ZAMORANA
Próximas elecciones autonómicas: el Leonés
Estaba yo pensando en las elecciones a las Cortes de Castilla y León que se celebrarán el próximo mes de marzo y, con este motivo, en las visitas de políticos de todos los colores que recibiremos en Zamora para ganarse el voto prometiendo, como manda la tradición, todo aquello que queremos escuchar y que luego se quedará en humo, como los incendios del verano que dejaron tras de sí un infausto recuerdo.
El caso es que, a propósito de estas visitas de políticos, me voy a tomar la libertad de hacer una sugerencia para que, si tienen a bien, la estudien y pongan en valor.
Reconocimiento de nuestra propia identidad
Apelo a que los 13 procuradores de la circunscripción de León unan y defiendan la siguiente propuesta: Reivindicación de la de Región Leonesa, que se definió como tal en la división territorial de España en 1833 por Javier de Burgos; y que agrupaba las provincias de León, Salamanca y Zamora. En este sentido es necesario que todos los grupos leonesistas se unan, aparcando su individualismo e incluso sus discrepancias, en favor de algo más importante, como es lo que se demanda: una Comunidad Autónoma de la Región Leonesa propia.
No podemos seguir formando parte de una macro Comunidad Autónoma (la más grande de España), formada por nueve provincias que se engloban en la denominada Castilla y León, dos reinos antagónicos, que llevaron a cabo nada menos que diez guerras entre sí, desde el año 1068 hasta 1218.
Los contendientes formaban parte de las mismas familias; se peleó entre hermanos, sobrinos, cuñados, primos e incluso padre e hijos; este es el detalle de cada reyerta: guerras entre los reyes Bermudo III de León y su cuñado Fernando de Castilla; entre Alfonso VI de León y su hermano Sancho II de Castilla; entre Fernando II de León y su sobrino Alfonso VIII de Castilla; entre Alfonso IX de León y su primo Alfonso VIII de Castilla; y entre Alfonso IX de León y su hijo Fernando III de Castilla.
No fue hasta el año 1209 cuando se suscribió un acuerdo, entre Alfonso IX de León y Alfonso VIII de Castilla, con el fin de poner término a los repetidos enfrentamientos entre ambos reinos.
Estos hechos demuestran que las identidades entre Castilla y León estaban totalmente diferenciadas, y que históricamente eran disparejas e incluso antagónicas; cosa que precisamente ponemos de manifiesto hoy en día porque ambas comunidades poseen singularidades distintas que han de tenerse en cuenta, bien entendido que si se acaba logrando una comunidad autónoma propia: Región Leonesa, nunca entraría en conflicto con el resto del Estado español, como ha hecho Cataluña renegando de él; muy al contrario, seguiríamos formando parte de España, pero diferenciados de Castilla.
Reconocimiento de nuestra lengua
Otra característica importante a destacar, que nos refuerza la idea de una Comunidad Autónoma para la Región Leonesa, es su habla: el leonés o llionés que floreció ya en la Edad Media, cuando el Reino de León tenía sus propias leyes, reyes y hasta su propio latido lingüístico. El leonés se ha hablado históricamente en el antiguo reino de León, y en la actualidad continúa presente en parte de Asturias, León, Zamora y algunas zonas fronterizas de Portugal.
La preservación de esta lengua, cada vez más en auge, forma parte del patrimonio cultural leonés y se está dando a conocer mediante diferentes certámenes literarios en leonés fomentados por el Instituto Leonés de Cultura (ILC), el Certamen Literario Infantil Eva González en lengua leonesa para escolares, y desde este año 2026 las obras escritas en leonés podrán optar también a los Premios Nacionales de Literatura.
Por todo lo expuesto, y ante las próximas elecciones a la Junta de la Comunidad de Castilla y León, reitero que dicha comunidad tal y como está establecida actualmente, no tiene en cuenta las legítimas peculiaridades políticas e históricas de lo que fue un día el Reino de León, que no debería asimilarse con Castilla por ser dos entidades políticas, históricas y culturales diferentes que estuvieron largo tiempo enfrentados y que en la actualidad deberían escindirse, manteniéndose cada una de ellas por separado: Castilla por un lado y León por otro.
Por último, reitero lo que lleva esgrimiendo desde hace tiempo Unión del Pueblo Leonés (UPL) en este mismo sentido de crear una Comunidad Autónoma de la Región Leonesa, ya que consideran que es “un derecho constitucional que se nos está hurtando”, y recuerdan que “los artículos 2 y 143 de la Constitución habilitan a crear la Comunidad Autónoma de la Región Leonesa y exigen esta comunidad con el fin de lograr para León, Zamora y Salamanca el equilibrio económico que recoge el artículo 138 de la Constitución” (sic)
Mª Soledad Martín Turiño
Estaba yo pensando en las elecciones a las Cortes de Castilla y León que se celebrarán el próximo mes de marzo y, con este motivo, en las visitas de políticos de todos los colores que recibiremos en Zamora para ganarse el voto prometiendo, como manda la tradición, todo aquello que queremos escuchar y que luego se quedará en humo, como los incendios del verano que dejaron tras de sí un infausto recuerdo.
El caso es que, a propósito de estas visitas de políticos, me voy a tomar la libertad de hacer una sugerencia para que, si tienen a bien, la estudien y pongan en valor.
Reconocimiento de nuestra propia identidad
Apelo a que los 13 procuradores de la circunscripción de León unan y defiendan la siguiente propuesta: Reivindicación de la de Región Leonesa, que se definió como tal en la división territorial de España en 1833 por Javier de Burgos; y que agrupaba las provincias de León, Salamanca y Zamora. En este sentido es necesario que todos los grupos leonesistas se unan, aparcando su individualismo e incluso sus discrepancias, en favor de algo más importante, como es lo que se demanda: una Comunidad Autónoma de la Región Leonesa propia.
No podemos seguir formando parte de una macro Comunidad Autónoma (la más grande de España), formada por nueve provincias que se engloban en la denominada Castilla y León, dos reinos antagónicos, que llevaron a cabo nada menos que diez guerras entre sí, desde el año 1068 hasta 1218.
Los contendientes formaban parte de las mismas familias; se peleó entre hermanos, sobrinos, cuñados, primos e incluso padre e hijos; este es el detalle de cada reyerta: guerras entre los reyes Bermudo III de León y su cuñado Fernando de Castilla; entre Alfonso VI de León y su hermano Sancho II de Castilla; entre Fernando II de León y su sobrino Alfonso VIII de Castilla; entre Alfonso IX de León y su primo Alfonso VIII de Castilla; y entre Alfonso IX de León y su hijo Fernando III de Castilla.
No fue hasta el año 1209 cuando se suscribió un acuerdo, entre Alfonso IX de León y Alfonso VIII de Castilla, con el fin de poner término a los repetidos enfrentamientos entre ambos reinos.
Estos hechos demuestran que las identidades entre Castilla y León estaban totalmente diferenciadas, y que históricamente eran disparejas e incluso antagónicas; cosa que precisamente ponemos de manifiesto hoy en día porque ambas comunidades poseen singularidades distintas que han de tenerse en cuenta, bien entendido que si se acaba logrando una comunidad autónoma propia: Región Leonesa, nunca entraría en conflicto con el resto del Estado español, como ha hecho Cataluña renegando de él; muy al contrario, seguiríamos formando parte de España, pero diferenciados de Castilla.
Reconocimiento de nuestra lengua
Otra característica importante a destacar, que nos refuerza la idea de una Comunidad Autónoma para la Región Leonesa, es su habla: el leonés o llionés que floreció ya en la Edad Media, cuando el Reino de León tenía sus propias leyes, reyes y hasta su propio latido lingüístico. El leonés se ha hablado históricamente en el antiguo reino de León, y en la actualidad continúa presente en parte de Asturias, León, Zamora y algunas zonas fronterizas de Portugal.
La preservación de esta lengua, cada vez más en auge, forma parte del patrimonio cultural leonés y se está dando a conocer mediante diferentes certámenes literarios en leonés fomentados por el Instituto Leonés de Cultura (ILC), el Certamen Literario Infantil Eva González en lengua leonesa para escolares, y desde este año 2026 las obras escritas en leonés podrán optar también a los Premios Nacionales de Literatura.
Por todo lo expuesto, y ante las próximas elecciones a la Junta de la Comunidad de Castilla y León, reitero que dicha comunidad tal y como está establecida actualmente, no tiene en cuenta las legítimas peculiaridades políticas e históricas de lo que fue un día el Reino de León, que no debería asimilarse con Castilla por ser dos entidades políticas, históricas y culturales diferentes que estuvieron largo tiempo enfrentados y que en la actualidad deberían escindirse, manteniéndose cada una de ellas por separado: Castilla por un lado y León por otro.
Por último, reitero lo que lleva esgrimiendo desde hace tiempo Unión del Pueblo Leonés (UPL) en este mismo sentido de crear una Comunidad Autónoma de la Región Leonesa, ya que consideran que es “un derecho constitucional que se nos está hurtando”, y recuerdan que “los artículos 2 y 143 de la Constitución habilitan a crear la Comunidad Autónoma de la Región Leonesa y exigen esta comunidad con el fin de lograr para León, Zamora y Salamanca el equilibrio económico que recoge el artículo 138 de la Constitución” (sic)
Mª Soledad Martín Turiño

















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