NUESTRA HISTORIA
La eterna desconsideración política con nuestra Zamora
Eugenio-Jesús de Ávila
Como somos muy pocos, cada vez menos, los dos grandes partidos nacionales, PSOE y PP, nunca nos consideraron. Como mucho hicieron caridad con esta tierra. Verbigracia: la carretera entre Zamora y Benavente fue el último tramo transformado en autovía de la Ruta de la Plata. Todavía, después de décadas de exigirlo, se sigue viajando a Portugal desde la capital por una carretera nacional impresentable y peligrosísima.
Las infraestructuras terrestres en Tras os Montes ya las quisiera un servidor entre Alcañices y Zamora. De haber autovía entre la nación hermana y nuestra tierra, quizá el desierto demográfico del oeste zamorano se habría detenido. Y si el AVE transita por la capital se debe a que no se podría evitar su paso para llegar a Galicia. Y viajar en alta velocidad resulta poco asequible para una depauperada clase media. ¡Qué ningún partido se ponga medallas por este tipo de ferrocarril! Y, además, para mayor mofa, el tren pasa por Sanabria como si fuera tierra prohibida, pero no se detiene.
Y, ante tanto agravio, ¿diputados, senadores y procuradores de uno y otro partido, PP y PSOE, comunicaron su malestar a sus jefes en Valladolid o Madrid o guardaron silencio para no enfadar a los que diseñan las listas electorales? Hubo un senador, socialista, que, en su día, votó en contra de que la carretera, peligrosísima, entre Zamora y Tordesillas se transformase en autovía. Borrell, entonces ministro de Obras Públicas creía que no había tráfico suficiente para convertirla en una infraestructura terrestre moderna. Recuerdo a Guerra: “Él que se mueve no sale en la fotografía”. Corolario: hay que servir al partido antes que a los zamoranos.
Zamora, en verdad, no ha tenido un político que la ampare. Maíllo alcanzó un poder extraordinario. ¿Qué gestión especial hizo por su patria chica? Ninguna. Según Clara San Damián que el AVE tuviera un servicio magnífico con la capital de España. Falacia.
Hay un sentimiento común entre los zamoranos más concienciados con la decadencia económica y demográfica de Zamora: Partido Socialista y Partido Popular son reos de la despoblación y derrumbe de nuestra ciudad y provincia. Si Guarido recogió tantos miles de votos a izquierda, centro y derecha, se debió, además de a su honradez, a que los ciudadanos no tenían otra opción que elegir, una vez que asumieron que votar PP y PSOE los llevaría a ninguna parte.
Los zamoranos prefieren seguir votando a los partidos que nos humillaron, olvidaron y esquilmado. Así lo han demostrado en los comicios locales desde hace décadas. Adeiza, en su momento, liderado por el inolvidable Miguel Ángel Mateos; Zamora Sí, ya sin Francisco Requejo, y Ahora Decide, lo que quedó del PSOE más zamorano, forman parte de esta historia de una felonía, de esta falta de conciencia de la población hacia lo que podrían haber sido sus representantes más íntimos. Zamora eligió lo malo conocido que lo bueno conocer, aserto propio de gente pusilánime, conformista y enferma de apatía. Nuestra tierra camina hacia el abismo de la nada. El ocaso de una sociedad.
Eugenio-Jesús de Ávila
Como somos muy pocos, cada vez menos, los dos grandes partidos nacionales, PSOE y PP, nunca nos consideraron. Como mucho hicieron caridad con esta tierra. Verbigracia: la carretera entre Zamora y Benavente fue el último tramo transformado en autovía de la Ruta de la Plata. Todavía, después de décadas de exigirlo, se sigue viajando a Portugal desde la capital por una carretera nacional impresentable y peligrosísima.
Las infraestructuras terrestres en Tras os Montes ya las quisiera un servidor entre Alcañices y Zamora. De haber autovía entre la nación hermana y nuestra tierra, quizá el desierto demográfico del oeste zamorano se habría detenido. Y si el AVE transita por la capital se debe a que no se podría evitar su paso para llegar a Galicia. Y viajar en alta velocidad resulta poco asequible para una depauperada clase media. ¡Qué ningún partido se ponga medallas por este tipo de ferrocarril! Y, además, para mayor mofa, el tren pasa por Sanabria como si fuera tierra prohibida, pero no se detiene.
Y, ante tanto agravio, ¿diputados, senadores y procuradores de uno y otro partido, PP y PSOE, comunicaron su malestar a sus jefes en Valladolid o Madrid o guardaron silencio para no enfadar a los que diseñan las listas electorales? Hubo un senador, socialista, que, en su día, votó en contra de que la carretera, peligrosísima, entre Zamora y Tordesillas se transformase en autovía. Borrell, entonces ministro de Obras Públicas creía que no había tráfico suficiente para convertirla en una infraestructura terrestre moderna. Recuerdo a Guerra: “Él que se mueve no sale en la fotografía”. Corolario: hay que servir al partido antes que a los zamoranos.
Zamora, en verdad, no ha tenido un político que la ampare. Maíllo alcanzó un poder extraordinario. ¿Qué gestión especial hizo por su patria chica? Ninguna. Según Clara San Damián que el AVE tuviera un servicio magnífico con la capital de España. Falacia.
Hay un sentimiento común entre los zamoranos más concienciados con la decadencia económica y demográfica de Zamora: Partido Socialista y Partido Popular son reos de la despoblación y derrumbe de nuestra ciudad y provincia. Si Guarido recogió tantos miles de votos a izquierda, centro y derecha, se debió, además de a su honradez, a que los ciudadanos no tenían otra opción que elegir, una vez que asumieron que votar PP y PSOE los llevaría a ninguna parte.
Los zamoranos prefieren seguir votando a los partidos que nos humillaron, olvidaron y esquilmado. Así lo han demostrado en los comicios locales desde hace décadas. Adeiza, en su momento, liderado por el inolvidable Miguel Ángel Mateos; Zamora Sí, ya sin Francisco Requejo, y Ahora Decide, lo que quedó del PSOE más zamorano, forman parte de esta historia de una felonía, de esta falta de conciencia de la población hacia lo que podrían haber sido sus representantes más íntimos. Zamora eligió lo malo conocido que lo bueno conocer, aserto propio de gente pusilánime, conformista y enferma de apatía. Nuestra tierra camina hacia el abismo de la nada. El ocaso de una sociedad.
















Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.149