ANÁLISIS
2022: adiós a otro año de decadencia provincial
2022 se muere. Zamora, también. ¡Cómo definir la situación social y económica de nuestra provincia cuando hemos conocido que somos ya 2.242 zamoranos menos viviendo en esta geografía de 10.500 km2! Hay problemas que tienen solución. El de la despoblación y la inactividad económica solo se resolverían con decisiones políticas de la más alta institución pública del Estado: el Gobierno que preside Pedro Sánchez. Como no creo, en absoluto, en que el presidente piense en el porvenir de nuestra provincia, porque su principal preocupación se llama Cataluña y conceder todo lo que se le pide por parte de ERC, principal socio político, no preveo que en 2023 Zamora viva un punto de inflexión en su economía y demografía.
Del año que estamos a punto de enterrar, solo salvaría Fromago, una Feria Internacional del Queso que organizó Francisco José Requejo, presidente de la Diputación, sobre una idea de Zamora10, y que la gente pudo circular en cierta libertad por calles y establecimientos públicos, tras años de confinamiento y mascarilla.
En nuestra provincia, donde somos cada vez menos, pero peor avenidos, conocimos, como estaba anunciado, la ruptura empresarial. CEOE- Cepyme y Cámara de Comercio, presidida por dos jubilados, dejaba Zamora10, sin que jamás se supiera la razón principal de este adiós sin palabras
Se siguieron cerrando establecimientos comerciales, bares también, mientras los locales se quedaban vacíos, con el cartel de alquilo o vendo. No recuerdo inversiones poderosas en nuevas empresas, ni avances en la autovía entre Zamora y la frontera lusa, ni en Monte la Reina, de hecho, los 20 millones de los presupuestos de 2022, no gastados, se vuelven a colocar en los PGE 2023. Y, reitero, el futuro de nuestra provincia pasa por las inversiones del Estado, porque las grandes inversiones prefieren otras provincias.
El 2023 guarda dos convocatorias electorales decisivas para nuestra provincia y para España. En mayo, comicios municipales. Ya se conocen los alcaldables de PP, Jesús María Prada Saavedra, y del PSOE, David Gago. Se intuye que Guarido, porque así se lo piden sus cuates, dará la cara por enésima vez, y Requejo dejará la Ciudadanos. Presiento, no obstante, que el actual inquilino del Hospital de la Encarnación liderará la candidatura a la Casa de las Panaderas de un nuevo partido, que ya tiene nombre, zamorano, que llegará a la cita electoral con enorme fuerza, porque esta provincia necesita ya una formación sin tutelas vallisoletanas o madrileñas.
Insisto en que los próximos cuatros años (2023-2027) marcarán el futuro de nuestra ciudad y provincia. En la capital, gozaremos de un nuevo Museo de Semana Santa, del que espero no sea otro almacén de pasos; el Conservatorio de Música, el Centro Cívico, la nueva Residencia para mayores de la Junta de Castilla y León y el Parque de Bomberos. Infraestructuras necesarias, sin duda. Pero cuya producción económica se me antoja nula. Lo que Zamora necesita son inversiones públicas y privadas. Los vicarios socialistas y populares en Zamora están obligado a exigir a sus gobiernos una especial dedicación con Zamora…aunque les cueste el cargo. Si Sánchez sigue gobernando en 2023, Antidio Fagúndez y José Fernández Blanco tendrían que resultar cansinos en el Ministerio de Defensa, siga Margarita Robles o no, y el Ministerio de Transportes. Movilidad y Agenda Urbana. Y si Feijóo se instala en La Moncloa espero que los diputados o diputadas y senadores o senadoras monten la tienda de campaña en los jardines de la Presidencia del Gobierno hasta que no se destinen millones de euros a Monte la Reina y la transformación de la N-12 en autovía de una puta vez. ¡Ya está bien de que el PP y el PSOE juegan a la pelota con esa vital infraestructura para Zamora!
2022 ha sido otro año más en la decadencia de nuestra provincia. ¿Quién frenará esta caída libre hacia el abismo económico y social de Zamora? ¿Los zamoranos? ¡Me hacéis reír, don Gonzalo; pues venirme a provocar, es como ir a amenazar a un león con un mal palo! No va más.
Eugenio-Jesús de Ávila
2022 se muere. Zamora, también. ¡Cómo definir la situación social y económica de nuestra provincia cuando hemos conocido que somos ya 2.242 zamoranos menos viviendo en esta geografía de 10.500 km2! Hay problemas que tienen solución. El de la despoblación y la inactividad económica solo se resolverían con decisiones políticas de la más alta institución pública del Estado: el Gobierno que preside Pedro Sánchez. Como no creo, en absoluto, en que el presidente piense en el porvenir de nuestra provincia, porque su principal preocupación se llama Cataluña y conceder todo lo que se le pide por parte de ERC, principal socio político, no preveo que en 2023 Zamora viva un punto de inflexión en su economía y demografía.
Del año que estamos a punto de enterrar, solo salvaría Fromago, una Feria Internacional del Queso que organizó Francisco José Requejo, presidente de la Diputación, sobre una idea de Zamora10, y que la gente pudo circular en cierta libertad por calles y establecimientos públicos, tras años de confinamiento y mascarilla.
En nuestra provincia, donde somos cada vez menos, pero peor avenidos, conocimos, como estaba anunciado, la ruptura empresarial. CEOE- Cepyme y Cámara de Comercio, presidida por dos jubilados, dejaba Zamora10, sin que jamás se supiera la razón principal de este adiós sin palabras
Se siguieron cerrando establecimientos comerciales, bares también, mientras los locales se quedaban vacíos, con el cartel de alquilo o vendo. No recuerdo inversiones poderosas en nuevas empresas, ni avances en la autovía entre Zamora y la frontera lusa, ni en Monte la Reina, de hecho, los 20 millones de los presupuestos de 2022, no gastados, se vuelven a colocar en los PGE 2023. Y, reitero, el futuro de nuestra provincia pasa por las inversiones del Estado, porque las grandes inversiones prefieren otras provincias.
El 2023 guarda dos convocatorias electorales decisivas para nuestra provincia y para España. En mayo, comicios municipales. Ya se conocen los alcaldables de PP, Jesús María Prada Saavedra, y del PSOE, David Gago. Se intuye que Guarido, porque así se lo piden sus cuates, dará la cara por enésima vez, y Requejo dejará la Ciudadanos. Presiento, no obstante, que el actual inquilino del Hospital de la Encarnación liderará la candidatura a la Casa de las Panaderas de un nuevo partido, que ya tiene nombre, zamorano, que llegará a la cita electoral con enorme fuerza, porque esta provincia necesita ya una formación sin tutelas vallisoletanas o madrileñas.
Insisto en que los próximos cuatros años (2023-2027) marcarán el futuro de nuestra ciudad y provincia. En la capital, gozaremos de un nuevo Museo de Semana Santa, del que espero no sea otro almacén de pasos; el Conservatorio de Música, el Centro Cívico, la nueva Residencia para mayores de la Junta de Castilla y León y el Parque de Bomberos. Infraestructuras necesarias, sin duda. Pero cuya producción económica se me antoja nula. Lo que Zamora necesita son inversiones públicas y privadas. Los vicarios socialistas y populares en Zamora están obligado a exigir a sus gobiernos una especial dedicación con Zamora…aunque les cueste el cargo. Si Sánchez sigue gobernando en 2023, Antidio Fagúndez y José Fernández Blanco tendrían que resultar cansinos en el Ministerio de Defensa, siga Margarita Robles o no, y el Ministerio de Transportes. Movilidad y Agenda Urbana. Y si Feijóo se instala en La Moncloa espero que los diputados o diputadas y senadores o senadoras monten la tienda de campaña en los jardines de la Presidencia del Gobierno hasta que no se destinen millones de euros a Monte la Reina y la transformación de la N-12 en autovía de una puta vez. ¡Ya está bien de que el PP y el PSOE juegan a la pelota con esa vital infraestructura para Zamora!
2022 ha sido otro año más en la decadencia de nuestra provincia. ¿Quién frenará esta caída libre hacia el abismo económico y social de Zamora? ¿Los zamoranos? ¡Me hacéis reír, don Gonzalo; pues venirme a provocar, es como ir a amenazar a un león con un mal palo! No va más.
Eugenio-Jesús de Ávila



















Tomas | Jueves, 05 de Enero de 2023 a las 15:08:51 horas
Es ya cansino leer y releer siempre las mismas frases sin llegar al fondo la cuestión, si Zamora no levanta el vuelo no es por la inanición del gobierno de España, si no por diferentes motivos entre ellos la dejadez del PP que durante 28 largos años ha estado mal gobernando nuestra autonomía, si se hubiese preocupado de sus regiones, hoy Zamora no estaría a la cola de dichas regiones, si los diferentes gobierno del partido popular hubiesen colaborado con los dirigentes de Castilla y León, otro gallo nos cantaría, pero no, se han dedicado al malgastar el tiempo y a cobrar una millonada en sus sueldos, entre otros motivos también esta la baja natalidad en la provincia, claro que quien es el guapo que sin tener un trabajo estable se mete en la aventura de tener hijos, y ya por ultimo, si ven que todos los años sus dirigentes politicos no arreglan nada en la comunidad, o en la provincia, ¿Que es lo que hacen que no los cambian ya?
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