NOCTURNOS ERÓTICOS
Destino y amor
Eugenio-Jesús de Ávila
La primera vez que mis ojos supieron que existía me pregunté cómo es posible que la genética cree mujeres tan bonitas, esculturas con corazón, miradas con alma, obras de arte esculpidas por la gubia de la divinidad.
Y yo soy un enamorado de la belleza en cualquiera de sus formas. Pero si el arte puro se empodera de una dama, necesito conocerla, escuchar su voz, admirarla y seducirla. Y así me sucedió con esa mujer, todavía joven, preñada de sensibilidad, digna y orgullosa, dura y tierna. Ella me elevó al éxtasis divino, me quitó ego, me devolvió a la realidad.
Se fue y jamás sus labios pronunciaron un te quiero, un te amo, pero sé que me adoraba, porque sus besos, dulces como el cabello de ángel, escribían en mi boca aquellos sentimientos que jamás tradujo en verbos.
Bendecido por Dios o por el destino, degusté el amor como un poeta, como un pintor, como un genio del erotismo. Hay personas que agotan su vida sin conocer una pasión intensa, profunda, memorable. Ella me tatuó el alma y…se fue.
Eugenio-Jesús de Ávila
Eugenio-Jesús de Ávila
La primera vez que mis ojos supieron que existía me pregunté cómo es posible que la genética cree mujeres tan bonitas, esculturas con corazón, miradas con alma, obras de arte esculpidas por la gubia de la divinidad.
Y yo soy un enamorado de la belleza en cualquiera de sus formas. Pero si el arte puro se empodera de una dama, necesito conocerla, escuchar su voz, admirarla y seducirla. Y así me sucedió con esa mujer, todavía joven, preñada de sensibilidad, digna y orgullosa, dura y tierna. Ella me elevó al éxtasis divino, me quitó ego, me devolvió a la realidad.
Se fue y jamás sus labios pronunciaron un te quiero, un te amo, pero sé que me adoraba, porque sus besos, dulces como el cabello de ángel, escribían en mi boca aquellos sentimientos que jamás tradujo en verbos.
Bendecido por Dios o por el destino, degusté el amor como un poeta, como un pintor, como un genio del erotismo. Hay personas que agotan su vida sin conocer una pasión intensa, profunda, memorable. Ella me tatuó el alma y…se fue.
Eugenio-Jesús de Ávila





















Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.99