1ª RFEF
El Zamora CF, con dos goles de fantasía, se impone a otro favorito: Andorra
Rufo Lucero, argentino, celebra La Hispanidad, con un pase mágico a Márquez en el primer gol rojiblanco, y marca el segundo, de cabeza, en una excelente acción
Siempre he dicho y escrito que hay muchos fenómenos esotéricos y sincronicidades en la vida y, como deporte, en el fútbol. Me explico. Hoy, Rufo Lucero, jugador argentino, fue decisivo en el gran triunfo del Zamora CF frente a un club poderoso, el Andorra. Dio un pase mágico a Márquez para que anotase el primer tanto y conectó un magnífico testarazo a un centro perfecto de Campabadal para anotar el segundo gol. ¿Y qué se celebraba hoy, 12 de octubre? Pues la fiesta de La Hispanidad. Y lucero es un ejemplo, hecho futbolista, de persona hispanoamericana. Extraño, verdad.
No es lógico que la RFEF disponga un partido en una fecha tan familiar con el Día del Pilar, a las 15.30 horas, cuando se reúnen abuelas y abuelos, padres y madres, hijos y resto de pariente. No obstante, hubo más de 2.000 aficionados en el Ruta de la Plata, que salieron del estadio felices.
Contaré, además, que el césped se encuentra en muy mal estado, con demasiada tierra y poca hierba, que provoca una continua pérdida de la verticalidad de los futbolistas. Ojalá no se produzca una grave lesión.
Y voy con el partido. Sabas solo introdujo un cambio respecto al once inicial en La Albuera: Clavería por Gorjón.
La primera acción de ataque, nada más iniciarse el choque, la ejecutaron los rojiblancos. Tresaco está a punto de irse de su marcador, pero resbala y pierde el cuero, que, a trancas y barrancas, sin que nadie acierta a hacerse con su propiedad, llega a un delantero andorrano que obliga a Fermín a realizar una gran intervención. Corría el segundo 33. Ese crochet, deteriora la psique del colectivo rojiblanco que, durante un cuarto de hora ni supo defender ni atacar. No obstante, Pito Camacho pudo marcar, de cabeza, a falta botada por Ramos. El balón rozó la base del poste izquierdo visitante.
Andorra jugaba cómodo, si bien no puso en compromisos graves a la zaga rojiblanca. A partir del minuto 20, el Zamora toma conciencia de la importancia del encuentro. Rufo Lucero, un portento físico, jugador técnico y agresivo, pura sangre argentina, realiza una acción primorosa que corona con un pase al hueco para que el maestro Márquez evite la salida de Oier y anote el primer tanto.
El cuadro rojiblanco, tras el gol, saca las uñas, aumenta su presión por todo el campo, incordia y amarga la vida a los centrocampistas visitantes, técnicos, pero muy lentos. De nuevo, otra acción en contragolpe por la derecha, provoca que Campabadal envié un esférico medido a la testa de Rufo que, sin marca, lo peina para batir al cancerbero rival. La locura. ¡Qué mejor manera de celebrar La Hispanidad!
Hasta el término de la primera entrega, el Zamora controla el partido, excepción de un disparo feroz del Andorra, al que Fermín pone sus dedos para desviar al córner. No obstante, Márquez, en una falta botada con picardía por Ramos pudo haber anotado el tercero a falta de cuatro minutos para el descanso.
Como suele suceder en los inicios de las segundas partes, la escuadra rojiblanca se diluye, como en una acción, sin aparente peligro, que pudo dar un disgusto a Fermín. (Minuto 51).
Al cuarto de hora de la segunda entrega, Ferrán Costa realiza tres cambios al unísono: entraron Lautaro por Nieto, que había propinado un fuerte codazo, de expulsión, a Campabadal al término de los primeros 45 minutos; Clemente por César Morgado y Eric Morán por Assane.
Sabas, un gran estratega en este choque, decidió dejarle la pelota al Andorra, pura impotencia en ataque, para posibilitar el contragolpe. Un hombre extraordinario para interpretar ese tipo de juego es Joel Priego. Por lo tanto, el catalán sustituyó a Tresaco en el minuto 63
El tiempo devoraba el partido y Andorra no reaccionaba. Más cambios del técnico visitante para ver la posibilidad de poner en peligro la virginidad rojiblanca. Así, Juanda entró por Luismi y Almpanis por Álvaro (minuto 69).
Juan Sabas, en un extraordinario movimiento, decidió, a falta de 20 minutos para la conclusión, dar entrada a Luis Rivas por Pito Camacho, Castañeda por Rufo y Gorjón por Clavería. De tal manera Sergio Nieto que completó otro extraordinario partido avanzó su posición desde el lateral izquierdo, mientras Joel Priego se iba al exterior diestro, Gorjón presionaba a los centrocampistas visitantes y Rivas luchaba por toda pelota que llegaba a la zaga del Andorra. Además, la presión se iniciaba desde la misma defensa visitante, que ya no salía fácilmente de su cueva.
A partir de ese movimiento genial del técnico madrileño, el Zamora pudo cerrar el partido. Primero José Carlos, a la salida de un córner, toca por abajo, pero el balón, a dos metros de la línea de gol, no entra. Otra acción individual de Castañeda, con disparo que toca en un defensa, está a punto de entrar en la puerta rival, de no ser una enorme intervención de Oier.
A falta de cinco minutos, último cambio de Sabas: entre Macho por Márquez, para tener más la pelota.
Y, en el minuto 85, un contragolpe de libro, con balón rasó, desde su propio campo de Rivas, se lo lleva en velocidad Joel que manda la pelota a la base del poste izquierdo. Pudo ser una rúbrica maravillosa a un partido especial de los rojiblancos. También Nieto pudo anotar su gol en el 87.
El Zamora, pues, festejó el Día de la Fiesta Nacional y de la Hispanidad como se merece: derrotando a un equipo poderoso económicamente y con aspiraciones de retornar a la 2ª A. Lo peor: la nueva lesión de Joel Priego, un futbolista esencial en el ataque rojiblanco. Quizá ha reaparecido demasiado pronto. Sabas se queda sin extremos y sin recambios para los titulares. Solo cuenta con Luis Rivas.
Y, por último, no me gusta nada el deterioro del césped del Ruta del Plata, porque un equipo con la calidad del rojiblanco necesita alfombras de hierba para que su fútbol alcance su verdadera dimensión.
Postadata: los rojiblancos saltaron al campo con una camiseta dedicada a Juanan, su compañero, recién intervenido en su tobillo.
Fotografía: Esteban Pedrosa
Siempre he dicho y escrito que hay muchos fenómenos esotéricos y sincronicidades en la vida y, como deporte, en el fútbol. Me explico. Hoy, Rufo Lucero, jugador argentino, fue decisivo en el gran triunfo del Zamora CF frente a un club poderoso, el Andorra. Dio un pase mágico a Márquez para que anotase el primer tanto y conectó un magnífico testarazo a un centro perfecto de Campabadal para anotar el segundo gol. ¿Y qué se celebraba hoy, 12 de octubre? Pues la fiesta de La Hispanidad. Y lucero es un ejemplo, hecho futbolista, de persona hispanoamericana. Extraño, verdad.
No es lógico que la RFEF disponga un partido en una fecha tan familiar con el Día del Pilar, a las 15.30 horas, cuando se reúnen abuelas y abuelos, padres y madres, hijos y resto de pariente. No obstante, hubo más de 2.000 aficionados en el Ruta de la Plata, que salieron del estadio felices.
Contaré, además, que el césped se encuentra en muy mal estado, con demasiada tierra y poca hierba, que provoca una continua pérdida de la verticalidad de los futbolistas. Ojalá no se produzca una grave lesión.
Y voy con el partido. Sabas solo introdujo un cambio respecto al once inicial en La Albuera: Clavería por Gorjón.
La primera acción de ataque, nada más iniciarse el choque, la ejecutaron los rojiblancos. Tresaco está a punto de irse de su marcador, pero resbala y pierde el cuero, que, a trancas y barrancas, sin que nadie acierta a hacerse con su propiedad, llega a un delantero andorrano que obliga a Fermín a realizar una gran intervención. Corría el segundo 33. Ese crochet, deteriora la psique del colectivo rojiblanco que, durante un cuarto de hora ni supo defender ni atacar. No obstante, Pito Camacho pudo marcar, de cabeza, a falta botada por Ramos. El balón rozó la base del poste izquierdo visitante.
Andorra jugaba cómodo, si bien no puso en compromisos graves a la zaga rojiblanca. A partir del minuto 20, el Zamora toma conciencia de la importancia del encuentro. Rufo Lucero, un portento físico, jugador técnico y agresivo, pura sangre argentina, realiza una acción primorosa que corona con un pase al hueco para que el maestro Márquez evite la salida de Oier y anote el primer tanto.
El cuadro rojiblanco, tras el gol, saca las uñas, aumenta su presión por todo el campo, incordia y amarga la vida a los centrocampistas visitantes, técnicos, pero muy lentos. De nuevo, otra acción en contragolpe por la derecha, provoca que Campabadal envié un esférico medido a la testa de Rufo que, sin marca, lo peina para batir al cancerbero rival. La locura. ¡Qué mejor manera de celebrar La Hispanidad!
Hasta el término de la primera entrega, el Zamora controla el partido, excepción de un disparo feroz del Andorra, al que Fermín pone sus dedos para desviar al córner. No obstante, Márquez, en una falta botada con picardía por Ramos pudo haber anotado el tercero a falta de cuatro minutos para el descanso.
Como suele suceder en los inicios de las segundas partes, la escuadra rojiblanca se diluye, como en una acción, sin aparente peligro, que pudo dar un disgusto a Fermín. (Minuto 51).
Al cuarto de hora de la segunda entrega, Ferrán Costa realiza tres cambios al unísono: entraron Lautaro por Nieto, que había propinado un fuerte codazo, de expulsión, a Campabadal al término de los primeros 45 minutos; Clemente por César Morgado y Eric Morán por Assane.
Sabas, un gran estratega en este choque, decidió dejarle la pelota al Andorra, pura impotencia en ataque, para posibilitar el contragolpe. Un hombre extraordinario para interpretar ese tipo de juego es Joel Priego. Por lo tanto, el catalán sustituyó a Tresaco en el minuto 63
El tiempo devoraba el partido y Andorra no reaccionaba. Más cambios del técnico visitante para ver la posibilidad de poner en peligro la virginidad rojiblanca. Así, Juanda entró por Luismi y Almpanis por Álvaro (minuto 69).
Juan Sabas, en un extraordinario movimiento, decidió, a falta de 20 minutos para la conclusión, dar entrada a Luis Rivas por Pito Camacho, Castañeda por Rufo y Gorjón por Clavería. De tal manera Sergio Nieto que completó otro extraordinario partido avanzó su posición desde el lateral izquierdo, mientras Joel Priego se iba al exterior diestro, Gorjón presionaba a los centrocampistas visitantes y Rivas luchaba por toda pelota que llegaba a la zaga del Andorra. Además, la presión se iniciaba desde la misma defensa visitante, que ya no salía fácilmente de su cueva.
A partir de ese movimiento genial del técnico madrileño, el Zamora pudo cerrar el partido. Primero José Carlos, a la salida de un córner, toca por abajo, pero el balón, a dos metros de la línea de gol, no entra. Otra acción individual de Castañeda, con disparo que toca en un defensa, está a punto de entrar en la puerta rival, de no ser una enorme intervención de Oier.
A falta de cinco minutos, último cambio de Sabas: entre Macho por Márquez, para tener más la pelota.
Y, en el minuto 85, un contragolpe de libro, con balón rasó, desde su propio campo de Rivas, se lo lleva en velocidad Joel que manda la pelota a la base del poste izquierdo. Pudo ser una rúbrica maravillosa a un partido especial de los rojiblancos. También Nieto pudo anotar su gol en el 87.
El Zamora, pues, festejó el Día de la Fiesta Nacional y de la Hispanidad como se merece: derrotando a un equipo poderoso económicamente y con aspiraciones de retornar a la 2ª A. Lo peor: la nueva lesión de Joel Priego, un futbolista esencial en el ataque rojiblanco. Quizá ha reaparecido demasiado pronto. Sabas se queda sin extremos y sin recambios para los titulares. Solo cuenta con Luis Rivas.
Y, por último, no me gusta nada el deterioro del césped del Ruta del Plata, porque un equipo con la calidad del rojiblanco necesita alfombras de hierba para que su fútbol alcance su verdadera dimensión.
Postadata: los rojiblancos saltaron al campo con una camiseta dedicada a Juanan, su compañero, recién intervenido en su tobillo.
Fotografía: Esteban Pedrosa

















Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.129