Paco Molina
Viernes, 09 de Enero de 2026
DESDE LA IZQUIERDA

Salvemos a la familia tradicional

Paco Molina

[Img #104703]

 

Con este ánimo, y no otro, siguen las propuestas que a continuación aparecen.

 

Parece que la tozuda realidad hace que el asunto de los “cuernos” sea infinito, sin principio ni fin. Y eso, que en personas que no han pasado por el altar (de  la iglesia, del ayuntamiento o del juzgado) sólo desemboca en canciones como “El perla “ de Rosalía, o “Pa tipos como tú”  de Shakira, cuando dan la cornada en alguno de los miembros de una pareja (de 2 personas) suelen provocar un cataclismo de rencores, por ruptura, separación o divorcio.

 

Sin embargo, un estudio profundo de la realidad, de los sucesivos cotilleos de provincias, de la literatura en general y sobre todo de las 9 temporadas (o más, que me las he visto todas) de “La Isla de las Tentaciones” me permiten afirmar, con escaso margen de error, que situaciones que parecen irreversibles en el fondo son reversibles.

 

Dicho más claro. Que si socialmente estuviera bien visto la vuelta de la Pareja Original al orden familiar inicial (vivir juntos y cuidar de la descendencia en común) sería factible conseguir que la mayoría de ellas se salven, por no decir todas.

 

Eso sí, para ello habría que introducir nuevas condiciones en el contrato matrimonial. Expongámoslas.

 

Actualmente, te cases por la Iglesia, el Ayuntamiento, o la Justicia, entre los artículos del Código Civil que se les leen a los contrayentes hay uno que viene a suponer que “te comprometes a serle fiel al otro u otra”.

 

Y claro, como esto es ir contra las leyes de la Naturaleza, que son muy bestias, acaba siendo, esto de la fidelidad, la madre de todos los problemas.

 

Ahora bien, en una democracia liberal como la que nos acoge, quitar de golpe el mandamiento de la fidelidad puede hacer “que sea peor el remedio que la enfermedad”, así que, para no polarizar la cosa, ni el debate, ni ser unos extremistas se sugiere un paso intermedio.

 

Se trataría entonces de permitir un cierto número de infidelidades por cada miembro de la pareja formal.

 

Siendo pues este el tema más delicado del asunto que tratamos, se ruega que quienes vean que pueden verse heridas sus susceptibilidades dejen de leer porque…..

 

Si consideramos la fidelidad absoluta como una forma indirecta de vía crucis debemos estudiar todo lo que sobre los vía crucis ha aportado la sabiduría popular en cuestión de calvarios. Y en este sentido, las célebres 3 caídas del  más famoso vía crucis. pueden estar indicándonos algo. Es decir, si cayendo hasta tres veces se puede seguir con la cruz a cuestas ese parece ser el número ideal para aplicar a nuestra receta para la consolidación de los matrimonios. 

 

O sea, habría que modificar el Código Civil indicando que quienes se casan tienen la obligación de serse fieles salvo al menos o como máximo en 3 ocasiones, es decir, se les permitiría 3 caídas (en el adulterio) a cada uno de los 2 miembros.

 

Estamos seguros que esta introducción en el contrato amoroso haría disminuir drásticamente el número de separaciones, e incluso podría reducir a 0 la cantidad de divorcios.

 

Lo que no solo sería bueno para los hijos e hijas, para la pareja, para las familias políticas sino también para resolver el problema de la vivienda.

 

Sí, no pongan ustedes los ojos de plato, que saben de sobra que mientras existan las separaciones seguirá sin resolverse el problema de la vivienda.

 

En efecto, supongamos que conseguimos una sociedad con el mismo número de viviendas que personas quieren vivir en cada casa. Y sea éste número de viviendas X. Pero entonces si una pareja se separa, esa pareja que era una unidad de casa, se convierte en 2 demandas de vivienda,  y suponiendo que la madre se queda en la casa original, lo que es obvio es que hay que ponerse corriendo a construir otra casa para el expulsado del paraíso.

Piénsenlo, y mientras, que el 2026 les haga pacifistas.

 

Paco Molina

Comentarios Comentar esta noticia
Comentar esta noticia
CAPTCHA

Normas de participación

Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.

La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad

Normas de Participación

Política de privacidad

Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.35

Todavía no hay comentarios

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.