ZAMORANA
¡Todopoderoso Adif, implícate con Zamora!
Como muchos zamoranos, amo Zamora, la paseo, la estudio, investigo sus rincones: capital, pueblos, comarcas… y no deja de sorprenderme la cantidad de joyas arquitectónicas emblemáticas y únicas abandonadas a su suerte, el desconocimiento de los propios zamoranos y la desidia de los poderes públicos locales y autonómicos que no luchan para preservar esas edificaciones singulares, exponentes de un pasado glorioso que no se deben perder.
Desde mi posición de observadora, continúo en mi cruzada de no silenciar los problemas de esta provincia y de sacar a la luz todo aquello que la perjudique o la mengüe, para que originarios y foráneos sepan que disponemos de un vasto patrimonio que se puede disipar si no se remedian sus carencias a tiempo; y para que las autoridades competentes se impliquen y pongan solución.
Hace unos días asistimos al penoso espectáculo del derribo por parte de Adif de la antigua estación de Andavías, que cubría la línea Zamora-Puebla de Sanabria-Coruña. Lo que fue un apeadero, desde que dejó de funcionar, estuvo a merced de vándalos que hicieron pintadas en sus paredes y de las inclemencias del tiempo que, finalmente, acabaron por derruir la balconada y el tejado.
Urge salvaguardar el pasado, y por este motivo, apelo a que Adif, todopoderosa compañía propietaria de estos hermosos apeaderos, que también tiene en la capital terrenos en la estación, olvidados, obviados, perdidos, sin ceder de una vez al Ayuntamiento de Zamora para que instale empresas importantes en ese entorno; apelo a Adif –repito- para que no deje que otras estaciones de la provincia sigan los mismos pasos que Andavías; en esta ocasión me refiero en concreto a las estaciones de:
la Torre de Aliste, Cabañas de Aliste y San Pedro de las Herrerías (en Aliste).
Robledo de Sanabria, Requejo y Lubián (en Sanabria).
En ambos casos, tanto los apeaderos como los terrenos mencionados, precisan con urgencia que los trámites administrativos se resuelvan con el fin de que pueda darse utilidad a estos inmuebles representativos que, en el caso de Aliste y Sanabria forman parte de un rico patrimonio arquitectónico que yace en un penoso estado de abandono formando parte de una lista de bienes demasiado larga en la provincia de Zamora de estructuras pasadas que, en la actualidad se han convertido en obsoletas e inutilizadas, pero que deben protegerse y reconvertirse para usos sociales o turísticos con el fin de no perder la identidad de esas regiones, ya que se trata de edificios históricos cuya recuperación es una necesidad antes de que acaben convirtiéndose en ruinas por culpa de la indolencia de políticos y administraciones que se pierden en dilatadas disquisiciones que duran años, cuando el tiempo en este caso es un enemigo que juega en contra.
Desde estas líneas, insto a Adif a que no siga olvidándose de Zamora, acabe con este abandono secular, pacte con los Ayuntamientos correspondientes, ceda los terrenos y se pongan cuanto antes manos a la obra.
Mª Soledad Martín Turiño
Como muchos zamoranos, amo Zamora, la paseo, la estudio, investigo sus rincones: capital, pueblos, comarcas… y no deja de sorprenderme la cantidad de joyas arquitectónicas emblemáticas y únicas abandonadas a su suerte, el desconocimiento de los propios zamoranos y la desidia de los poderes públicos locales y autonómicos que no luchan para preservar esas edificaciones singulares, exponentes de un pasado glorioso que no se deben perder.
Desde mi posición de observadora, continúo en mi cruzada de no silenciar los problemas de esta provincia y de sacar a la luz todo aquello que la perjudique o la mengüe, para que originarios y foráneos sepan que disponemos de un vasto patrimonio que se puede disipar si no se remedian sus carencias a tiempo; y para que las autoridades competentes se impliquen y pongan solución.
Hace unos días asistimos al penoso espectáculo del derribo por parte de Adif de la antigua estación de Andavías, que cubría la línea Zamora-Puebla de Sanabria-Coruña. Lo que fue un apeadero, desde que dejó de funcionar, estuvo a merced de vándalos que hicieron pintadas en sus paredes y de las inclemencias del tiempo que, finalmente, acabaron por derruir la balconada y el tejado.
Urge salvaguardar el pasado, y por este motivo, apelo a que Adif, todopoderosa compañía propietaria de estos hermosos apeaderos, que también tiene en la capital terrenos en la estación, olvidados, obviados, perdidos, sin ceder de una vez al Ayuntamiento de Zamora para que instale empresas importantes en ese entorno; apelo a Adif –repito- para que no deje que otras estaciones de la provincia sigan los mismos pasos que Andavías; en esta ocasión me refiero en concreto a las estaciones de:
la Torre de Aliste, Cabañas de Aliste y San Pedro de las Herrerías (en Aliste).
Robledo de Sanabria, Requejo y Lubián (en Sanabria).
En ambos casos, tanto los apeaderos como los terrenos mencionados, precisan con urgencia que los trámites administrativos se resuelvan con el fin de que pueda darse utilidad a estos inmuebles representativos que, en el caso de Aliste y Sanabria forman parte de un rico patrimonio arquitectónico que yace en un penoso estado de abandono formando parte de una lista de bienes demasiado larga en la provincia de Zamora de estructuras pasadas que, en la actualidad se han convertido en obsoletas e inutilizadas, pero que deben protegerse y reconvertirse para usos sociales o turísticos con el fin de no perder la identidad de esas regiones, ya que se trata de edificios históricos cuya recuperación es una necesidad antes de que acaben convirtiéndose en ruinas por culpa de la indolencia de políticos y administraciones que se pierden en dilatadas disquisiciones que duran años, cuando el tiempo en este caso es un enemigo que juega en contra.
Desde estas líneas, insto a Adif a que no siga olvidándose de Zamora, acabe con este abandono secular, pacte con los Ayuntamientos correspondientes, ceda los terrenos y se pongan cuanto antes manos a la obra.
Mª Soledad Martín Turiño



















Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.213