José Antonio Ávila López
Miércoles, 15 de Enero de 2025
NOTAS DEL PENSAMIENTO...

Vivimos tiempos de nuevos diluvios. La Guerra de Vietnam destino Hamás pasando por el 11-S (PARTE II)

José Antonio Ávila López

[Img #95493]El último cataclismo que puede afectar gravemente la paz, son los asesinatos cometidos por Hamás en la Operación Diluvio. Hamás masacró a más de 1400 civiles y apresó a más de 200 rehenes, y lo increíble es que la opinión pública siempre ha manifestado que la respuesta de Israel ha sido y es desproporcionada... ¡Qué falsedad más grande! Un personaje como Emmanuel Macron así lo ha declarado en más de una ocasión, y se ha referido a Netanyahu como un ser inhumano capaz de las mayores atrocidades... Entonces, ¿los terroristas de Hamás son unos angelitos? La respuesta israelí al elitista y falso Macron ha sido contundente, y le ha recordado al francés que ningún presidente de Francia pensó como él cuando el presidente Bush reprimió los atentados del 11-S del 2001 o cuando el presidente Putin reprimió el atentado en el teatro Duvrovka de Moscú en octubre de 2022 en el que murieron más de 170 personas, entre rehenes y terroristas. Por aquel entonces, el alto representante de la UE para la Política Exterior y de Seguridad común, Javier Solana, dejó clara su postura : “con los terroristas no se puede negociar”. Se discute si estamos ante un acto de terrorismo o un acto de guerra... ¡Me parece muy fuerte! Los actos de guerra producen terror, crímenes y acciones inhumanas, y como todo, tienen un antes y tienen consecuencias, y vale la pena recordar conflictos pasados, auténticos cataclismos en los que también se usó la palabra diluvio y que nos han llevado a los que se viven recientemente. Empezaré recordando el vergonzoso último bombardeo sobre Vietnam ordenado por Nixon el 18 de diciembre de 1972, cuando despegaron los primeros aviones en Guam, con dirección a Vietnam del Norte : en los once días que duró aquella campaña se lanzaron más de 20.000 toneladas de bombas cuando ya era evidente que la guerra estaba acabando, y quizá por eso, por lo innecesario del ataque a aquellas alturas del conflicto, y por la evidencia de que las víctimas eran civiles, la respuesta de la prensa estadounidense e internacional fue abrumadoramente desfavorable. El “Daily Mirror” británico titulaba : «Diluvio de muerte de Nixon por Navidad», y el “Washington Post” de entonces definió la operación como «el acto de guerra más salvaje y absurdo jamás cometido por un pueblo soberano contra otro». Ningún gobierno democrático occidental o institución jurídica internacional se pronunció sobre aquellos sucesos, y naturalmente la ONU permaneció muda y sorda, como casi siempre, y sólo algunos destacados intelectuales decidieron intervenir creando el llamado Tribunal Russell-Sartre, que era un tribunal «de opinión» sin otro derecho que el de informar, opinar y denunciar hechos criminales de aquella guerra : las contradicciones de la democracia se hicieron transparentes, y los países democráticos europeos occidentales se negaron a acoger aquel Tribunal, y eso siempre lo he considerado una auténtica cobardía... Continuará...

Comentarios Comentar esta noticia
Comentar esta noticia

Normas de participación

Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.

La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad

Normas de Participación

Política de privacidad

Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.99

Todavía no hay comentarios

Quizás también te interese...

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.