PRIMAVERA
Consejos de los farmacéuticos de Zamora para sobrellevar la alergia
Hacer un buen uso de antihistamínicos e inhaladores y tomar precauciones al aire libre para sobrellevar la alergia
Tras varios años de sequía y contaminación intensa del aire, las lluvias abundantes del pasado mes de marzo pueden propiciar que se adelante e intensifique la polinización de ciertas plantas, como las gramíneas. Esto puede derivar en una sintomatología más fuerte de las alergias estacionales al polen (polinosis).
Conscientes del impacto que tiene la alergia al polen en la calidad de vida de las personas que la sufren, el Consejo General de Colegios Farmacéuticos de España, junto con el Colegio Oficial de Farmacéuticos de Zamora, recopilan una serie de recomendaciones, que son las que cada día ofrecen los farmacéuticos comunitarios en esta época a las personas que acuden a ellos en busca de asesoramiento profesional.
Uno de los servicios profesionales asistenciales que presta el farmacéutico tiene que ver con la dispensación de los tratamientos antialérgicos y con los consejos para asegurar el buen uso que se debe hacer de ellos.
1. Tratamiento Farmacológico
El tratamiento farmacológico más habitual lo constituyen los antihistamínicos de segunda generación, que puede ser con o sin receta médica, dependiendo del principio activo y la presentación del medicamento (bilastina, cetirizina, desloratadina, ebastina, fexofenadina, levocetirizina, loratadina, mequitazina, mizolastina y rupatadina).
A diferencia de los antihistamínicos clásicos (o de primera generación), los de segunda son más selectivos y provocan menos somnolencia y reacciones adversas.
No obstante, se recomienda aplicar la pauta por la noche para minimizar al máximo los síntomas de somnolencia.
Hay que recordar que en su mayoría se toman en una única dosis diaria por vía oral, en forma de comprimidos y es un tratamiento sintomático, que alivia el picor nasal y ocular, el lagrimeo, los estornudos y el goteo nasal, pero no actúa sobre la causa que origina la alergia.
Dichos fármacos pueden usarse de forma puntual o durante largos periodos de tiempo, según la indicación.
También existen otros tratamientos para el alivio de síntomas nasales, como los corticoides o antihistamínicos y sus combinaciones en espray por vía nasal (mometasona, fluticasona, budesonida, beclometasona o levocabastina y azelastina); síntomas oculares, como los colirios antihistamínicos (levocabastina, azelastina, olopatadina y epinastina), y para tratar el asma bronquial, como los inhaladores con broncodilatadores y corticoides, siempre sujetos a prescripción médica.
2.Tratamiento no farmacológico
En el caso de rinitis recurrentes, se recomienda el uso de otros productos farmacéuticos como pudieran ser solución salina o agua de mar con eucalipto para mejorar síntomas o suero. Además, el suero es también útil para mejorar los síntomas oculares.
Las Mascarillas con filtro y los filtros nasales retienen partículas de polen, polvo y ácaros, reduciendo la exposición. Se recomiendan en días de alta concentración de alérgenos en el aire.
Existen también toallitas y sprays limpiadores oculares y nasales que eliminan restos de polen y otros alérgenos de la piel, los ojos y las mucosas y que resultan Ideales para usar después de estar en el exterior.
En ambientes cerrados, los purificadores de aire y humidificadoresp eliminan partículas suspendidas en el ambiente, reduciendo la exposición a alérgenos. Los modelos con filtro HEPA son los más eficaces.
Tras varios años de sequía y contaminación intensa del aire, las lluvias abundantes del pasado mes de marzo pueden propiciar que se adelante e intensifique la polinización de ciertas plantas, como las gramíneas. Esto puede derivar en una sintomatología más fuerte de las alergias estacionales al polen (polinosis).
Conscientes del impacto que tiene la alergia al polen en la calidad de vida de las personas que la sufren, el Consejo General de Colegios Farmacéuticos de España, junto con el Colegio Oficial de Farmacéuticos de Zamora, recopilan una serie de recomendaciones, que son las que cada día ofrecen los farmacéuticos comunitarios en esta época a las personas que acuden a ellos en busca de asesoramiento profesional.
Uno de los servicios profesionales asistenciales que presta el farmacéutico tiene que ver con la dispensación de los tratamientos antialérgicos y con los consejos para asegurar el buen uso que se debe hacer de ellos.
1. Tratamiento Farmacológico
El tratamiento farmacológico más habitual lo constituyen los antihistamínicos de segunda generación, que puede ser con o sin receta médica, dependiendo del principio activo y la presentación del medicamento (bilastina, cetirizina, desloratadina, ebastina, fexofenadina, levocetirizina, loratadina, mequitazina, mizolastina y rupatadina).
A diferencia de los antihistamínicos clásicos (o de primera generación), los de segunda son más selectivos y provocan menos somnolencia y reacciones adversas.
No obstante, se recomienda aplicar la pauta por la noche para minimizar al máximo los síntomas de somnolencia.
Hay que recordar que en su mayoría se toman en una única dosis diaria por vía oral, en forma de comprimidos y es un tratamiento sintomático, que alivia el picor nasal y ocular, el lagrimeo, los estornudos y el goteo nasal, pero no actúa sobre la causa que origina la alergia.
Dichos fármacos pueden usarse de forma puntual o durante largos periodos de tiempo, según la indicación.
También existen otros tratamientos para el alivio de síntomas nasales, como los corticoides o antihistamínicos y sus combinaciones en espray por vía nasal (mometasona, fluticasona, budesonida, beclometasona o levocabastina y azelastina); síntomas oculares, como los colirios antihistamínicos (levocabastina, azelastina, olopatadina y epinastina), y para tratar el asma bronquial, como los inhaladores con broncodilatadores y corticoides, siempre sujetos a prescripción médica.
2.Tratamiento no farmacológico
En el caso de rinitis recurrentes, se recomienda el uso de otros productos farmacéuticos como pudieran ser solución salina o agua de mar con eucalipto para mejorar síntomas o suero. Además, el suero es también útil para mejorar los síntomas oculares.
Las Mascarillas con filtro y los filtros nasales retienen partículas de polen, polvo y ácaros, reduciendo la exposición. Se recomiendan en días de alta concentración de alérgenos en el aire.
Existen también toallitas y sprays limpiadores oculares y nasales que eliminan restos de polen y otros alérgenos de la piel, los ojos y las mucosas y que resultan Ideales para usar después de estar en el exterior.
En ambientes cerrados, los purificadores de aire y humidificadoresp eliminan partículas suspendidas en el ambiente, reduciendo la exposición a alérgenos. Los modelos con filtro HEPA son los más eficaces.

















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