NUESTRA HISTORIA
Batalla de Peleagonzalo-Toro & Enseña/Feria (Bermeja/Botijero)
Ya son muchas las referencias a los hechos del día 1-3-1476, parece que acontece, en momento tras momento, que van mejorando y aquilatándose y, con ello, ¡ y por ello!, dando un mayor enfoque expositivo a tal hecho.
La recomposición escénica, situándonos territorialmente, seria:: estando a 77 km de la frontera medieval [ el cauce del afluente río Pisuerga] de la Corona Leonesa [el inmemorial “Regnum Imperium Legionensis” ] con otra Corona del este (que anteriormente fue ducado leonés), a 62’4 km Medina del Campo ( en la diócesis de Salamanca), 77’5 km de Madrigal de Las Altas Torres ( de la provincia eclesiástica de Santiago), a 2,5 km de la ciudad leonesa de Toro [-.- “civitas taurensis superior est in Regno Legionis” -.-], en la plena tangencialidad de la población de Peleagonzalo (enclave cimero en 1476 y que ahora está desplazado casi un km, para prevenir las avenidas y desbordamientos, de su anterior emplazamiento), cuando al otro lado del río Duero, y frente al “Pago de Marialba”, en las vistas del “Teso de Las Contiendas” (próximo a Villalazán), de “La Loma Geroma” (los 774 m de altitud, en la inmediatez este de Fresno de la Ribera) y de “El Monte [de] La Reina” (a los de fuera se lo hay que explicar siempre: ‘la Reina a la que se refiere tal nominación es María de Molina de la Casa Real Leonesa, hija de Alfonso [Señor de Molina] hermano de Fernando III de León y nieta del zamorano Alfonso IX de León’ ), tiene lugar, en lo que todos los narradores coinciden, una gran e importante batalla.
Resulta que tal batalla es importante, puede que incluso que muy importante, incluso hasta acaso decisiva,por diversas consideraciones que han sido, algunas de ellas, ampliamente explicitadas por varios investigadores, eruditos y estudiosos del tránsito medieval hacia la modernidad de S. XV, así como por toda una serie de estimaciones y consideraciones que pudieran igualmente, y por variados motivos, tenerse en cuenta.
La batalla tiene lugar el día 1-3-1476 [con tal data, nuestros seguidores (`que habeilos haylos´) y nuestras rémoras (que habéilas haylas), se dan perfecta cuenta de que “estamos en el año” del 550 aniversario, lo cual es muy importante -.-] y de la misma se ha tratado de hacer una más que amplia, y hasta interesada, utilización instrumental, con un retorcimiento de su relato, asido a un padecimiento, tal que:
[1°] Desdibujándola de su originario entorno.
[2°] Alienándola casi sectariamente.
[3°] Parcelando su aplicabilidad.
[4º] Rebajando su importancia.
[5º] Sustrayendo su dimensionalidad.
[6º] Encasillando su relato.
[7º] Quitándole referenciabilidad.
Apenas se habla de los momentos anteriores a la batalla.Debemos tener presente que el momento bélico previo a la fecha del 1-3-1476, es el de una ciudad, la leonesa de Zamora, cercada por las tropas hostiles que comanda el Rey de Portugal y donde la hereda Juana (la hija del Rey Enrique IV de León y otros reinos) tiene sus partidarios.
Todos los factores son importantes al asunto del 1-3-1476. Es en esas ambientaciones espaciales y a la vez temporales, cuando se decide (¿por Fernando de Aragón?), y desde Zamora, el atacar a los otrora sitiadores, en lo que asumimos como “La Decisión de Zamora”.
Tenemos que desde tal cerco en Zamora hasta la batalla del 1-3-1476, viene todo el imaginado trasunto procesual enumerativo siguiente:
[1°] Levantamiento del propio cerco.
[2°] Emprendimiento de la retirada de los sitiadores (yendo camino de la ciudad leonesa de Toro por el amplio margen izquierdo del río Duero).
[3°] Observación pertinaz y valorativa de la retirada desde la propia ciudad de Zamora.
[4°] Ocupación del puente sobre el río Duero por los sitiados
[5°] Traslado celérico de las tropas sitiadas a la margen izquierda del río Duero.
[6°] Disposición abierta del ejército de los sitiados para perseguir al ejército de los sitiadores (entre el barrio de Cabañales y las cercanías de Morales del Vino).
[7°] Mejor velocidad de desplazamiento, hacia el este, de los sitiados que de los sitiadores al fin de alcanzarlos.
Alguien y en algún momento tiene que haber establecido una estrategia activa, a tal hecho lo denominamos “La Decisión de Zamora”.
Esto de “La Decisión de Zamora”, que aquí comentamos, supuso el que, sobre la amplia llanura ( cual teatro de hostilidades) de la margen izquierda del río Duero, había dos ejércitos en movimiento (estimamos que a distintas velocidades de desplazamiento), donde el primero en salir tenía, al final de la margen izquierda, un estrecho cuello de botella [el puente de piedra de Toro] como trámite obligado a cubrir para guarecerse en la planicie toresana, mientras el otro ( cuya misión era el hostigamiento), a lo que columbramos, disponía, en principio, de mayor movilidad.
Describiendo la operaciones militares tendríamos: El juego bélico, de acordeón de los combatientes, y su dinamicidad en la llanura de Peleagonzalo, tal vez pudo ser, “in situ”, el factor decisivo de la batalla, a la vez que dar las “oportunidades propagandistas” para sus “principescos entusiastas relatores”, ya que a la propia batalla bélica en sí se unió la otra batalla, la preconcebida como “batalla del relato” y/o de la “actividad propagandística”.
Parece ser que se galopó, ¡en todas las direcciones!, para indicar/adjudicar/propiciar y/o vociferar/exponer/transmitir la pretendida atribuible victoria, por unos y por otros, de aquel día 1-3-1476, al objeto de influir en el ánimo se los aliados, donde, a lo que se colige, los enviados fernandistas fueron más exitosos.
En atención, en gran parte, a lo que después aconteció, hemos venido asumiendo, como un todo continuo, la victoria en los llanos de Peleagonzalo por Fernando de Aragón el día 1-3-1476.
Al asumir lo previo, también añadimos la conmemoración y por tal batalla de los llanos de Peleagonzalo, de la completitud de la Seña Bermeja, con su banda superior de color verde entregada por Fernando de Aragón al Concejo de la ciudad leonesa de Zamora, en atención a los méritos alcanzados por sus milicias concejiles en la misma. (situación que es a conmemorar ciudadanamente)
Lo indicado presupone, desde nuestro relato, que unos de los más directamente interesados en la celebración de la batalla de los llanos de Peleagonzalo/Toro, del día 1-3-1476, deberían ser los habitantes todos de la ciudad leonesa de Zamora.
No se trata solo, ¡y con ser muy importante!, el que Zamora [la leonesa ciudad de], viera completar su bandera [-.- la Seña Bermeja -.-], es que, e igualmente con tal motivo, se le concedió una “feria franca”. (Tomando nota: estamos ya, en los “550 años de la leonesa feria franca de Zamora” -.- desde nuestro suponer: ¡habrá que hacer algo!-.- ).
Ir a conmemorar, al 1 de marzo, la batalla de los llanos de Peleagonzalo/Toro, es también, ¡desde siempre !, hacer una loa a la pluralidad hispánica y no, ¡y nunca!, de un atascado embudo monocorde.
Ir a conmemorar, al 1 de marzo, la batalla de los llanos de Peleagonzalo/Toro, es también, ¡desde siempre !, hacer una loa al “principio de la unidad hispánica” y no, ¡y nunca!, tirar alienadamente por ‘la homogenización rasera’, en visión centralizada, de sus gentes y de sus tierras.
Ir a conmemorar, al 1 de marzo, la batalla de los llanos de Peleagonzalo/Toro, es también, ¡desde siempre !, hacer una loa al comienzo del Estado Moderno Hispánico y la prevalencia, entre otras cosas y asuntos, y en el espacio territorial de la Corona Leonesa, de sus Leyes de Toro ( de 1505).
Ir a conmemorar, al 1 de marzo, la batalla de los llanos de Peleagonzalo/Toro, es también, ¡desde siempre !, hacer un obligada loa al “principio renacentista hispánico” y no, ¡y nunca!, al medieval mantenimiento lastrado de las personas.
Ir a conmemorar, al 1 de marzo, la batalla de los llanos de Peleagonzalo/Toro, es también, ¡desde siempre !, hacer una loa al “principio de la interconexión hispánica de la europeidad y con el nuevo mundo” y no, ¡y nunca!, de los cerrados espacios y de los alicortos emprendimientos.
Ir a conmemorar, al 1 de marzo, la batalla de los llanos de Peleagonzalo/Toro, es también, ¡desde siempre !, hacer una loa al “derecho de gentes de la escuela salmantina” {“Schola Salmanticae” 1526-2026) y no, ¡y nunca!, por la negación de los individuos y, a más y a mayores, de todas y cada una de sus circunstancias.
Nuestro recuerdo de hoy, y con el motivo efemérico del 1-3-1476, va dirigido hacia todas aquellas personas, civiles y militares, varios entrañables amigos, algunos ya fallecidos, a las que tuvimos el gran honor de acompañar, en tan histórico lugar, en todos estos años pasados, en los actos conmemorativos de la “Batalla de los llanos de Peleagonzalo/Toro” y con los cuales nuestra fraternidad es permanente, así como a todos aquellos que han dignificado, a lo largo del proceso histórico “La Seña Bermeja” y así mismo a los que precisa y prestósamente, con sus plurales iniciativas, motivaron las continuas ediciones de “Las Ferias de Botigero”.
Francisco Iglesias Carreño
Presidente PREPAL
VALORIO 1-3-2026
@PREPALSaZaLe
prepalszl@gmail.com
LEONAUTAS’’2026
Ya son muchas las referencias a los hechos del día 1-3-1476, parece que acontece, en momento tras momento, que van mejorando y aquilatándose y, con ello, ¡ y por ello!, dando un mayor enfoque expositivo a tal hecho.
La recomposición escénica, situándonos territorialmente, seria:: estando a 77 km de la frontera medieval [ el cauce del afluente río Pisuerga] de la Corona Leonesa [el inmemorial “Regnum Imperium Legionensis” ] con otra Corona del este (que anteriormente fue ducado leonés), a 62’4 km Medina del Campo ( en la diócesis de Salamanca), 77’5 km de Madrigal de Las Altas Torres ( de la provincia eclesiástica de Santiago), a 2,5 km de la ciudad leonesa de Toro [-.- “civitas taurensis superior est in Regno Legionis” -.-], en la plena tangencialidad de la población de Peleagonzalo (enclave cimero en 1476 y que ahora está desplazado casi un km, para prevenir las avenidas y desbordamientos, de su anterior emplazamiento), cuando al otro lado del río Duero, y frente al “Pago de Marialba”, en las vistas del “Teso de Las Contiendas” (próximo a Villalazán), de “La Loma Geroma” (los 774 m de altitud, en la inmediatez este de Fresno de la Ribera) y de “El Monte [de] La Reina” (a los de fuera se lo hay que explicar siempre: ‘la Reina a la que se refiere tal nominación es María de Molina de la Casa Real Leonesa, hija de Alfonso [Señor de Molina] hermano de Fernando III de León y nieta del zamorano Alfonso IX de León’ ), tiene lugar, en lo que todos los narradores coinciden, una gran e importante batalla.
Resulta que tal batalla es importante, puede que incluso que muy importante, incluso hasta acaso decisiva,por diversas consideraciones que han sido, algunas de ellas, ampliamente explicitadas por varios investigadores, eruditos y estudiosos del tránsito medieval hacia la modernidad de S. XV, así como por toda una serie de estimaciones y consideraciones que pudieran igualmente, y por variados motivos, tenerse en cuenta.
La batalla tiene lugar el día 1-3-1476 [con tal data, nuestros seguidores (`que habeilos haylos´) y nuestras rémoras (que habéilas haylas), se dan perfecta cuenta de que “estamos en el año” del 550 aniversario, lo cual es muy importante -.-] y de la misma se ha tratado de hacer una más que amplia, y hasta interesada, utilización instrumental, con un retorcimiento de su relato, asido a un padecimiento, tal que:
[1°] Desdibujándola de su originario entorno.
[2°] Alienándola casi sectariamente.
[3°] Parcelando su aplicabilidad.
[4º] Rebajando su importancia.
[5º] Sustrayendo su dimensionalidad.
[6º] Encasillando su relato.
[7º] Quitándole referenciabilidad.
Apenas se habla de los momentos anteriores a la batalla.Debemos tener presente que el momento bélico previo a la fecha del 1-3-1476, es el de una ciudad, la leonesa de Zamora, cercada por las tropas hostiles que comanda el Rey de Portugal y donde la hereda Juana (la hija del Rey Enrique IV de León y otros reinos) tiene sus partidarios.
Todos los factores son importantes al asunto del 1-3-1476. Es en esas ambientaciones espaciales y a la vez temporales, cuando se decide (¿por Fernando de Aragón?), y desde Zamora, el atacar a los otrora sitiadores, en lo que asumimos como “La Decisión de Zamora”.
Tenemos que desde tal cerco en Zamora hasta la batalla del 1-3-1476, viene todo el imaginado trasunto procesual enumerativo siguiente:
[1°] Levantamiento del propio cerco.
[2°] Emprendimiento de la retirada de los sitiadores (yendo camino de la ciudad leonesa de Toro por el amplio margen izquierdo del río Duero).
[3°] Observación pertinaz y valorativa de la retirada desde la propia ciudad de Zamora.
[4°] Ocupación del puente sobre el río Duero por los sitiados
[5°] Traslado celérico de las tropas sitiadas a la margen izquierda del río Duero.
[6°] Disposición abierta del ejército de los sitiados para perseguir al ejército de los sitiadores (entre el barrio de Cabañales y las cercanías de Morales del Vino).
[7°] Mejor velocidad de desplazamiento, hacia el este, de los sitiados que de los sitiadores al fin de alcanzarlos.
Alguien y en algún momento tiene que haber establecido una estrategia activa, a tal hecho lo denominamos “La Decisión de Zamora”.
Esto de “La Decisión de Zamora”, que aquí comentamos, supuso el que, sobre la amplia llanura ( cual teatro de hostilidades) de la margen izquierda del río Duero, había dos ejércitos en movimiento (estimamos que a distintas velocidades de desplazamiento), donde el primero en salir tenía, al final de la margen izquierda, un estrecho cuello de botella [el puente de piedra de Toro] como trámite obligado a cubrir para guarecerse en la planicie toresana, mientras el otro ( cuya misión era el hostigamiento), a lo que columbramos, disponía, en principio, de mayor movilidad.
Describiendo la operaciones militares tendríamos: El juego bélico, de acordeón de los combatientes, y su dinamicidad en la llanura de Peleagonzalo, tal vez pudo ser, “in situ”, el factor decisivo de la batalla, a la vez que dar las “oportunidades propagandistas” para sus “principescos entusiastas relatores”, ya que a la propia batalla bélica en sí se unió la otra batalla, la preconcebida como “batalla del relato” y/o de la “actividad propagandística”.
Parece ser que se galopó, ¡en todas las direcciones!, para indicar/adjudicar/propiciar y/o vociferar/exponer/transmitir la pretendida atribuible victoria, por unos y por otros, de aquel día 1-3-1476, al objeto de influir en el ánimo se los aliados, donde, a lo que se colige, los enviados fernandistas fueron más exitosos.
En atención, en gran parte, a lo que después aconteció, hemos venido asumiendo, como un todo continuo, la victoria en los llanos de Peleagonzalo por Fernando de Aragón el día 1-3-1476.
Al asumir lo previo, también añadimos la conmemoración y por tal batalla de los llanos de Peleagonzalo, de la completitud de la Seña Bermeja, con su banda superior de color verde entregada por Fernando de Aragón al Concejo de la ciudad leonesa de Zamora, en atención a los méritos alcanzados por sus milicias concejiles en la misma. (situación que es a conmemorar ciudadanamente)
Lo indicado presupone, desde nuestro relato, que unos de los más directamente interesados en la celebración de la batalla de los llanos de Peleagonzalo/Toro, del día 1-3-1476, deberían ser los habitantes todos de la ciudad leonesa de Zamora.
No se trata solo, ¡y con ser muy importante!, el que Zamora [la leonesa ciudad de], viera completar su bandera [-.- la Seña Bermeja -.-], es que, e igualmente con tal motivo, se le concedió una “feria franca”. (Tomando nota: estamos ya, en los “550 años de la leonesa feria franca de Zamora” -.- desde nuestro suponer: ¡habrá que hacer algo!-.- ).
Ir a conmemorar, al 1 de marzo, la batalla de los llanos de Peleagonzalo/Toro, es también, ¡desde siempre !, hacer una loa a la pluralidad hispánica y no, ¡y nunca!, de un atascado embudo monocorde.
Ir a conmemorar, al 1 de marzo, la batalla de los llanos de Peleagonzalo/Toro, es también, ¡desde siempre !, hacer una loa al “principio de la unidad hispánica” y no, ¡y nunca!, tirar alienadamente por ‘la homogenización rasera’, en visión centralizada, de sus gentes y de sus tierras.
Ir a conmemorar, al 1 de marzo, la batalla de los llanos de Peleagonzalo/Toro, es también, ¡desde siempre !, hacer una loa al comienzo del Estado Moderno Hispánico y la prevalencia, entre otras cosas y asuntos, y en el espacio territorial de la Corona Leonesa, de sus Leyes de Toro ( de 1505).
Ir a conmemorar, al 1 de marzo, la batalla de los llanos de Peleagonzalo/Toro, es también, ¡desde siempre !, hacer un obligada loa al “principio renacentista hispánico” y no, ¡y nunca!, al medieval mantenimiento lastrado de las personas.
Ir a conmemorar, al 1 de marzo, la batalla de los llanos de Peleagonzalo/Toro, es también, ¡desde siempre !, hacer una loa al “principio de la interconexión hispánica de la europeidad y con el nuevo mundo” y no, ¡y nunca!, de los cerrados espacios y de los alicortos emprendimientos.
Ir a conmemorar, al 1 de marzo, la batalla de los llanos de Peleagonzalo/Toro, es también, ¡desde siempre !, hacer una loa al “derecho de gentes de la escuela salmantina” {“Schola Salmanticae” 1526-2026) y no, ¡y nunca!, por la negación de los individuos y, a más y a mayores, de todas y cada una de sus circunstancias.
Nuestro recuerdo de hoy, y con el motivo efemérico del 1-3-1476, va dirigido hacia todas aquellas personas, civiles y militares, varios entrañables amigos, algunos ya fallecidos, a las que tuvimos el gran honor de acompañar, en tan histórico lugar, en todos estos años pasados, en los actos conmemorativos de la “Batalla de los llanos de Peleagonzalo/Toro” y con los cuales nuestra fraternidad es permanente, así como a todos aquellos que han dignificado, a lo largo del proceso histórico “La Seña Bermeja” y así mismo a los que precisa y prestósamente, con sus plurales iniciativas, motivaron las continuas ediciones de “Las Ferias de Botigero”.
Francisco Iglesias Carreño
Presidente PREPAL
VALORIO 1-3-2026
@PREPALSaZaLe
prepalszl@gmail.com
LEONAUTAS’’2026

















Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.106