UGT
UGTCyL califica los datos de siniestralidad laboral como “escandalosos"
170 personas trabajadoras sufren un accidente de trabajo cada día en Castilla y León y las reclamaciones a las mutuas colaboradoras con la Seguridad Social aumentan un 18%, según señalan desde la vicesecretaría general de Política Sindical y Salud Laboral de UGTCyL
UGT Castilla y León ha calificado como “escandalosos y muy alarmantes” los datos sobre accidentes de trabajo y enfermedades profesionales registrados durante el primer semestre de 2025 en Castilla y León.
Se han registrado un total de 14.703 accidentes laborales con baja, de los cuales 13.221 han sido accidentes de trabajo en jornada laboral, 287 enfermedades profesionales que han cursado con baja y 1.482 accidentes in itinere. Sumando los 15.929 accidentes que han causado lesiones, pero no han requerido baja médica, han sido 30.362 los castellanos y leoneses que han sufrido un accidente como consecuencia de su trabajo.
En cuanto a las víctimas mortales, han perdido la vida 27 personas trabajadoras en la comunidad autónoma, 24 de ellas en el centro de trabajo. Y sus causas son las habituales. Los de origen traumático por aplastamientos, golpes de objetos, sepultamientos, caídas de altura, tráficos y, los de naturaleza no traumática que guardan relación directa con los riesgos psicosociales a los que están expuestas las personas trabajadoras y provocan infartos, embolias, ictus…
Comparando el primer semestre de 2025 con el de 2024 se confirma que la siniestralidad laboral global se ha incrementado ligeramente (1,22%), sin embargo, según la gravedad, la accidentalidad mortal ha crecido el 33%. Este porcentaje, que dobla el índice de incidencia nacional, supone el peor dato de la comunidad de todos los tiempos.
Según el vicesecretario general de Política Sindical y Salud Laboral de UGTCyL, Alberto Miguel, “estos datos solo son la punta del iceberg de una realidad mucho más grave” porque hay que sumar los que pasan a la esfera de la contingencia común por la desatención de las mutuas, que “derivan sistemáticamente patologías profesionales al sistema público de salud”.
El sindicato basa esta afirmación en las reclamaciones que se cursan directamente a las mutuas ya que el INSS no publica datos sobre el número total de determinaciones de contingencias realizadas anualmente. Este hecho, que es denunciado desde UGT, impide conocer la verdadera dimensión de los procesos que las mutuas derivan al sistema público de Salud.
Así, el número de reclamaciones formuladas a las mutuas por las personas trabajadoras en 2024 ha sido de 21.146, un 17,8% más que el año anterior. De ellas, el mayor número se centra en la “disconformidad con la calificación de la contingencia” (4.551, el21,52% del total de reclamaciones). El tercer lugar lo ocupan las “altas médicas”, con 2.795 reclamaciones (13,22% del total), seguidas por las “prestaciones económicas que, con 2.499 reclamaciones suponen el 11,82% del total. Estos datos revelan para UGTCyL “la mala praxis de las mutuas, priorizando sus intereses económicos sobre la salud y perjudicando gravemente los intereses económicos y asistenciales de las personas trabajadoras”.
En este sentido, el responsable de Política Sindical y Salud Laboral del sindicato que ha criticado que “se hable mucho del “supuesto fraude” tras las bajas médicas” y, sin embargo, se silencie el “supuesto fraude” que cometen las mutuas al derivar patologías profesionales al sistema público de salud y provocando, sobre el sistema público, además de una saturación asistencial, una carga económica que deberían sufragar las mutuas con las cotizaciones de las empresas.
Además, ha criticado duramente las pretensiones las mutuas de prevención concernientes a aumentar su poder de decisión sobre los procesos de Incapacidad Temporal por Contingencias Comunes (ITCC), pudiendo emitir el parte de alta en patologías traumáticas y psicológicas; más dinero para su financiación, elevando el coeficiente general de la fracción de cuota que perciben al 8%; reducir por ley la cuantía de la prestación económica por ITCC y, “lo más grave” según el responsable sindical, la supresión de los complementos y mejoras adiciones a la prestación de ITCC recogidas en los convenios colectivos.
Y, sin embargo, ha continuado Alberto Miguel, “se ponen de perfil y no dicen nada” en cuanto a la mejora de las condiciones de trabajo, garantizar unas adecuadas condiciones de seguridad y salud laboral, dotarlas de mayor transparencia en la gestión de las contingencias, ni tampoco sobre la participación de los representantes de los trabajadores en decisiones tan relevantes como la renovación de convenio con las empresas. “Las mutuas son asociaciones privadas de empresarios para colaborar en la gestión de la Seguridad Social y, por lo tanto, no pueden ni anteponerse ni sustituir a la Seguridad Social”, ha señalado, “y si es lo que pretenden, nos tendrán enfrente”.
Para concluir, y en relación con los periodos de altas temperaturas, que hasta junio han ocasionado 52 accidentes leves por calor e insolación y 53 por efectos de las temperaturas extremas, luz y radiación, desde el Gabinete de Prevención de Riesgos Laborales de UGTCyL han recordado que para los casos de avisos meteorológicos de nivel naranja o rojo, y cuando las medidas preventivas no garanticen la protección de las personas trabajadoras, “es obligatorio adaptar las condiciones de trabajo, incluyendo la reducción o modificación de las horas de la jornada laboral”.

UGT Castilla y León ha calificado como “escandalosos y muy alarmantes” los datos sobre accidentes de trabajo y enfermedades profesionales registrados durante el primer semestre de 2025 en Castilla y León.
Se han registrado un total de 14.703 accidentes laborales con baja, de los cuales 13.221 han sido accidentes de trabajo en jornada laboral, 287 enfermedades profesionales que han cursado con baja y 1.482 accidentes in itinere. Sumando los 15.929 accidentes que han causado lesiones, pero no han requerido baja médica, han sido 30.362 los castellanos y leoneses que han sufrido un accidente como consecuencia de su trabajo.
En cuanto a las víctimas mortales, han perdido la vida 27 personas trabajadoras en la comunidad autónoma, 24 de ellas en el centro de trabajo. Y sus causas son las habituales. Los de origen traumático por aplastamientos, golpes de objetos, sepultamientos, caídas de altura, tráficos y, los de naturaleza no traumática que guardan relación directa con los riesgos psicosociales a los que están expuestas las personas trabajadoras y provocan infartos, embolias, ictus…
Comparando el primer semestre de 2025 con el de 2024 se confirma que la siniestralidad laboral global se ha incrementado ligeramente (1,22%), sin embargo, según la gravedad, la accidentalidad mortal ha crecido el 33%. Este porcentaje, que dobla el índice de incidencia nacional, supone el peor dato de la comunidad de todos los tiempos.
Según el vicesecretario general de Política Sindical y Salud Laboral de UGTCyL, Alberto Miguel, “estos datos solo son la punta del iceberg de una realidad mucho más grave” porque hay que sumar los que pasan a la esfera de la contingencia común por la desatención de las mutuas, que “derivan sistemáticamente patologías profesionales al sistema público de salud”.
El sindicato basa esta afirmación en las reclamaciones que se cursan directamente a las mutuas ya que el INSS no publica datos sobre el número total de determinaciones de contingencias realizadas anualmente. Este hecho, que es denunciado desde UGT, impide conocer la verdadera dimensión de los procesos que las mutuas derivan al sistema público de Salud.
Así, el número de reclamaciones formuladas a las mutuas por las personas trabajadoras en 2024 ha sido de 21.146, un 17,8% más que el año anterior. De ellas, el mayor número se centra en la “disconformidad con la calificación de la contingencia” (4.551, el21,52% del total de reclamaciones). El tercer lugar lo ocupan las “altas médicas”, con 2.795 reclamaciones (13,22% del total), seguidas por las “prestaciones económicas que, con 2.499 reclamaciones suponen el 11,82% del total. Estos datos revelan para UGTCyL “la mala praxis de las mutuas, priorizando sus intereses económicos sobre la salud y perjudicando gravemente los intereses económicos y asistenciales de las personas trabajadoras”.
En este sentido, el responsable de Política Sindical y Salud Laboral del sindicato que ha criticado que “se hable mucho del “supuesto fraude” tras las bajas médicas” y, sin embargo, se silencie el “supuesto fraude” que cometen las mutuas al derivar patologías profesionales al sistema público de salud y provocando, sobre el sistema público, además de una saturación asistencial, una carga económica que deberían sufragar las mutuas con las cotizaciones de las empresas.
Además, ha criticado duramente las pretensiones las mutuas de prevención concernientes a aumentar su poder de decisión sobre los procesos de Incapacidad Temporal por Contingencias Comunes (ITCC), pudiendo emitir el parte de alta en patologías traumáticas y psicológicas; más dinero para su financiación, elevando el coeficiente general de la fracción de cuota que perciben al 8%; reducir por ley la cuantía de la prestación económica por ITCC y, “lo más grave” según el responsable sindical, la supresión de los complementos y mejoras adiciones a la prestación de ITCC recogidas en los convenios colectivos.
Y, sin embargo, ha continuado Alberto Miguel, “se ponen de perfil y no dicen nada” en cuanto a la mejora de las condiciones de trabajo, garantizar unas adecuadas condiciones de seguridad y salud laboral, dotarlas de mayor transparencia en la gestión de las contingencias, ni tampoco sobre la participación de los representantes de los trabajadores en decisiones tan relevantes como la renovación de convenio con las empresas. “Las mutuas son asociaciones privadas de empresarios para colaborar en la gestión de la Seguridad Social y, por lo tanto, no pueden ni anteponerse ni sustituir a la Seguridad Social”, ha señalado, “y si es lo que pretenden, nos tendrán enfrente”.
Para concluir, y en relación con los periodos de altas temperaturas, que hasta junio han ocasionado 52 accidentes leves por calor e insolación y 53 por efectos de las temperaturas extremas, luz y radiación, desde el Gabinete de Prevención de Riesgos Laborales de UGTCyL han recordado que para los casos de avisos meteorológicos de nivel naranja o rojo, y cuando las medidas preventivas no garanticen la protección de las personas trabajadoras, “es obligatorio adaptar las condiciones de trabajo, incluyendo la reducción o modificación de las horas de la jornada laboral”.




















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