Ilia Galán Díez
Viernes, 27 de Febrero de 2026
LIBERTAD

"El Reina Sofía", prohibido

[Img #106228]¡Libertad encerrada entre barrotes! Cada vez la vemos más atrapada entre verjas forjadas con rígidas legislaciones. Don que nos hace propiamente humanos, similares al Creador... ¡Cuánta sangre, revoluciones, martirizados libertarios o masones! Aumenta el número de mujeres en la Corte con velos, con telas que cubren no solo su pelo sino su rostro, sin dejar más que una rendija para los ojos, algunas incluso con rejilla: contemplan el mundo filtrado por barrotes de hilo. Algunos partidos que tanto cacarean la libertad, escorados hacia la derecha, plantean prohibirles su uso. Así se contradicen. Ya son mayorcitas para decidir cómo se visten y con quién se casan. En España se pueden separar o divorciar del marido machista y extremista, si quieren. ¿Por qué llamar a la madrastra estatal para custodiarlas? Algunos sufrimos que esas mujeres vayan así por voluntad propia, en una cárcel tejida por ideas que nos parecen fanáticas, pero es asunto suyo, salvo si han de acudir a lugares donde es necesario comprobar su identidad, como en los sistemas de seguridad, en las lecciones para educarse y en otros ambientes o situaciones.

 

            Pero también sucede en el lado contrario, con otros prejuicios y filtros contra las libertades. Acabo de acudir con célebres compañeros a ver la postergada inauguración de la Colección arte contemporáneo 1975-presente, en el Museo Nacional Reina Sofía, ensalada estética desigual, incoherente, con mucha foto y desorden, donde faltan grandes nombres, lleno de proclamas doctrinales, del nuevo catecismo que las neomonjas progresoides quieren imponernos con sus valores, como si fuesen universales: graves errores. Aquí, en este lugar que debería ser un referente indiscutible (aunque muy discutido), internacional, del arte contemporáneo, se produjo un incidente con ancianas turistas israelitas que portaban un collar con la estrella de David y una bandera de su patria. Algunos visitantes reaccionaban "negativamente", pero fueron expulsadas ¡a la calle! "Mi bandera no es una provocación", reclamaban. Esta misma institución pública, clave en la cultura hispánica (y en su incultura) tiene, oficialmente, un "compromiso con la igualdad y la libertad religiosa, así como contra cualquier tipo de violencia o discriminación". Vana afirmación. En 2024 colgaba de su fachada la bandera opuesta, con la proclama: "Solidaridad internacional con Palestina". Horrenda es la situación de los palestinos, como tampoco era muy grata la de los judíos que sufrían sus terroristas ataques. El conflicto es complicado, pero peor todavía cuando las instituciones culturales se politizan. Las libertades se filtran con criterios de un lado u otro todo. 

 

            Ni prohibir a quienes quieren quedar encerrados en unas prendas, ni prohibir a quien va envuelto en una bandera, cualquiera sea. Una sociedad libre ha de poder convivir con quienes son contrarios en ideas y símbolos. Unos llevan al pérfido y mitificado Che Guevara en su camiseta, otros a Cristo, otros -muchos- la bandera británica o la norteamericana...

 

Ilia Galán Díez

Catedrático de Estética y Teoría de las Artes Humanidades: Geografía, Historia y Arte Universidad Carlos III de Madrid /Full Professor in Aesthetics and Theory of Art Humanities Department: …

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