1ª RFEF
El Zamora CF ya juega como quiere su técnico, Juan Sabas
Los rojiblancos han adquirido ya el estilo de su entrenador, un futbolista que fue hábil, rápido, ofensivo y, además, agresivo
El Zamora CF ha encontrado ya su estilo, ofensivo, y su carácter, agresivo y orgulloso, tras unas últimas jornadas extraordinarias: ganar, con solvencia, a tres de los favoritos, dos equipos que jugaban hace unos meses en la Segunda A, casos como Amorebieta y Andorra, y al Baracaldo, en Lasesarre, tras una gran exhibición. Y en La Albuera se dejó escapar la victoria por un gol de rebote al término de la primera mitad y a que el colegiado pasó de sancionar tres claras penas máximas.
Desde el primer partido de Liga se notaba que el director de esta plantilla fue un extremo veloz, un futbolista que lleva en su mente atacar y atacar y buscar las bandas para derribar a las defensas rivales. Juan Sabas siempre fue un futbolista vertical, rápido y hábil. Ahora, el fútbol de los rojiblancos se caracteriza por esas virtudes. Hombres como Tresaco, Joel Priego, con problemas musculares; Luis Rivas y Mancebo, otro jugador clave en el ascenso, con problemas físicos, se caracterizan por su capacidad ofensiva, habilidad y velocidad. Cuando Joel y Mancebo estén en plenas facultades físicas, el Zamora contará con una delantera sensacional.
No obstante, pese a esa capacidad ofensiva rojiblanca, la defensa, fundamental en todo deporte colectivo, ha ido solidificándose. El técnico madrileño cuenta con tres laterales, Campabadal, Sergio Nieto y Castañeda, que aparece en segundas partes con un papel protagónico, fuera de serie, laterales modernos, con talento y físico para aparecer por bandas e incluso se permiten el lujo de personarse en el área rival con enorme peligro, como si fuesen delanteros. Y el dúo Bolo y José Carlos se ha ido fortaleciendo y realizando un trabajo colosal y, además, versátil. El central zurdo aparece muchas veces echando una mano en la medular propia. Solo les falta sacar partido de sus envergaduras en el fútbol estático.
Y, en ese entramado defensivo, enfatizar en la figura del cancerbero, Fermín Sobrón, que carece de la envergadura de sus colegas de profesión, pero, además de ser muy ágil bajo palos y saltar con enorme ferocidad y valentía cuando el rival ejecuta faltas y saques de esquina, posee una cualidad única: él es también el hombre libre de la defensa, el Baresi del equipo.
Por otra parte, el trabajo descomunal de Carlos Ramos y Clavería funde el fútbol rojiblanco, ligando las tareas de salida de balón para conectar con el ataque. Además, cuando aparece Macho su aportación también se deja notar. Y, si se necesita agresividad y calidad, ahí está también Aleix Gorjón, otro portento físico con mucha calidad y versatilidad.
Lástimas las lesiones de Juanan, un medio de cierre excepcional durante muchas temporadas, y el capitán Dani Hernández. Si ambos se recuperan como se desea, Sabas contará con una gran plantilla y con numerosas cartas futbolísticas para jugar sobre el tapete de cualquier campo.
En cuanto a la posición más avanzada, Pito Camacho sigue siendo un incordio para los centrales, además ha visto puerta y da pases, como el que ocasionó el penalti en Lasesarre, inteligentes y extraordinarios. De Rony poco se puede escribir. Se espera, no obstante, que colabore en las tareas goleadoras del Zamora.
Y, para finiquitar este análisis sobre el fútbol rojiblanco, el Zamora, desde el primer partido de Liga exhibió calidad y capacidad ofensiva, pero la pretemporada fue, por definirla de alguna manera, insólita, porque la plantilla se fue construyendo poco a poco, con jugadores que firmaron cuando Juan Sabas llevaba tiempo realizando trabajo físico, táctico y estratégico. Pero el paso del tiempo pulió defectos y enfatizó las virtudes de un excelente plantel. Ahora toca sumar tres puntos más frente al Sestao. El domingo, a partir de las 19.30 horas, la afición rojiblanca deberá estar a la altura de su Zamora.
E. Navascués de Zubiría
El Zamora CF ha encontrado ya su estilo, ofensivo, y su carácter, agresivo y orgulloso, tras unas últimas jornadas extraordinarias: ganar, con solvencia, a tres de los favoritos, dos equipos que jugaban hace unos meses en la Segunda A, casos como Amorebieta y Andorra, y al Baracaldo, en Lasesarre, tras una gran exhibición. Y en La Albuera se dejó escapar la victoria por un gol de rebote al término de la primera mitad y a que el colegiado pasó de sancionar tres claras penas máximas.
Desde el primer partido de Liga se notaba que el director de esta plantilla fue un extremo veloz, un futbolista que lleva en su mente atacar y atacar y buscar las bandas para derribar a las defensas rivales. Juan Sabas siempre fue un futbolista vertical, rápido y hábil. Ahora, el fútbol de los rojiblancos se caracteriza por esas virtudes. Hombres como Tresaco, Joel Priego, con problemas musculares; Luis Rivas y Mancebo, otro jugador clave en el ascenso, con problemas físicos, se caracterizan por su capacidad ofensiva, habilidad y velocidad. Cuando Joel y Mancebo estén en plenas facultades físicas, el Zamora contará con una delantera sensacional.
No obstante, pese a esa capacidad ofensiva rojiblanca, la defensa, fundamental en todo deporte colectivo, ha ido solidificándose. El técnico madrileño cuenta con tres laterales, Campabadal, Sergio Nieto y Castañeda, que aparece en segundas partes con un papel protagónico, fuera de serie, laterales modernos, con talento y físico para aparecer por bandas e incluso se permiten el lujo de personarse en el área rival con enorme peligro, como si fuesen delanteros. Y el dúo Bolo y José Carlos se ha ido fortaleciendo y realizando un trabajo colosal y, además, versátil. El central zurdo aparece muchas veces echando una mano en la medular propia. Solo les falta sacar partido de sus envergaduras en el fútbol estático.
Y, en ese entramado defensivo, enfatizar en la figura del cancerbero, Fermín Sobrón, que carece de la envergadura de sus colegas de profesión, pero, además de ser muy ágil bajo palos y saltar con enorme ferocidad y valentía cuando el rival ejecuta faltas y saques de esquina, posee una cualidad única: él es también el hombre libre de la defensa, el Baresi del equipo.
Por otra parte, el trabajo descomunal de Carlos Ramos y Clavería funde el fútbol rojiblanco, ligando las tareas de salida de balón para conectar con el ataque. Además, cuando aparece Macho su aportación también se deja notar. Y, si se necesita agresividad y calidad, ahí está también Aleix Gorjón, otro portento físico con mucha calidad y versatilidad.
Lástimas las lesiones de Juanan, un medio de cierre excepcional durante muchas temporadas, y el capitán Dani Hernández. Si ambos se recuperan como se desea, Sabas contará con una gran plantilla y con numerosas cartas futbolísticas para jugar sobre el tapete de cualquier campo.
En cuanto a la posición más avanzada, Pito Camacho sigue siendo un incordio para los centrales, además ha visto puerta y da pases, como el que ocasionó el penalti en Lasesarre, inteligentes y extraordinarios. De Rony poco se puede escribir. Se espera, no obstante, que colabore en las tareas goleadoras del Zamora.
Y, para finiquitar este análisis sobre el fútbol rojiblanco, el Zamora, desde el primer partido de Liga exhibió calidad y capacidad ofensiva, pero la pretemporada fue, por definirla de alguna manera, insólita, porque la plantilla se fue construyendo poco a poco, con jugadores que firmaron cuando Juan Sabas llevaba tiempo realizando trabajo físico, táctico y estratégico. Pero el paso del tiempo pulió defectos y enfatizó las virtudes de un excelente plantel. Ahora toca sumar tres puntos más frente al Sestao. El domingo, a partir de las 19.30 horas, la afición rojiblanca deberá estar a la altura de su Zamora.
E. Navascués de Zubiría



















Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.145