CRECIDA
El Duero baja, tras el pico de la crecida, pero se mantiene el dispositivo de vigilancia
La crecida del río Duero a su paso por Zamora ha comenzado a remitir tras el pico registrado ayer, aunque las autoridades mantienen activados los protocolos de prevención y vigilancia ante el elevado caudal y la previsión de un nuevo empeoramiento meteorológico.
El delegado de la Junta en Zamora, Fernando Prada, el teniente de alcalde del Ayuntamiento de Zamora, David Gago, el subdelegado del Gobierno, Ángel Blanco, y el vicepresidente primero de la Diputación de Zamora, Víctor López de la Parte, han participado hoy, miércoles, en una reunión de coordinación del Plan INUNCYL (Plan de Protección Civil ante el Riesgo de Inundaciones en la Comunidad Autónoma de Castilla y León) celebrada en la Delegación Territorial de la Junta en Zamora, en la que se ha analizado la evolución de las inundaciones provocadas por las recientes borrascas, junto con Policía Nacional, Local, Bomberos, Guardia Civil y Protección Civil, para evaluar la situación en la ciudad, donde el río continúa en nivel de aviso naranja, aunque con tendencia descendente.
Según los datos facilitados por la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD), el Duero ha pasado de aviso rojo a naranja en la capital zamorana tras el descenso del nivel del agua, situándose el caudal en 1.193 metros cúbicos por segundo. Pese a esta mejoría progresiva, el volumen sigue siendo elevado, por lo que desde Protección Civil se insiste en extremar las precauciones, especialmente en las zonas ribereñas y áreas inundables. La zona de La Rinconada es una de las más afectadas por la crecida, aunque no ha sido necesario efectuar desalojos.
En la provincia, donde Toro sigue en aviso naranja, estos momentos, la única vía que permanece cortada es la carretera que conecta la N-122 con Granja Florencia, debido al desbordamiento del río. Equipos del Parque de Maquinaria de la Diputación, la empresa de mantenimiento y los bomberos trabajan en las labores de limpieza y acondicionamiento para restablecer la circulación con garantías de seguridad.
En toda la provincia permanece activado el Plan INUNCYL en situación 1, y se mantiene el dispositivo especial de vigilancia y prevención, con la participación de Protección Civil, Policía Municipal, Bomberos de Zamora y Guardia Civil.
Las autoridades recuerdan la importancia de evitar acercarse a las orillas del río, no cruzar zonas anegadas y seguir en todo momento las indicaciones de los servicios de emergencia, mientras continúe activa la situación de alerta.
La crecida del río Duero a su paso por Zamora ha comenzado a remitir tras el pico registrado ayer, aunque las autoridades mantienen activados los protocolos de prevención y vigilancia ante el elevado caudal y la previsión de un nuevo empeoramiento meteorológico.
El delegado de la Junta en Zamora, Fernando Prada, el teniente de alcalde del Ayuntamiento de Zamora, David Gago, el subdelegado del Gobierno, Ángel Blanco, y el vicepresidente primero de la Diputación de Zamora, Víctor López de la Parte, han participado hoy, miércoles, en una reunión de coordinación del Plan INUNCYL (Plan de Protección Civil ante el Riesgo de Inundaciones en la Comunidad Autónoma de Castilla y León) celebrada en la Delegación Territorial de la Junta en Zamora, en la que se ha analizado la evolución de las inundaciones provocadas por las recientes borrascas, junto con Policía Nacional, Local, Bomberos, Guardia Civil y Protección Civil, para evaluar la situación en la ciudad, donde el río continúa en nivel de aviso naranja, aunque con tendencia descendente.
Según los datos facilitados por la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD), el Duero ha pasado de aviso rojo a naranja en la capital zamorana tras el descenso del nivel del agua, situándose el caudal en 1.193 metros cúbicos por segundo. Pese a esta mejoría progresiva, el volumen sigue siendo elevado, por lo que desde Protección Civil se insiste en extremar las precauciones, especialmente en las zonas ribereñas y áreas inundables. La zona de La Rinconada es una de las más afectadas por la crecida, aunque no ha sido necesario efectuar desalojos.
En la provincia, donde Toro sigue en aviso naranja, estos momentos, la única vía que permanece cortada es la carretera que conecta la N-122 con Granja Florencia, debido al desbordamiento del río. Equipos del Parque de Maquinaria de la Diputación, la empresa de mantenimiento y los bomberos trabajan en las labores de limpieza y acondicionamiento para restablecer la circulación con garantías de seguridad.
En toda la provincia permanece activado el Plan INUNCYL en situación 1, y se mantiene el dispositivo especial de vigilancia y prevención, con la participación de Protección Civil, Policía Municipal, Bomberos de Zamora y Guardia Civil.
Las autoridades recuerdan la importancia de evitar acercarse a las orillas del río, no cruzar zonas anegadas y seguir en todo momento las indicaciones de los servicios de emergencia, mientras continúe activa la situación de alerta.




















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