.




















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