SANIDAD
Adiós a las guardias de 24 horas: Sanidad pacta con los sindicatos un nuevo Estatuto Marco para el SNS
El texto iniciará ahora su tramitación parlamentaria
El acuerdo, fruto de años de negociación, mejora la conciliación, limita la temporalidad y actualiza la clasificación profesional del personal sanitario.
Después de años de negociación y desencuentros, el Ministerio de Sanidad y los principales sindicatos del ámbito sanitario han alcanzado un acuerdo para aprobar un nuevo Estatuto Marco del Sistema Nacional de Salud (SNS). Un pacto que el propio departamento califica de histórico y que supone una profunda reforma de las condiciones laborales del personal sanitario en toda España.
“Es la reforma sanitaria más importante de lo que llevamos de siglo”. Así resumió la ministra de Sanidad, Mónica García, el alcance de un texto que, según defendió, responde a reivindicaciones largamente postergadas y acumuladas durante décadas en hospitales y centros de salud.
El acuerdo ha sido firmado por las organizaciones sindicales SATSE, CCOO, UGT y CSIF en el marco del Ámbito de Negociación, y llega tras un proceso de diálogo “largo, complejo y muy trabajado”, en palabras de la ministra, que quiso agradecer expresamente la “responsabilidad y perseverancia” de los sindicatos.
Fin de las guardias de 24 horas
Uno de los cambios más simbólicos -y más esperados- es el fin de las guardias de 24 horas como norma general. El nuevo Estatuto establece que estas serán sustituidas por guardias de duración inferior a 17 horas, siempre asociadas a descansos y libranzas obligatorias.
Se trata de una medida que busca poner coto a jornadas maratonianas que han sido durante años una de las principales fuentes de desgaste físico y mental del personal sanitario, especialmente entre médicos y médicas, y que habían generado un amplio consenso sobre la necesidad de reforma.
A esta medida se suma la fijación de una jornada máxima semanal de 45 horas, por debajo del umbral europeo, así como la creación de un mecanismo específico de intervención en casos de sobrecarga laboral persistente, una novedad en la regulación estatal del trabajo sanitario.
Conciliación y estabilidad laboral
El nuevo marco normativo también introduce avances relevantes en conciliación. Por primera vez, este derecho deja de depender de la discrecionalidad organizativa y pasa a reconocerse explícitamente como tal, un cambio de enfoque que Sanidad considera clave para mejorar la calidad de vida de los profesionales.
En paralelo, el Estatuto apuesta por una mayor estabilidad en el empleo, uno de los grandes problemas estructurales del SNS. El texto prevé ofertas públicas de empleo periódicas, límites claros a la temporalidad y concursos de traslado con convocatorias abiertas y permanentes, lo que facilitará la movilidad voluntaria y la planificación profesional a largo plazo.
Otro de los ejes del acuerdo es la actualización de la clasificación profesional, adaptándola a la realidad actual del sistema sanitario. Además, se reconoce la actividad investigadora y docente como trabajo efectivo, una demanda histórica del sector que hasta ahora no tenía un encaje claro en la normativa.
“Sé de dónde viene el cansancio”
Durante el acto de presentación, Mónica García apeló a su experiencia personal como médica para explicar su implicación en la reforma. “He peleado por algunas de estas reivindicaciones cuando no era ministra, cuando estaba en un hospital”, afirmó. “Por eso sé perfectamente de dónde viene el enfado, el cansancio y la sensación de injusticia que han acompañado durante años a muchos profesionales”.
La ministra quiso dejar claro que el nuevo Estatuto no busca enfrentar a categorías profesionales ni generar agravios comparativos. “No enfrenta a profesionales entre sí. Al contrario, refuerza la sanidad pública como un proyecto colectivo, basado en el trabajo en equipo, el respeto y la equidad”, señaló, antes de concluir que “hoy es un buen día para la sanidad pública”.
Un camino aún por recorrer
Pese al acuerdo, el nuevo Estatuto Marco todavía tiene por delante un largo recorrido administrativo y parlamentario. En las próximas semanas será elevado en primera vuelta al Consejo de Ministros, que autorizará el inicio formal de su tramitación.
A partir de ahí, se solicitarán los informes preceptivos a los ministerios con competencias afectadas -como Hacienda, Economía, Función Pública o Seguridad Social- y el texto será analizado en la Comisión Delegada del Gobierno para Asuntos Económicos. Posteriormente, se abrirá el trámite de audiencia e información pública, que permitirá a ciudadanos y organizaciones presentar alegaciones.
Solo después de superar estas fases, el Estatuto será aprobado definitivamente en Consejo de Ministros y remitido al Congreso de los Diputados para su debate y tramitación legislativa.
Mientras tanto, el acuerdo ya marca un antes y un después en la regulación del trabajo sanitario y abre una nueva etapa en las relaciones laborales dentro del Sistema Nacional de Salud.

Después de años de negociación y desencuentros, el Ministerio de Sanidad y los principales sindicatos del ámbito sanitario han alcanzado un acuerdo para aprobar un nuevo Estatuto Marco del Sistema Nacional de Salud (SNS). Un pacto que el propio departamento califica de histórico y que supone una profunda reforma de las condiciones laborales del personal sanitario en toda España.
“Es la reforma sanitaria más importante de lo que llevamos de siglo”. Así resumió la ministra de Sanidad, Mónica García, el alcance de un texto que, según defendió, responde a reivindicaciones largamente postergadas y acumuladas durante décadas en hospitales y centros de salud.
El acuerdo ha sido firmado por las organizaciones sindicales SATSE, CCOO, UGT y CSIF en el marco del Ámbito de Negociación, y llega tras un proceso de diálogo “largo, complejo y muy trabajado”, en palabras de la ministra, que quiso agradecer expresamente la “responsabilidad y perseverancia” de los sindicatos.
Fin de las guardias de 24 horas
Uno de los cambios más simbólicos -y más esperados- es el fin de las guardias de 24 horas como norma general. El nuevo Estatuto establece que estas serán sustituidas por guardias de duración inferior a 17 horas, siempre asociadas a descansos y libranzas obligatorias.
Se trata de una medida que busca poner coto a jornadas maratonianas que han sido durante años una de las principales fuentes de desgaste físico y mental del personal sanitario, especialmente entre médicos y médicas, y que habían generado un amplio consenso sobre la necesidad de reforma.
A esta medida se suma la fijación de una jornada máxima semanal de 45 horas, por debajo del umbral europeo, así como la creación de un mecanismo específico de intervención en casos de sobrecarga laboral persistente, una novedad en la regulación estatal del trabajo sanitario.
Conciliación y estabilidad laboral
El nuevo marco normativo también introduce avances relevantes en conciliación. Por primera vez, este derecho deja de depender de la discrecionalidad organizativa y pasa a reconocerse explícitamente como tal, un cambio de enfoque que Sanidad considera clave para mejorar la calidad de vida de los profesionales.
En paralelo, el Estatuto apuesta por una mayor estabilidad en el empleo, uno de los grandes problemas estructurales del SNS. El texto prevé ofertas públicas de empleo periódicas, límites claros a la temporalidad y concursos de traslado con convocatorias abiertas y permanentes, lo que facilitará la movilidad voluntaria y la planificación profesional a largo plazo.
Otro de los ejes del acuerdo es la actualización de la clasificación profesional, adaptándola a la realidad actual del sistema sanitario. Además, se reconoce la actividad investigadora y docente como trabajo efectivo, una demanda histórica del sector que hasta ahora no tenía un encaje claro en la normativa.
“Sé de dónde viene el cansancio”
Durante el acto de presentación, Mónica García apeló a su experiencia personal como médica para explicar su implicación en la reforma. “He peleado por algunas de estas reivindicaciones cuando no era ministra, cuando estaba en un hospital”, afirmó. “Por eso sé perfectamente de dónde viene el enfado, el cansancio y la sensación de injusticia que han acompañado durante años a muchos profesionales”.
La ministra quiso dejar claro que el nuevo Estatuto no busca enfrentar a categorías profesionales ni generar agravios comparativos. “No enfrenta a profesionales entre sí. Al contrario, refuerza la sanidad pública como un proyecto colectivo, basado en el trabajo en equipo, el respeto y la equidad”, señaló, antes de concluir que “hoy es un buen día para la sanidad pública”.
Un camino aún por recorrer
Pese al acuerdo, el nuevo Estatuto Marco todavía tiene por delante un largo recorrido administrativo y parlamentario. En las próximas semanas será elevado en primera vuelta al Consejo de Ministros, que autorizará el inicio formal de su tramitación.
A partir de ahí, se solicitarán los informes preceptivos a los ministerios con competencias afectadas -como Hacienda, Economía, Función Pública o Seguridad Social- y el texto será analizado en la Comisión Delegada del Gobierno para Asuntos Económicos. Posteriormente, se abrirá el trámite de audiencia e información pública, que permitirá a ciudadanos y organizaciones presentar alegaciones.
Solo después de superar estas fases, el Estatuto será aprobado definitivamente en Consejo de Ministros y remitido al Congreso de los Diputados para su debate y tramitación legislativa.
Mientras tanto, el acuerdo ya marca un antes y un después en la regulación del trabajo sanitario y abre una nueva etapa en las relaciones laborales dentro del Sistema Nacional de Salud.

















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