FÚTBOL
Páez niega haber exigido cantidad alguna al CD Tenerife para jugar el partido
El presidente del Zamora CF explica que se negó a cambiar su camiseta por compromisos contractuales y por principios
El periodista tinerfeño que habló de “chantaje” y llevó el caso a los deportes de Cope a nivel nacional rectifica y señala al árbitro como origen del conflicto entre Zamora y Tenerife.
La polémica surgida tras el partido entre el Zamora CF y el CD Tenerife, marcado por un acuerdo económico previo al inicio del encuentro, ha dado un nuevo giro, después de que el periodista de COPE Tenerife Juanjo Ramos rectificara parcialmente su versión inicial, en la que acusaba al club zamorano de exigir 15.000 euros para permitir que se disputara el choque, y de la entrevista al presidente del Zamora CF, Javier Paez, en Radio Marca Tenerife, negando que su club exigiera ninguna cantidad.
En un mensaje publicado al día siguiente, Ramos bajó la intensidad de sus acusaciones al club zamorano, situando el foco del conflicto en la actuación colegial, con un árbitro que calificó como “tiquismiquis”, y en la falta de criterio unificado por parte de la RFEF en una categoría que aspira a una mayor profesionalización, como es la Primera RFEF.
El árbitro, detonante del problema
Según esta nueva versión, el colegiado fue el verdadero responsable del lío, al considerar que la coincidencia de colores podía generar confusión, pese a que se trata de una circunstancia frecuente en la categoría. Esta decisión obligó a buscar una solución de urgencia ante la imposibilidad del Tenerife de cambiar de equipación, al haber viajado solo con la camiseta principal.
Ramos admite que el acuerdo económico entre clubes, aunque inusual, acabó siendo “la única salida” para que el partido se jugara y evitar un aplazamiento que habría perjudicado tanto a los equipos como a los más de 3.500 espectadores presentes en el estadio Ruta de la Plata.
“Si el Zamora pidió, el Tenerife ofreció, uno fue más listo o el otro más práctico queda a la consideración de cada uno”, señala el periodista, subrayando que una aplicación más lógica del reglamento por parte del árbitro habría evitado todo el episodio.
Versión del Zamora CF
Esta rectificación encaja en lo esencial con la versión ofrecida desde el primer momento por el presidente del Zamora CF, Javier Páez, quien ha defendido en una entrevista en Radio Marca Tenerife (entrevista completa AQUÍ) que fue el Tenerife quien planteó una compensación económica para poder disputar el partido, al ser el principal perjudicado por no disponer de una segunda equipación.
Páez negó haber exigido cantidad alguna y explicó que el Zamora, como club local, se negó a cambiar su camiseta por compromisos contractuales y por una cuestión de principios. Además, aseguró que el acuerdo fue alcanzado entre dirigentes de ambos clubes y formalizado por escrito, aunque, a día de hoy, el Zamora no ha percibido ninguna cantidad. "Es el Tenerife, a través de José Garrido y tras hablar con Rayco García, quien propone una indemnización económica para desbloquear el conflicto, al ser el principal perjudicado por no poder jugar el partido". "El partido lo podía perder el Tenerife, porque no tenía más equipaciones y es lo que dice la norma. Pero es importante destacar que es el Tenerife el que nos propone llegar a un acuerdo económico para que se juegue el partido y no al revés".
"Me vi en la tesitura de que, obviamente, mis jugadores se negaron a salir al campo, con toda la razón del mundo, porque que venga un club a tu casa y encima te interponga las normas, enfada. Mientras yo sea propietario del Zamora y sea dueño del Zamora, del Zamora no se puede reír nadie".
Recordemos que Juanjo Ramos, con el partido recién terminado, difundió a nivel nacional una versión diferente a la que se podía leer en La Ser o en medios locales zamoranos. Según sus primeras publicaciones, los dirigentes del Zamora pidieron 15.000 euros al Tenerife para aceptar cambiar su camiseta, presentándolo como una exigencia: “Era eso o que no se jugara”, afirmó.
Además, el periodista insular relató que Rayco García, máximo accionista del CD Tenerife, pagó de su bolsillo la cantidad exigida para evitar la suspensión del partido y proteger a la afición desplazada, pero hoy sabemos que el Zamora CF no ha recibido ninguna cantidad y que el acuerdo se firmó como un contrato entre clubes.
Según explica Javier Paez, "con Rayco García y con José Garrido se firmó un documento. A día de hoy, el Zamora no ha percibido ni un euro y hay que dejarlo claro. Pero, bueno, se firmó un contrato y yo creo que la palabra de una persona está ante todo".
El origen del relato del “chantaje”
En este contexto, cobra fuerza la hipótesis de que la versión del chantaje naciera como un relato interno exagerado, transmitido en caliente para motivar al vestuario del CD Tenerife ante una situación caótica y frustrante. Esa versión, deformada, podría haber llegado posteriormente al periodista tinerfeño, que la publicó como un hecho consumado.
La difusión de ese relato ha provocado una escalada de tensión entre aficiones, con insultos cruzados en redes sociales y comentarios especialmente graves, como burlas de algunos aficionados del Tenerife sobre los incendios que arrasaron la provincia de Zamora el pasado verano.
Un episodio que deja daños colaterales
Más allá del resultado deportivo, el caso deja al descubierto una concatenación de errores: una decisión arbitral discutible, la falta de previsión logística del Tenerife, la precipitación informativa y la ausencia de una respuesta clara por parte de los estamentos federativos.
Un “show” que, como el propio Juanjo Ramos reconoce ahora, se habría evitado con un poco de lógica y que terminó generando un conflicto institucional y social innecesario, en torno a un partido que debía resolverse únicamente sobre el césped.
Relaciones deterioradas
El presidente del Zamora CF también enmarcó lo ocurrido en el Ruta de la Plata dentro de un clima de relaciones ya deterioradas entre ambos clubes tras el partido de octubre de la primera vuelta, jugado en el Heliodoro Rodríguez López. Javier Páez aseguró que ni él ni su afición ni sus invitados recibieron entonces un trato adecuado en el palco, aunque evitó señalar a personas concretas.
“Nos apartaron y no fue un trato educado, como se debe mantener el respeto en un palco”, explicó, añadiendo que durante el descanso no hubo ningún acercamiento institucional por parte del CD Tenerife y que, a su juicio, faltaron “autoridad, respeto y presencia” mientras se disputaba el encuentro.
Páez insistió en que no pretende personalizar ni alimentar polémicas, pero sí dejar constancia de un malestar que ayuda a entender el contexto de tensión en el que se produjo el conflicto previo al partido en Zamora. “No voy a decir nombres ni voy a jugar con el pan de nadie”, concluyó, subrayando que su intención no es señalar, sino reivindicar un trato institucional acorde a la categoría.
Los aficionados zamoranos no han olvidado que los tinerfeños cantaron lemas como "¡puta Zamora!" en el Heliodoro Rodríguez, donde se les insultó, llamó "aldeanos" y escupió, iniciándose un pique entre aficiones en redes sociales que no ha llevado a calmar la situación. Así, por parte de aficionados rojiblancos, se han leído comentarios contra los canarios, como el uso del gentilicio "africanos" de forma peyorativa.
Fotografía: Zamora CF.
La polémica surgida tras el partido entre el Zamora CF y el CD Tenerife, marcado por un acuerdo económico previo al inicio del encuentro, ha dado un nuevo giro, después de que el periodista de COPE Tenerife Juanjo Ramos rectificara parcialmente su versión inicial, en la que acusaba al club zamorano de exigir 15.000 euros para permitir que se disputara el choque, y de la entrevista al presidente del Zamora CF, Javier Paez, en Radio Marca Tenerife, negando que su club exigiera ninguna cantidad.
En un mensaje publicado al día siguiente, Ramos bajó la intensidad de sus acusaciones al club zamorano, situando el foco del conflicto en la actuación colegial, con un árbitro que calificó como “tiquismiquis”, y en la falta de criterio unificado por parte de la RFEF en una categoría que aspira a una mayor profesionalización, como es la Primera RFEF.
El árbitro, detonante del problema
Según esta nueva versión, el colegiado fue el verdadero responsable del lío, al considerar que la coincidencia de colores podía generar confusión, pese a que se trata de una circunstancia frecuente en la categoría. Esta decisión obligó a buscar una solución de urgencia ante la imposibilidad del Tenerife de cambiar de equipación, al haber viajado solo con la camiseta principal.
Ramos admite que el acuerdo económico entre clubes, aunque inusual, acabó siendo “la única salida” para que el partido se jugara y evitar un aplazamiento que habría perjudicado tanto a los equipos como a los más de 3.500 espectadores presentes en el estadio Ruta de la Plata.
“Si el Zamora pidió, el Tenerife ofreció, uno fue más listo o el otro más práctico queda a la consideración de cada uno”, señala el periodista, subrayando que una aplicación más lógica del reglamento por parte del árbitro habría evitado todo el episodio.
Versión del Zamora CF
Esta rectificación encaja en lo esencial con la versión ofrecida desde el primer momento por el presidente del Zamora CF, Javier Páez, quien ha defendido en una entrevista en Radio Marca Tenerife (entrevista completa AQUÍ) que fue el Tenerife quien planteó una compensación económica para poder disputar el partido, al ser el principal perjudicado por no disponer de una segunda equipación.
Páez negó haber exigido cantidad alguna y explicó que el Zamora, como club local, se negó a cambiar su camiseta por compromisos contractuales y por una cuestión de principios. Además, aseguró que el acuerdo fue alcanzado entre dirigentes de ambos clubes y formalizado por escrito, aunque, a día de hoy, el Zamora no ha percibido ninguna cantidad. "Es el Tenerife, a través de José Garrido y tras hablar con Rayco García, quien propone una indemnización económica para desbloquear el conflicto, al ser el principal perjudicado por no poder jugar el partido". "El partido lo podía perder el Tenerife, porque no tenía más equipaciones y es lo que dice la norma. Pero es importante destacar que es el Tenerife el que nos propone llegar a un acuerdo económico para que se juegue el partido y no al revés".
"Me vi en la tesitura de que, obviamente, mis jugadores se negaron a salir al campo, con toda la razón del mundo, porque que venga un club a tu casa y encima te interponga las normas, enfada. Mientras yo sea propietario del Zamora y sea dueño del Zamora, del Zamora no se puede reír nadie".
Recordemos que Juanjo Ramos, con el partido recién terminado, difundió a nivel nacional una versión diferente a la que se podía leer en La Ser o en medios locales zamoranos. Según sus primeras publicaciones, los dirigentes del Zamora pidieron 15.000 euros al Tenerife para aceptar cambiar su camiseta, presentándolo como una exigencia: “Era eso o que no se jugara”, afirmó.
Además, el periodista insular relató que Rayco García, máximo accionista del CD Tenerife, pagó de su bolsillo la cantidad exigida para evitar la suspensión del partido y proteger a la afición desplazada, pero hoy sabemos que el Zamora CF no ha recibido ninguna cantidad y que el acuerdo se firmó como un contrato entre clubes.
Según explica Javier Paez, "con Rayco García y con José Garrido se firmó un documento. A día de hoy, el Zamora no ha percibido ni un euro y hay que dejarlo claro. Pero, bueno, se firmó un contrato y yo creo que la palabra de una persona está ante todo".
El origen del relato del “chantaje”
En este contexto, cobra fuerza la hipótesis de que la versión del chantaje naciera como un relato interno exagerado, transmitido en caliente para motivar al vestuario del CD Tenerife ante una situación caótica y frustrante. Esa versión, deformada, podría haber llegado posteriormente al periodista tinerfeño, que la publicó como un hecho consumado.
La difusión de ese relato ha provocado una escalada de tensión entre aficiones, con insultos cruzados en redes sociales y comentarios especialmente graves, como burlas de algunos aficionados del Tenerife sobre los incendios que arrasaron la provincia de Zamora el pasado verano.
Un episodio que deja daños colaterales
Más allá del resultado deportivo, el caso deja al descubierto una concatenación de errores: una decisión arbitral discutible, la falta de previsión logística del Tenerife, la precipitación informativa y la ausencia de una respuesta clara por parte de los estamentos federativos.
Un “show” que, como el propio Juanjo Ramos reconoce ahora, se habría evitado con un poco de lógica y que terminó generando un conflicto institucional y social innecesario, en torno a un partido que debía resolverse únicamente sobre el césped.
Relaciones deterioradas
El presidente del Zamora CF también enmarcó lo ocurrido en el Ruta de la Plata dentro de un clima de relaciones ya deterioradas entre ambos clubes tras el partido de octubre de la primera vuelta, jugado en el Heliodoro Rodríguez López. Javier Páez aseguró que ni él ni su afición ni sus invitados recibieron entonces un trato adecuado en el palco, aunque evitó señalar a personas concretas.
“Nos apartaron y no fue un trato educado, como se debe mantener el respeto en un palco”, explicó, añadiendo que durante el descanso no hubo ningún acercamiento institucional por parte del CD Tenerife y que, a su juicio, faltaron “autoridad, respeto y presencia” mientras se disputaba el encuentro.
Páez insistió en que no pretende personalizar ni alimentar polémicas, pero sí dejar constancia de un malestar que ayuda a entender el contexto de tensión en el que se produjo el conflicto previo al partido en Zamora. “No voy a decir nombres ni voy a jugar con el pan de nadie”, concluyó, subrayando que su intención no es señalar, sino reivindicar un trato institucional acorde a la categoría.
Los aficionados zamoranos no han olvidado que los tinerfeños cantaron lemas como "¡puta Zamora!" en el Heliodoro Rodríguez, donde se les insultó, llamó "aldeanos" y escupió, iniciándose un pique entre aficiones en redes sociales que no ha llevado a calmar la situación. Así, por parte de aficionados rojiblancos, se han leído comentarios contra los canarios, como el uso del gentilicio "africanos" de forma peyorativa.
Fotografía: Zamora CF.
















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