Redacción
Sábado, 21 de Febrero de 2026
BALONCESTO FEMENINO/LIGA CHALLENGE

Zamarat sabe sufrir en Azkoitia y conquista una victoria de carácter (60-66)

Un 0-9 de salida no es solo un parcial. Es una declaración de intenciones.

El Recoletas Zamora llegó a Azkoitia con determinación, con el partido muy claro en la cabeza y con la convicción de que había que imponer el tono desde el primer balón. Defensa agresiva, rebote asegurado y transiciones bien ejecutadas para abrir el marcador sin permitir anotación local en los primeros compases.

 

Hay partidos que se ganan desde el talento.

Y hay otros que se ganan desde la personalidad.

 

El encuentro, tras ese inicio contundente, entró en una fase de igualdad (17-16 al término del primer cuarto), con intercambio de golpes y ritmo contenido. Pero las zamoranas volvieron a dar un paso adelante en el segundo cuarto, firmando el mejor tramo del partido (9-17). Defensa sólida, dominio del rebote y criterio ofensivo para irse al descanso con ventaja y sensación de control.

 

Sin embargo, el partido estaba lejos de cerrarse.

Demasiados regalos desde la línea… y bajo el aro

 

Zamarat hizo muchas cosas bien: ganó el rebote (33-29), firmó una valoración global claramente superior (70-52) y encontró puntos en varias manos —Aina Martín (15), Eva Resende (13) y Florencia Niski (11) lideraron el apartado anotador—.

 

Pero también cometió errores que mantuvieron con vida a Domusa.

Los tiros libres fueron una asignatura pendiente. En un partido de contacto constante, las zamoranas dispusieron de oportunidades claras desde la línea que no supieron convertir con la contundencia necesaria. A ello se sumaron varios tiros liberados de dos puntos, situaciones cerca del aro que, en un partido más fino, habrían roto definitivamente el marcador.

 

Demasiados puntos que se escaparon.

Y cuando perdonas en esta categoría, el rival siempre vuelve.

Un último cuarto de madurez

 

Domusa reaccionó en el último parcial (22-17) y llegó a comprimir el marcador, apretando líneas de pase y elevando el nivel físico. El partido se ensució, se endureció y se jugó al límite.

Ahí apareció el carácter.

 

No hubo precipitación, no hubo pánico. Hubo defensa, lectura y control emocional.

Beatriz Sánchez (8 rebotes y 19 de valoración) sostuvo al equipo en el trabajo invisible y apareció con dos canastas importantes sobre la bicina, cuando más apretaba el rival. Aina Martín y Eva Resende asumieron responsabilidades en los momentos calientes, mientras Inés Giménez, en sus 15 minutos (5 puntos), dejó detalles que equilibraron el perímetro.

 

Zamarat no cerró el partido desde el brillo, sino desde la templanza.

Una victoria que habla del equipo

No fue el partido más brillante en términos de acierto.

No fue el encuentro más cómodo.

Pero fue una victoria de grupo.

De saber sufrir.

De entender cuándo hay que bajar el ritmo.

Y de saber cerrar el rebote cuando el balón quema.

 

Si el equipo convierte esos tiros libres y esos puntos fáciles en canastas, partidos como este dejarán de ser agónicos y empezarán a ser dominados.

Mientras tanto, lo importante:

Zamarat ganó en Azkoitia.

Y ganó mostrando que sabe competir cuando el partido se ensucia.

La Liga no regala nada.

Y el Recoletas Zamora tampoco

FOTOGRAFÍA Y TEXTO: CD Zamarat

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